Entrevistas

Conociendo de cerca la lucha de los kurdos, con el periodista israelí Itay Engel

Cronista de guerra, observador, valiente

(Fotos: Gentileza Itay Engel)

Esta entrevista la realizamos tiempo atrás y hoy, ante las noticias sobre la dura ofensiva de Turquía contra los kurdos en el norte de Siria, vale la pena recordarla. Fue antes de la caída territorial del Estado Islámico, en la que los kurdos desempeñaron un rol central.Lo que publicamos hoy aquí es un pequeño resumen de una extensa y apasionante conversación.

En su momento, en el marco de un documental sobre la guerra en Siria e  Irak, Itay Engel  se adentró en el territorio controlado por los kurdos, y tuvo así la oportunidad de entrevistar a prisioneros del Estado Islámico (que aquí llamamos por su nombre  original en árabe, DAESH) .

Engel es el periodista israelí que más conflictos y guerras  ha cubierto en el terreno mismo, en el lugar de los hechos, arriesgando su propia vida, aunque él no lo plantea en estos términos. Trabajaba en ese momento  en el Canal 2 de  la televisión israelí, haciendo notas documentales para el programa “Uvda” de Ilana Dayan. Una de las varias particularidades de su labor es que hacía todo prácticamente solo: él mismo filmaba con su cámara, era el cronista y su propio  técnico de sonido . A veces lo acompañaa un fotógrafo pero en la práctica, casi todo lo hacía él mismo.

 

P: Itay, eres el cronista de guerra por  excelencia, el más destacado sin duda en los medios israelíes, quizás el único que realmente merece ese “título”. ¿Estoy en lo cierto?

R: La  mayor parte de mi trabajo, en efecto, consiste en la cobertura de conflictos bélicos. La primera vez fue en 1991 cuando la guerra en Croacia. Luego, en 1992, sentí que  la   situación se ponía  seria en Bosnia y allí fui varias veces. Estuve  en Rwanda a raíz de las masacres. También en Kosovo, Pakistán, Afganistán. He estado también en todas las revoluciones en el mundo árabe, en la guerra civil en Kenya. Varias veces en la guerra civil en Congo, Sudáfrica ,Túnez, Libia, Egipto, Siria e Irak. También varias veces en la guerra en Líbano y por supuesto en Gaza.

P: Sobre Siria e Irak fue tu última  nota, que ha tenido mucha repercusión, en la que inclusive entrevistaste a miembros de DAESH , el Estado Islámico, prisioneros en manos de los kurdos. Los periodistas sabemos bien cuál es el significado de la adrenalina que se siente cuando se cubre algo en medio de la acción. Pero tú lo llevas al extremo…¿por qué?

R: Mira, cuando yo empecé en periodismo era jefe de internacional en la emisora Galei Tzahal, del ejército. No se salía al terreno. Estaba en una pieza recibiendo la información y ni siquiera se podía ver por televisión lo que ocurría. Sólo había BBC y onda corta. Pero muy poco después, cuando yo empecé en ese  cargo, el mundo comenzó a darse vuelta. Cayó el Muro de Berlín y toda Europa oriental  se desmoronó. En la otra punta del mundo, Mandela fue liberado de prisión, se terminó el apartheid y luego se desmembró la Unión Soviética.  Recuerdo hasta ahora cuando dijeron que viene el reporte de un cronista  que está ahora junto al muro de Berlín viendo cómo es derribado. Y yo me dije a mi mismo que ese hombre tiene  el mejor trabajo del mundo  y que nadie me convencerá  que hay algo más interesante que eso a lo que uno se pueda dedicar. Todo lo que yo quería  hacer era salir y ver la historia ante mis propios ojos . Claro que nunca me imaginé que así se darían las cosas, a tal grado, pero recuerdo claramente que sentí que si yo creía hasta ese  momento que estaba haciendo buen periodismo, pues  estaba bien, pero no era lo real, en el terreno mismo, que era lo que yo quería.

 

PELIGROS

P: En tu última  nota, sobre Siria. Irak, y la lucha de los kurdos contra DAESH, apareciste en determinado momento hablando en hebreo, mostrando la frontera entre Siria e Irak, cómo pasabas de un lado a otro..Te dirigiste directamente en hebreo a la cámara…¿A quién tenías alrededor? Podía ser peligroso.

R: A nadie. Solamente un fotógrafo al que conozco, al que le di la cámara. Hablo en hebreo en esos  lugares solamente cuando sé que nadie me oye. Sé que no puedo correr ese riesgo.

