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Ana Jerozolimski / Directora Semanario Hebreo JAI

Editorial

El abismo entre un noble dentista palestino y la incitación religiosa de la AP


El Dr. Amin Mansur rechaza las amenazas por haber salvado a dos israelíes acuchillados

 

Esta historia tiene mensajes aparentemente contradictorios. Por un lado, confirma que gente digna y humana hay también del “otro lado”, aún en medio de un duro conflicto. Y por otro, que la incitación al odio protagonizada por autoridades y figuras públicas palestinas, tienen una incidencia directa en la vida diaria.

El hecho que nos lleva a ambas puntas, fue la entrada, el sábado, de una familia israelí (Peretz)  a la aldea palestina Azun, cercana a Kalkilia en Cisjordania, para recibir tratamiento-como lo hace desde hace años- en la clínica del Dr. Amin Mansur, un dentista palestino que según ha contado, atiende a varios israelíes más que nada de la comunidad de inmigrantes de la ex URSS, ya que habla ruso.  A la entrada de la clínica, un palestino de 15 años se acercó al padre de la familia y su hijo de 17 años, preguntó si son judíos y cuando respondieron afirmativamente, los apuñaló, hiriendo seriamente al joven y levemente al padre.

El Dr. Amin Mansur oyó los gritos,  se abalanzó sobre el atacante, le quitó el cuchillo de la mano y atendió de inmediato al joven israelí, hasta que llegaron las fuerzas de seguridad. El atacante logró huir y luego se entregó a las fuerzas de seguridad palestinas.

Apenas corrió la noticia de lo que había hecho el dentista palestino, recibió amenazas e insultos en las redes sociales, lo cual no parece preocuparle en absoluto. Declaró a “Yediot Ahronot” que actuó “por humanidad” y que no importa quién es el atacado, si israelí o palestino. “Yo no podía ver a alguien morir sin hacer nada”, recalcó.

No fue por cierto el primer palestino que actuó de esa forma. El mes pasado, el Ministro del Interior de Israel Arye Deri otorgó residencia permanente en Israel a una familia palestina que había ayudado en julio del 2016 a la familia del Rabino Miki Mark, cuyo automóvil fue baleado por terroristas. El rabino murió al instante, su esposa fue muy gravemente herida-y aún no se ha recuperado del todo- y dos de sus hijos también sufrieron heridas. También aquella familia, cuya identidad no fue revelada, fue insultada y atacada por ayudar a los israelíes, a tal punto que tuvieron que escapar de su casa y pasaron a Israel.

Y ha habido otros, que supieron enfrentarse al odio de las masas, salvando por ejemplo a israelíes de muerte segura en linchamientos o situaciones similares.

Esas actitudes dignas y humanas no reflejan lamentablemente el ambiente  general, determinado por el  odio en las redes sociales y en los medios, un resultado directo del  mensaje que viene de arriba, que quita legitimidad a la existencia misma de Israel y lo demoniza. Y una de sus expresiones más peligrosas es el intento de fomentar el demonio de la “guerra religiosa”.

Un ejemplo reciente

Días atrás, tanto el Presidente de Israel Reuven Rivlin como el Primer Ministro Biniamin Netanyahu participaron en Hebron en distintos actos conmemorativos de los 90 años de la matanza de casi 90 judíos de la milenaria comunidad, en agosto de 1929. Aquella matanza fue el resultado de rumores propagados desde Jerusalem, cuando el Mufti Hajj Amin el-Husseini, la máxima autoridad islámica de los árabes de Palestina, dijo que los judíos querían tomar control del Monte el Templo donde se halla la mezquita de  Al Aksa.

Y ahora, cuando ambas figuras israelíes se hacen presentes en Hebron para recordar aquellos trágicos eventos-que fueron los que pusieron fin a la presencia judía en la Ciudad de los Patriarcas hasta su regreso en 1968-la Autoridad Palestina presenta el hecho como “declaración de guerra” y “desafío” a la ciudad. Cabe recordar que los palestinos gobiernan en 80% de Hebron mientras  que Israel gobierna el restante 20%, donde vive la comunidad judía. En esa zona se encuentra también el santuario sagrado para judíos y musulmanes, Mearat Hamajpela  o Mezquita Ibrahimi, según la terminología de cada uno. Y allí oran ambas partes, cada una en otras salas.

