Entrevistas

El uruguayo –israelí Uriel Trocki, con la Celeste en los Panamericanos de Basquetbol.

“Esto es un gran orgullo para mí”.

 

 

Uriel Trocki, en las instalaciones de la Federación Uruguaya de Basketball (Foto: FFUB)
Uriel Trocki, en las instalaciones de la Federación Uruguaya de Basketball (Foto: FFUB)

 

Uriel nació en Montevideo y cuando tenía 13 años su familia se radicó en Israel. Hoy, a los 22, sus dos identidades conviven perfectamente en él. Se siente privilegiado por tener la oportunidad de jugar con el seleccionado nacional de basquetbol, a lo cual fue invitado por el DT Edgardo Kogan. El día antes de partir a Lima a los Juegos Panamericanos, conversó con “Semanario Hebreo”.

 

P: Uriel, aunque ya han sido publicadas algunas entrevistas contigo desde que llegaste a Uruguay, me gustaría pedirte que vos me indiques cómo te gustaría que se te presente. ¿Qué datos sobre tu vida, tu trayectoria, te parece que no pueden faltar acá?

R: Primero me gustaría presentarme como uruguayo e israelí y orgulloso de mis dos nacionalidades. Tengo  22 años y el basquetbol ha sido siempre una parte importante de mi vida. Si bien este año voy a empezar los estudios universitarios y además tengo una empresa de e-commerce con mi hermano, el basquetbol ocupa la mayor parte de mi tiempo.

P: Ahora estás viviendo una situación singular al haber sido contratado para jugar por Uruguay. Sé que en el mundo de este deporte, también en el fútbol. se contrata jugadores de distintos países para fortalecer a un equipo. Pero en tu caso imagino que haber viajado a jugar en Uruguay es otra cosa ¿no?

R: No es una contratación sino una citación para jugar en la selección, es algo mucho más grande que un contrato de un club, no se maneja casi dinero pero en cambio te llena el espíritu de orgullo y en mi caso, que se hayan fijado en mi habiendo tantos kilómetros de distancia es aún más emocionante.

P: Ah , disculpame el planteamiento equivocado que hice. Sin duda, lo que me estás explicando es otra cosa totalmente distinta y por cierto mucho más especial. O sea que importa mucho en esto que el equipo en el que estás te toque el corazón ¿verdad?

R: Exactamente. Para mí es un orgullo muy grande poder jugar por Uruguay. Nací en Uruguay y vivi aqui hasta los 13 anos. Estoy muy contento de tener esta oportunidad.

P: ¿Cómo vivís en Israel la parte uruguaya de tu identidad? 

R: Mi casa es un pedacito de Uruguay en Israel, los temas de conversación, la manera de ver el mundo es absolutamente uruguaya.

P: ¿Soñaste con viajar alguna vez a jugar en Uruguay? Y encima por el seleccionado nacional...es muy fuerte..¿no?

R: Es algo que nunca había pensado. En mi cabeza el basket en Israel y en Uruguay eran dos cosas totalmente paralelas pero diferentes. Cuando me contactaron de la selección fue una alegría muy grande. Al principio no podía viajar porque estaba haciendo el servicio militar, pero una vez que terminé tenía claro que quería viajar a defender a la Celeste y por suerte Edgardo Kogan me dio esta oportunidad

P: ¿Cómo te has aclimatado? ¿Te sentiste bien recibido?

R: Me sentí muy bien recibido. Tanto los jugadores como el cuerpo técnico me recibieron muy bien, me integré rápidamente como uno más del grupo.

El seleccionado Celeste, ya en Lima, para los Panamericanos (Gentileza Kogan)
El seleccionado Celeste, ya en Lima, para los Panamericanos (Gentileza Kogan)

 

P: ¿Tus compañeros mostraron interés en lo que pasa con el basket en Israel?

R: Si, muchos me han preguntado sobre el basketball israelí. Les interesa saber cómo es el nivel, ya que el basquetbol israelí está catalogado como basquetbol europeo. 

P: ¿Y se interesaban por lo que es Israel, te preguntaban o preguntan algo?

R: El interés de los jugadores siempre está más enfocado a la parte deportiva, pero sí me preguntaron sobre la sociedad israelí, en general, la información que tienen está distorsionada por las noticias.

Como basquetbolista en Israel (foto: Twitter personal de Uriel Trocki)
Como basquetbolista en Israel (foto: Twitter personal de Uriel Trocki)

 

P: ¿Cómo contás, si te preguntan, cómo es la vida en Israel?

R: Cuento que Israel es un país muy seguro para vivir y muy distinto a como lo muestran en el mundo las noticias. La vida cotidiana es absolutamente segura y para los jóvenes de mi edad es un país muy dinámico con muchas oportunidades, con muchas empresas de Hi-Tech y con niveles de conexión con el mundo muy importantes, que te permiten siempre estar al día con la última tecnología o moda.

