Entrevistas

Llegó a Israel a investigar cáncer, fue sorprendido por la pandemia, y ahora se aboca al Coronavirus

Con el Profesor Daniel Douek del Instituto Nacional de Salud de EEUU

El Coronavirus cambió los planes de mucha gente a lo largo y ancho del planeta. También los del Profesor Daniel Douek, jefe de la División de Inmunología del Centro de Investigación de Vacunas en el Instituto Nacional de Salud (National Institute of Health) en Maryland, Estados Unidos. Llegó a Israel en agosto del 2019  en su año sabático, con la intención de abocarse al estudio el cáncer  en el Instituto Científico Weizmann. “Quise hacer una interrupción en mi trabajo de siempre sobre VIH-1 y pensé que sería interesante dedicarme a esta otra área en el Weizmann. Pero nunca imaginé que terminaría en medio de una epidemia de Coronavirus”, contó a un grupo de periodistas de la prensa internacional, en un evento organizado por el Jerusalem Press Club.

El  Instituto Nacional de Salud en el que tiene una posición destacada, tiene un acuerdo con el Centro Médico Sheba-Tel Hashomer, la primera institución médica israelí abocada al tratamiento y estudio del Coronavirus, por decisión del gobierno, ya antes de la llegada de la pandemia a Israel. Steve Walz, portavoz de prensa internacional en el Sheba, explicó que el acuerdo apunta precisamente a acelerar la investigación conjunta con el declarado objetivo de tratar de hallar cura o vacuna para el Coronavirus, así como los tratamientos más adecuados para lidiar con el Covid-19. 

Aquí entró en escena  el Profesor Douek, quien debido a la pandemia que estalló cuando él estaba investigando en el Instituto Weizmann, comenzó a repartir su tiempo entre el tema original, cáncer, y el Coronavirus.

El Profesor Douek en su laboratorio en el Instituto Científico Weizmann

 

                               “Debemos ser humildes ante un virus que uno no comprende plenamente y que no podemos predecir”

 

 

Un proyecto especial

El proyecto que el Profesor Douek lleva adelante con el Sheba, como representante del Instituto Nacional de Salud de EEUU, es poco común. Se aboca a tres objetivos paralelos:

1)    Establecer los elementos que permitan predecir la progresión de la enfermedad. En otras palabras, se tratará de entender por qué y cómo distintas personas reaccionan diferente a la enfermedad, siendo algunos asintomáticos totalmente, mostrando otros síntomas leves, mientras algunos terminan hospitalizados y algunos-la minoría- mueren.

Esto se investiga a través de muestras de sangre y otros tejidos de los pacientes en Sheba, analizándolos tomando en cuenta también  la situación clínica de los pacientes. A esto se agrega el estudio de algunas de las drogas con las que se ha experimentado para tratar el Covid-19, para comprender cómo cada uso terapéutico puede mitigar el resultado de la infección.

2)    Estudiar  a los pacientes convalecientes o sea aquellos que estuvieron infectados y se recuperaron positivamente sobreviviendo a la infección. El interés central es entender por qué lograron sobreponerse. Asimismo, identificar los anticuerpos que desarrollaron y pueden ser usados en tratamientos de otros enfermos.

3)    Investigar cómo funciona la inmunología del Covid-19 luego de la recuperación, o sea entender si necesariamente quien se curó y sobrevivió es inmune y no puede volver a contagiarse, y cuánto dura esa inmunidad.

 

 

Los objetivos apuntan a aspectos elementales de la lucha contra el COVID-19 y a todos ellos se están dedicando en el marco de esta triple investigación del Profesor Douek, como representante del Instituto Nacional de Salud de EEUU, y el Centro Médico Sheba-Tel Hashomer.

 

Sin olvidar que todo esto lleva tiempo y las investigaciones no pueden apuntar a respuestas inmediatas, preguntamos al Profesor Douek en qué puntos diría que ya se ha avanzado.

- “En el primer punto, poder predecir la progresión de la enfermedad, ya está claro que si el sistema inmunológico pierde control de la replicación del virus y no logra matarlo, lo que ocurre es algo que llamamos una tormenta de citoquinas”, responde el Profesor Douek. “Esto significa que el sistema inmunológico se enloquece y produce componentes muy tóxicos que tienen una particularidad: cuando se producen de modo controlado, son positivos, porque logran controlar la infección, pero de otra manera pueden provocar coágulos en las vasos sanguíneos, entre otras cosas, y precipitar la muerte”. El Profesor Douek recalca pues que “estamos comenzando a recibir respuestas por aquí”.