 

Según Palestinian Media Watch, el órgano oficial de la Autoridad Palestina. Al-Hayat Al-Jadida informó el jueves 5 de setiembre: “El Ministro de Asuntos Religiosos (de la AP) enfatizó que la profanación de Hebron y la Mezquita Ibrahimi por parte del Primer Ministro de la ocupación es no menos que una guerra evidente en la que ha declarado su categórico odio hacia la presencia palestina en Hebron y la Mezquita Ibrahimi, que es exclusivamente una mequita islámica”.

Se repite la situación ampliamente conocida del Monte del Templo en Jerusalem, Haram al Sharif en la terminología musulmana. Aunque el Templo judío sagrado fue construido allí por el Rey Salomón muchos siglos antes de que nazca siquiera el Islam, los palestinos no reconocen el vínculo judío con el lugar y alegan que Israel es un intruso.

El problema es serio cuando esa visión se traduce en declaraciones concretas y peligrosas , lo cual podría estar preparando el terreno para una nueva ola de terrorismo con combustible religioso.

En su informe, PMW dio varios ejemplos.

-El Frente Árabe Palestino, miembro de la OLP encabezada por el Presidente Mahmud Abbas, se refirió a la visita de Netanyahu a la Tumba de los Patriarcas como “una degradación y clara declaración de guerra”. Según el ya citado diario oficial de la AP el  Frente Árabe Palestino “declaró que la invasión de Netanyahu de la Mezquita Ibrahimi y su degradación, constituye una clara declaración de guerra y manifestación de desprecio respecto a la sensibilidad de los musulmanes”. Y agrega: “Exhortó a una respuesta popular que esté al nivel del crimen que las fuerzas de ocupación están cometiendo. Nuestro pueblo luchador no se quedará cruzado de brazos ante esta profanación de sus lugares sagrados. La ocupación carga con plena responsabilidad por este crimen. Nuestro pueblo defenderá sus lugares sagrados con todas sus fuerzas”.

- El Ministro de Relaciones Exteriores palestino Riyad el-Malki llamó la visita de Netanyahu a Hebron de “visita provocativa, colonialista y racista” y advirtió respecto a “sus peligros y consecuencias”.

- Mahmud al-Habash, Juez Supremo de la Shar´ia (la ley religiosa islámica) no se quedó atrás. El órgano oficial de la AP informó sobre el contenido del comunicado publicado por él diciendo que “la memoria del pueblo palestino continúa viva y recuerda los resultados de la invasión del extremista Ariel Sharon a Haram el-Sharif hace 20 años”. Traduzcamos: se refiere a la visita que el entonces jefe de la oposición israelí Ariel Sharon realizó al Monte del Templo en setiembre del 2000. Aunque ni entró a las mezquitas, dado que los palestinos no reconocen ningún vínculo entre los judíos y el monte sagrado, no sólo presentaron esa visita de Sharon como ilegítima, sino que la usaron abierta y explícitamente para encender la segunda intifada, con un claro elemento religioso explosivo.

Al Habbash exhort explícitamente a la población a Ribat, un término islámico que significa conflicto religioso “para frustrar los planes de la ocupación y su liderazgo y para enfatizar que esta tierra es nuestra y que estos santuarios son nuestros y los defenderemos con toda la fuerza y la determinación que poseemos".

-También el portavoz del Presidente Abbas, Nabil Abu Rudeina, participó en el coro, declarando que la visita de los líderes israelíes al lugar constituían “una seria escalada  y una provocación de los sentimientos de los musulmanes”. Según la agencia noticiosa oficial palestina Wafa, advirtió que habrá “repercusiones peligrosas” y afirmó que la intención de la visita es “una escalada peligrosa que tiene como objetivo arrastrar la región a una guerra religiosa”.

¿Acaso todo esto puede verse como otra cosa que no sea un intento de agitar los sentimientos de creyentes musulmanes en mala dirección, incitándolos al odio contra los judíos?

Ese es el peligro, no la visita de Netanyahu y Rivlin a Hebron.

Precisamos más como el Dr. Amin  Mansur, y menos incitadores irresponsables.

Ana Jerozolimski
Directora Semanario Hebreo Jai
(8 de Septiembre de 2019)

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