P: En determinado momento en la  nota, hablaste con un hombre mayor, creo que era durante  un funeral, y le diste a entender que eras israelí…

R: Era  un árabe que había combatido contra Israel en la guerra de Iom Kipur en 1973. Ese era el último día que yo estaba allí y sentí que podía arriesgarme un poco. Pero además, era una zona controlada por los kurdos, algo que tiene gran importancia. Y a ese hombre, no es que le di a entender sino que le  dije explícitamente que soy israelí.

P: Y él respondió que no hay problema…

R: Así es. Dijo que la guerra había sido ejército contra  ejército…Te diré que esas reacciones se dan mucho….y yo también me manejo de  acuerdo a mis instintos e intuiciones.

P: Captas , sentís, a la persona  que está frente a ti…

R: Exactamente. El programa en el que yo trabajo, es de  investigación. Sé hacerlo. Pero  ninguna investigación en el mundo te puede preparar  para todo , muy especialmente en un mundo de revoluciones, que no está ordenado en forma jerárquica, una situación en la que mucha gente toma la ley en sus manos, lo cual hace  que el mundo sea  caótico, super  interesante pero también super peligroso.  Así que uno tiene  que poner en funcionamiento sus instintos e intuiciones. Todos lo hacemos en la vida diaria. Y mis experiencias me han mostrado que soy bueno en eso, que capto a la gente. Puedo ver los ojos de una persona y sentir si puedo confiar en ella o no. Y me ha pasado, decidir en base a eso, a lo que capto, si puedo entrar con esa persona  a Siria o no.Y lo he hecho. Así entré a Siria una de las veces, con un sirio de Turquía que me inspiró confianza. Y a veces pasa lo contrario, que veo los ojos de una persona y siento que  de mejor alejarme, como del fuego. Y puede  ser un israelí.

P: Sentís a la persona en su mirada….

R: Sin duda. Y así me pasó con ese hombre al que le  dije  que soy israelí. Sentí que no hay problema. Pero por otro lado, no te  olvides que yo ya sabía que era mi último día allí y que estando en una zona controlada por los kurdos que combaten contra quienes también son enemigos de Israel , es otra cosa.

P: ¿Quién sabía que eras israelí? Los kurdos ¿todos lo sabían?

R: Había dos amigos kurdos que me ayudaron allí, de Turquía  y de Siria, que sabían quién soy. También lo sabían uno de los comandantes militares y un ministro en el gobierno kurdo. Me dijeron: escucha bien, nos alegra que hayas venido pero tienes  que mantener  tu identidad en secreto durante todo el viaje porque hay acá árabes sunitas que no son como los kurdos y que para ellos, está perfecto que llegue aquí DAESH. Así que no puede haber aquí fuertes rumores  ni que nadie sepa que hay acá un israelí. Mantenlo en secreto. Y yo no lo anduve publicando . Sólo el último día, como comenté  antes, lo dije en forma muy puntual, y lo sabían  muy pocas personas.

LA LUCHA KURDA

P: Tú estuviste con los kurdos en la localidad de Kobani. ¿Qué sentiste cuando se  confirmó que finalmente ellos lograron tomar el control de Kobani, considerado un punto clave en la zona?

R: No podría decir simplemente que me alegré, porque eso no sería suficiente. Fue uno de los días más felices del último año, porque estuve allí cuando la sensación era que la ciudad estaba por caer en manos de DAESH que  ya había conquistado la mitad de su territorio. Mi tristeza por eso era inmensa ya que había  conocido personalmente a familiares de combatientes kurdos que cayeron en la lucha por Kobani. Había estado en funerales. Y la impresión era que todo caería, aunque los kurdos son la gente más valiente que yo conocí. Combaten pocos contra muchos, con armas livianas contra armas pesadas y realmente su valentía no tiene nada que ver con su armamento…pero la sensación era que todo estaba por terminar…y súbitamente llegó ese cambio tan importante, los kurdos tomaron el control absoluto de Kobani y yo estaba en las nubes de tanta felicidad.

P: Lo de los kurdos va más allá de su lucha ahora contra DAESH.¿Cómo explicarías  tú el significado profundo de lo que ellos están haciendo?

R: Los kurdos son un fuerte rayo de luz en medio de la  gran oscuridad de la demencia fanática de los islamistas. Lo digo aunque en su mayoría son musulmanes sunitas. Es que su problema no es con con Islam sino con los fanáticos dementes .Ellos no santifican la religión .Una de las combatientes kurdas me lo planteó muy claramente: “La diferencia entre mí y DAESH es que yo combato para vivir y él para morir .¿Por qué les voy a temer si ambos tenemos un arma? El problema es que  los objetivos son otros”.