-En cuanto a las muestras de los pacientes convalecientes: “Vamos a enviar sangre al laboratorio del Instituto Nacional de Salud, estaremos clasificando células e identificando anticuerpos, tal cual se ha estado haciendo con muestras del Sheba el último mes.  El seguimiento de la inmunidad es un proyecto que se prolongará por un tiempo más, 1, 2 ó 3 años”, comenta Douek.

 

¿Y la segunda vuelta?

Preguntamos al Profesor Douek si acaso algo de lo que ha estado investigando puede ayudar a lidiar eventualmente con una segunda vuelta de Coronavirus si es que esta realmente llega. Afortunadamente, su respuesta es positiva.

“En esto no hablo necesariamente como un científico, pero sí puedo hablar en nombre de los clínicos. Hay un estado de preparación para ello, dado que sabemos cuánta gente necesita ventilación, sabemos quién necesita oxígeno y también sabemos que no solamente gente de edad se infecta, que no sólo mayores  están en grave estado sino que también a los jóvenes les puede pasar”, comenta.

El Profesor Douek agrega otros elementos que ya se conocen y pueden ayudar. Hay  ciertas drogas que han sido probadas en Coronavirus; el cuerpo genera anticuerpos que neutralizan el virus y que se está tratando de identificar; y hay esquemas de donación de plasma que se están instituyendo en diferentes partes del mundo, para que se pueda usar plasma  hiper-inmune con pacientes de Coronavirus. 

“Esto significa que si llega a haber una segunda ola, muchas cosas ya están prontas  tanto a nivel clínico como terapéutico. Y si bien puede que la vacuna no esté pronto hasta el año próximo, en el interín hay diferentes encares terapéuticos que pueden ser adoptados”.

 

Investigar en Israel

Steve Walz, portavoz de prensa internacional en el Sheba, preguntó al Profesor Douek cómo describiría su experiencia de investigación científica en Israel, no sólo con el Sheba sino en general. Su respuesta es enaltecedora.

“No diría que me sorprendí, porque ya lo sabía, pero debo destacar que en Israel hay una habilidad especial para hallar soluciones realmente sabias y rápidas, sin contar con tantos fondos. Y en realidad creo que esto deriva precisamente del hecho que no hay en Israel cantidades gigantescas de dinero, a diferencia de lo que ocurre en el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos”.

Y agrega: “Yo no vine a hacer aquí mi año sabático porque haya máquinas grandes o porque haya toneladas de dinero ni nada similar. Hay máquinas más grandes y más dinero en el Instituto Nacional de Salud. Vine aquí porque la gente es sumamente inteligente y extraordinariamente inventiva. Es por eso que estoy disfrutando tanto de mi trabajo”.

Explicó que en cuestión de semanas, científicos del Instituto Weizmann que ni siquiera son virólogos, han pensado en vías extremadamente innovadoras para combatir esta infección. Además, al contar  que por su trabajo de rutina en VIH está acostumbrado a colaborar desde hace casi 30 años con otros científicos, destacó la rapidez con que reaccionó el  Dr. Itzik Levy del Sheba cuando le planteó colaborar en el tema del Coronavirus. “En una o dos semanas todo estaba solucionado, todos estaban dispuestos a ayudar para que se concrete. Y fue impresionante, un verdadero deleite, ver la enorme cantidad de innovación que hay en Israel y la habilidad para hacer que las cosas se muevan y avancen con velocidad”, aseguró. 

La Profesora Galia Rahav, Directora de la Unidad de Enfermedades Infecciosas y Laboratorios del Centro Médico Sheba ( Foto: Gentileza Sheba)

 

¿Estábamos prontos?

El Profesor Douek tiene claro que el mayor desafío es hallar la vacuna contra el Coronavirus y que para ello, hay que seguir trabajando. Estima que habrá una segunda vuelta, como pasa con tantos otros virus, y que mientras tanto hay que seguir preparándose.

Sin embargo, no abraza la frase tan oída en los últimos tiempos según la cual “el mundo todo fue tomado por sorpresa” por el Coronavirus.

“Hubo algunas personas que no fueron tomadas por sorpresa, que estaban preparadas: muchos científicos que han estado trabajando preparándose para una pandemia, que siguen investigando y trabajando duro para seguir mejorando”. Y resume: “No digo que estábamos preparados para esto. Pero sí que se ha estado aprendiendo cómo hacer una vacuna, aprendiendo sobre la inmunología que funciona contra los virus y sobre a qué apuntar en esos virus, preparando así el terreno para poder avanzar”. 

Ana Jerozolimski
(02 Junio 2020 , 05:55)

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