P: ¿Es muy distinto jugar en Uruguay o en Israel?

R: Básicamente es el mismo deporte por supuesto. El  basquetbol israelí es un poco más técnico y ordenado, al ser un basquetbol con más presupuesto hace que el nivel de extranjeros sea mejor y eso levanta el nivel general, pero las hinchadas en general son a veces más frías, y sentir el calor de la tribuna como en Uruguay también esta bueno.

P: En Israel hay una gran emoción ahora por la victoria de la sub20 , lo que en hebreo se llama “atudá”, por segunda vez consecutiva, en el campeonato europeo. ¿Dan ganas de estar en Israel para celebrarlo?

R: Sí, claro que dan ganas de estar en Israel para celebrarlo. Es un logro histórico y tengo compañeros de mi equipo, Macabi Raanana, en esa selección. 

P: ¡Eso sin duda da otra dimensión totalmente! Uriel, volviendo a Uruguay…¿Cómo te sentís de cara a los Panamericanos?

R: Me siento muy agradecido por tener esta oportunidad. Es un torneo internacional de gran magnitud con miles de atletas de toda América, una mini olimpiada, en la que  vamos a jugar contra selecciones muy fuertes y jugadores que siempre quise enfrentar.

P: ¿El equipo es muy fuerte, tiene buenas posibilidades te parece?

R: No somos el equipo más fuerte ni el más famoso. Somos un equipo con jugadores jóvenes con mucho potencial a futuro. Vamos a los panamericanos con ganas de demostrar y ganar experiencia. En un torneo tan corto puede pasar cualquier cosa y nosotros vamos con el objetivo de ganar.

P: ¿Cómo ha sido tu historia de amor con el basquetbol? Me imagino que no alcanza con ser alto, aunque es un dato que vos siempre destacás.

R: El basket siempre fue el deporte familiar. Mis abuelos, mis tíos, mi padre y mis hermanos jugaban. Comencé a jugar a los 7 u 8 años. En Uruguay jugaba en Hebraica y Macabi. Cuando me mudé a Israel con mi familia, lo primero que hice fue buscar un club de basquetbol . Fue el basquetbol lo que me ayudó a integrarme rápidamente en la sociedad israelí. En los entrenamientos fui aprendiendo el idioma y haciendo amistades.

Es claro que no alcanza solamente la altura pero tampoco alcanza la altura con talento si no hay un trabajo duro, entrenar duro y siempre trabajar en corregir errores. El  deportista para ser profesional debe hacer muchos sacrificios, perderse salidas con amigos o viajes de vacaciones pero cuando uno llega al punto que busca,  la recompensa es enorme. El sentimiento de estar en una cancha compitiendo no tiene comparación y más aún cuando lo haces para la selección.

P: ¿Hay un momento en el que entendés que es lo tuyo, por muchos años? O sea...hay que tomar una decisión clara de dedicarse a esto como profesional  ¿no?

R: No es tan fácil. Yo me destaqué mucho en las divisiones inferiores, pero el salto a profesional cumpliendo el servicio militar a la vez, no es algo sencillo. Llegas cansado a la cancha y recibís pocos minutos de juego porque sos muy joven, pero cuando me daban esos minutos en cancha los aprovechaba al máximo y de a poco pude ir  mostrando mi juego hasta que me gané mi lugar y fui teniendo más participación en el equipo. Eso hace que cuando termina la temporada varios equipos te hacen ofertas interesantes. Creo que recién ahí es cuando te empiezas a sentir verdaderamente profesional.

P: ¿Qué otros sueños tenés Uriel? ¿Más de lo mismo o tenés claro que en esto hay un límite y por lo tanto ya pensás en qué harás después?

R: Soy consciente que la carrera de un jugador de basketball se termina alrededor de los 35 años. Por lo tanto, siempre supe que tenía que hacer algo paralelo a mi carrera deportiva. En octubre voy a comenzar mis estudios universitarios y además, como te conté antes, tengo con mi hermano Roni una empresa de e-commerce. Como  verás no me sobra demasiado tiempo. 

P: Y evidentemente lo aprovechás muy bien. Uriel, un placer conversar contigo. ¿Hay algo que quisieras agregar?

R: Si, quiero agradecerte por esta nota y por mantener el Semanario Hebreo funcionando. Sé,  según me dijeron en mi familia, que es una institución importante dentro de la colectividad.

P: Muchas gracias por tus palabras Uriel. Un abrazo y mucha suerte en los Panamericanos y en todas tus próximas etapas.

R: Gracias a vos.

 

 

Ana Jerozolimski
(28 Julio 2019 , 18:11)

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