En los kurdos hay algo mucho más cuerdo .Es una nación que desea luchar por la igualdad de las mujeres, que quiere democracia, mutuo respeto . Se puede preguntar a judíos que vivían en Kurdistán y constatar  que jamás tuvieron problemas .Respetan a los judíos, cristianos, yazidíes, a los musulmanes chiitas, musulmanes sunitas…es un pueblo poco común . El problema es que están divididos.

En mi opinión, le ganarán a  DAESH, pero tienen muchas discrepancias internas.

FRENTE A LOS PRISIONEROS DE DAESH (ISIS)

P: ¿Cómo es su trato de los prisioneros? En el programa que mencionamos, tú entrevistas a algunos miembros del ISIS (Daesh), cautivos en manos de los kurdos.

R: Su política es de respeto al prisionero. No significa que no puede haber problemas, como ocurre en otras guerras, de alguien que por iniciativa personal decida tomar venganza por sus propias manos. Pero la política  es otra.

Me acuerdo claramente de una de las  entrevistas en la que una combatiente kurda servía de traductora cuando yo hablaba con uno de los prisioneros de DAESH. Entre otras cosas, él contaba sobre las mujeres que habían secuestrado y cómo las entregaban a sus jefes y familiares o las vendían en el mercado de Mosul. La traductora salió de la habitación en la mitad y comenzó a llorar y gritar que odia la política kurda que deja con vida a esos prisioneros, que ella no lo puede captar ni creer. Yo traté de decirle que es precisamente por ese  tipo de cosas que los admiraba, Pero ella no tenía paciencia para escuchar, no quería prestar atención. Ella decía que era una tontería, que si en algún momento los iban a poner en libertad o intercambiar  , era mejor matarlos. Y era la mujer más liberal e intelectual de las que conocí allí.

P: Una de las partes  más fuertes en el documental con los kurdos en la nota que mencionamos, fue justamente el de las entrevistas con los prisioneros de DAESH. Yo personalmente  sentí que por un lado, se veían como unos desgraciados, pero por otro, que eran seres humanos capaces de convertirse en monstruos..Recuerdo especialmente sus descripciones de cuan afilado tiene o no tiene que estar el cuchillo con el que van a degollar a alguien. ¿Qué sentiste allí frente  a ellos, con esos relatos, como israelí, como judío, como ser humano?

R: Por un lado yo me sentía seguro porque estaba con los kurdos, pero cuando empezaron a hablar, tuve sensaciones muy difíciles. Justamente,uno de ellos decía que cuando deguella a alguien, usa un cuchillo no muy afilado para que la víctima sufra más.Y me vino a la mente que esa gente, no ellos específicamente,pero sí de los suyos, habían matado a  un amigo mío, con un cuchillo de esos.

Con un prisionero del ISIS que estabaa preso en manos de los kurdos
Con un prisionero del ISIS que estaba preso en manos de los kurdos

 

P: Y ahí también surgió el tema de Israel , tú lo planteaste…

R: Así es. Le pregunté qué piensa del Estado de Israel y qué haría si yo fuera israelí…

P: Y él dijo que te mataría.

R: Si,.Y mi traductor dijo que se dio cuenta que yo iba a preguntar si él cree que yo soy israelí, y que él no plantearía  esa pregunta porque DAESH no hay solamente en esa pieza sino que están también afuera, dando vueltas en la ciudad, en el mundo árabe y también en mi ciudad, por lo cual él no iba a traducir esa pregunta. Y tenía razón. El me frenó ya en el medio de la pregunta, me dijo que pare, y yo al principio no entendía por qué lo hacía , pero tenía razón.

EL MIEDO

P: Y esto me lleva a plantear  el tema del miedo…Y  te digo la verdad…yo no creo ser especialmente miedosa, pero si me ofrecieran ir ahora a Siria, adonde están los de DAESH u otros  grupos radicales, por más que periodísticamente me moriría por hacerlo, no iría. Tengo tres hijos en casa.

R: Bueno , debo recalcar que yo no entré al territorio de  DAESH sino al de los kurdos que combaten contra ellos. La diferencia entre una cosa y otra es enorme. Es clave .O sea, podía estar en el frente contra ellos  pero no en su territorio. Hace dos años entré a Siria, antes de que ellos empiecen a matar periodistas. Retroactivamente, entendí que esa fue mi entrada más peligrosa a Siria. Es que entré la misma semana  en la que lo hizo James Folley y por el mismo camino.Pero cuando él lo hizo llegó a manos de elementos que lo capturaron y ejecutaron mientras que yo me topé con gente con la que se podía  hablar , gente que también combatía a Assad pero que  tenía aprecio por los judíos, porque según ellos mismos me dijeron, “tienen el mismo libro y el mismo Dios”.

Ana Jerozolimski
(11 Octubre 2019 , 08:13)

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