Ana Jerozolimski / Directora Semanario Hebreo JAI

Editorial

Entre Pesaj y Viernes Santo en Jerusalem


Fechas sacras que destacan la singularidad de Israel

En medio del frío  muy poco común a esta altura del año en Israel, el pueblo judío ha comenzado la celebración de Pesaj. Resulta un tanto extraño en este momento recordar que otro de los nombres de esta semana es “fiesta de la primavera”, muy especialmente si tenemos en cuenta que en el monte Hermon hasta cayó nieve.

Pero esto no hace menos que agregar algo de originalidad a la fecha, una de las más hermosas del calendario judío.

Israel se viste de fiesta esta semana, a Jerusalem llegan numerosos judíos de diferentes partes del mundo, y es ineludible recordar que es una moderna forma de peregrinar a la ciudad Sagrada, así como milenios atrás se peregrinaba al Templo, antes de su destrucción. Los siglos pasan, las formas cambian, pero el relato del pueblo judío no hace menos que prolongarse y ampliarse, sin olvidar su esencia.

Y estos días también destacan la esencia de Israel, aunque en la historia de Pesaj, no fue éste el lugar de los hechos sino la meta a la que se quería llegar.

La singularidad de Israel cobra especial dimensión justamente en días en los que cada uno se concentra en su grupo, en su credo, en su fe, pero logra cumplirlo sin socavar nada del mismo sentimiento que tiene el otro en la suya.

Y nada mejor que este viernes víspera de Pesaj para los judíos, y Viernes Santo para los cristianos, para apreciarlo, al quedar en claro cómo el espacio público israelí permite con total naturalidad la diferencia, la convivencia dentro de la diversidad.

Al coincidir la víspera de Pesaj con Viernes Santo de los cristianos, recordamos una conversación que mantuvimos el año pasado con el Padre Rafiq Nahra, que en ese momento era Vice Patriarca Latino de Jerusalem. Vale la pena  compartirla aquí hoy.

El Padre Nahra comenzó haciendo referencia al Domingo de Ramos. “Es muy especial porque llegan juntos los católicos de habla árabe, de habla hebrea, peregrinos del exterior, monjas, sacerdotes, trabajadores extranjeros en Israel. Todos caminan juntos en un ambiente de mucha alegría, cantando”.

El vice Patriarca hacía referencia a una situación que se dio exactamente igual también esta semana, el hecho que  Jerusalem estaba llena también de creyentes judíos que rememorando la peregrinación al Templo de Jerusalem en los días de Pesaj, llegaban al Muro de los Lamentos.

“Lo vi claramente, es una vivencia muy fuerte. Se nota en las fiestas judías, en las católicas y las ortodoxas, todos llegan como pueden, lo principal es estar aquí”, sostiene.

Preguntamos qué le significa el hecho que casi en los mismos días, judíos y cristianos celebren sus respectivas Pascuas, si acaso eso resalta el origen judío del Cristianismo.

“Por supuesto. En todo este ciclo desde Pesaj hasta Shavuot, que para nosotros es desde Pascua a Pentecostés, es donde vemos del modo más notorio el vínculo entre el Judaísmo y el Cristianismo”, responde el Padre Nahra.

Y agrega con tono personal:  ”Lamento que este año no puedo participar en un Seder de Pesaj, aunque me han invitado, porque justo cae en Viernes Santo que es un día de ayuno para nosotros. Pero le diré que ser parte de un Seder de Pesaj es muy iluminador, con todo el tema de la salida de Egipto, de la esclavitud a la libertad”.

Ineludiblemente recuerda que “al menos según tres de nuestros libros de Anunciación, parecería que la última cena de Jesús fue el Seder de Pesaj” y agrega que “ese significado es muy especial, tiene mucha fuerza”.

 

Teniendo presente que los cristianos son una pequeña minoría en Tierra Santa, en medio de la mayoría judía y de la gran minoría musulmana, preguntamos si acaso cuando realizan las procesiones de Semana Santa por las calles de Jerusalem, se sienten respetados o hay también incidentes desagradables. Aborda la respuesta desde un ángulo original.

“Somos seres humanos, no ángeles, y es lógico que haya cosas que molestan. Cuando hicimos nuestra procesión por el Monte de los Olivos, la policía cerró toda la zona, ya enfrente a la Ciudad Vieja e inclusive en la carretera número 1, una arteria central de Jerusalem, lo cual provocó serios embotellamientos de tránsito. Es natural que la gente se haya molestado. Pero pasa lo mismo si los judíos festejan  o si es el turno de los musulmanes”.

Y yendo a algo más de fondo, agrega: “Y cuando marchamos con la cruz a cuestas por la Ciudad Vieja, también pasa que hay reacciones un poco hostiles. Sé que no hay lo que hacer, porque detrás nuestro hay una larga historia con problemas. Ver la cruz es a menudo un obstáculo para algunos, porque es un símbolo exterior. Caminar con la cruz no es de los momentos más fáciles. A los judíos les inspira recuerdos negativos y hay musulmanes a los que no les gusta”.

 Aclara que se refiere tanto a algunos casos de judíos y de musulmanes que reaccionan negativamente, pero agrega de inmediato: “Sin embargo debo recalcar que esos incidentes son la minoría, no la norma. Si bien hoy las posturas están más radicalizadas por circunstancias políticas, lo negativo es la excepción, no la regla”.

Su resumen tiene tono de pedido y aprendizaje: “Si las circunstancias políticas desaparecen, será posible vivir juntos, en plena amistad. Para ello, todos tienen que hacer un esfuerzo”.

 

El Padre Rafiq Nahra, cabe señalar, nació en Líbano. Es árabe católico. De chico y jovencito estuvo expuesto a la demonización de Israel. Cuando visitó el país por primera vez hace más de 20 años, vio que era un país como todos, una sociedad humana con sus cosas buenas y sus puntos negativos, como sucede en todo el mundo. Y hoy, que conoce Israel desde adentro desde hace ya unos años, sabe claramente de qué habla. “Israel, como país, se esfuerza por garantizar que todas las religiones puedan cumplir con sus tradiciones debidamente. Creo que Israel realmente lo intenta. Cada tanto puede haber tensiones, claro que sí, pero Israel como Estado, cuando no hay caos, cuando no hay desórdenes ni violencia, protege a todas las religiones para que cada uno pueda vivir su fe”.

 

 

 

Ana Jerozolimski
Directora Semanario Hebreo Jai
(19 de Abril de 2019)

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