Ana Jerozolimski / Directora Semanario Hebreo JAI

Editorial

Que tengamos un buen año. Que lo sepamos forjar.


¡Shaná Tová para todos nuestros lectores!

Solemos expresar los buenos deseos de cara al comienzo de un nuevo año con el término “feliz año nuevo”, pero es interesante notar que en el judaísmo, aunque se dice “jag sameaj”-feliz fiesta- el saludo más típico y característico de la fecha es “Shaná Tová”, buen año. No es que no nos auguremos felicidad, sino que más importante que la felicidad, que esos momentos de alegría y satisfacción que nos dejan contentos, es saber que vamos por bueno camino, que hacemos cosas que están bien.

Para el judaísmo, que se apresta-nos aprestamos-a recibir el año 5780, eso pasa en gran medida por la mirada más allá de nosotros mismos. No es casualidad que el concepto  de Tikun Olam sea tan central: hacer cosas para mejorar el mundo en el que vivimos. Nadie lo puede cambiar solo. Todos juntos, podemos mucho más.

Por eso, para el nuevo año que comienza, quisiéramos augurarnos tener la fuerza, la capacidad y la sensibilidad para no vivir como si estuviéramos solos. Que los voluntarios que trabajan en distintos marcos institucionales en la colectividad judía uruguaya, continúen aportando dentro y fuera de la comunidad, a la sociedad en general. Y aún arriesgándonos a pecar con algún olvido involuntario, quisiéramos destacar las iniciativas que nos vienen en este momento a la cabeza. Van desde los alumnos de las escuelas judías que por iniciativa de sus maestros y directores van a pasar un rato con los abuelos del Hogar, desde los jóvenes de los movimientos juveniles que también lo hacen, los Voluntarios en Red de la Kehila que visitan enfermos o abrazan bebés abandonados, la Fundación Salir Adelante  que apuesta a jóvenes muy capaces que por su entorno socio económico precisan un apoyo para poder estudiar debidamente, los jóvenes de las tnuot que van a algunas zonas carenciadas a jugar con los niños, Escuelas Vinculadas que “adoptaron” a algunas escuelas públicas y un jardín de infantes para acompañarlos cuando lo necesitan… y tanto más.

El pueblo judío, que suele ser visto como “cerrado”, siempre saber mirar hacia afuera. Podrá querer preservar su cultura, sus valores, su credo, diferenciándolos a veces de otros, como cada pueblo que quiere preservar su identidad. Pero no es ajeno a lo que su entorno necesita.

Por eso, no sorprendió que cuando comenzaron a llegar refugiados de la guerra en Siria a Alemania, entre los primeros que extendieron una mano de ayuda, hubo judíos alemanes. Y la organización humanitaria israelí IsraAID terminó finalmente recibiendo un galardón de la Canciller Angela Merkel por su aporte en el apoyo a los refugiados en el país.

El Tikun Olam, desde Israel, es sin duda una de las expresiones del alma del pueblo. Son innumerables las iniciativas de todo tipo cuyo objetivo es aportar a la humanidad desde distintos ángulos. Israel desarrolla, inventa, avanza, y siempre está dispuesto a compartir todo con el mundo.

Para el nuevo año 5780 que está por llegar, deseamos al pueblo judío que siga apostando siempre a los valores de superación, que siempre mire hacia adelante, aunque sin olvidar el pasado ni desdecirse de él.

Uno de los grandes milagros de Israel, fue el haber seguido desarrollándose y preservando su democracia, aún en medio de la adversidad. Le deseamos a Israel que eso no se quiebre jamás. De lo contrario, sus enemigos estarían ganando.

En lo personal, como siempre, al ser éste ya el 16° año en que celebraremos Rosh Hashana en familia pero sin papá, quisiéramos elevar nuevamente su bendito recuerdo. Lo vemos siempre al frente de la mesa, con la copa del Kidush en una mano, el Sidur de oración en la otra, de camisa blanca y kipá en la cabeza, y una sonrisa iluminándole la cara cuando miraba a toda la familia reunida.

Desde que papá se fue, seguimos celebrando las fiestas….nacieron nuevos nietos a los que sólo vio desde arriba, y los niños ya son hombres y mujeres hechos y derechos. Hasta un bisnieto hermoso tiene que lleva como segundo nombre el de su bisabuelo al que más de grande nos encargaremos que conozca bien.

Papá estará con nosotros siempre, también esta mesa de Rosh HaShaná.

A todos aquellos que también celebran recordando con un nudo en el corazón, deseamos que el 5780 les depare alegrías y salud, que sepamos siempre recordar sin olvidarnos de vivir para forjar un futuro mejor.

¡Shaná Tová para todos!

 

 

Ana Jerozolimski
Directora Semanario Hebreo Jai
(26 de Septiembre de 2019)

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