Friedrich Perschak

Friedrich Perschak

Lector, muy lector.  Desde hace años participo de talleres de escritura y lectura.  Estudiar Tora me lleva de la mano a mi identidad judía. Desde que me acuerdo, he leído.  En un verano, cuando tenía 9 años, mi padre nos dio a mis hermanos y a mí, libros para leer en la hora de la siesta;  ese fue el verano de Stefan Zweig. Desde ese momento mi relación con la literatura nunca se rompió. Todos los libros son buenos para ser leídos, todo lo vivido para ser narrado y para ser visto en el cine. La comunicación literaria como mi forma de vida.

Columna de opinión

Candente

Jerusalén tiene la particularidad que desde la torre se pueden ver los jardines y los patios de casi todas las casas de la ciudad.

En los días cálidos como hoy, es costumbre salir a la calle o a los patios traseros a hacer las tareas diarias, cocinar, limpiar, preparar la ropa, atender a los niños e incluso darse un baño.

Esa es la costumbre de Betz; su marido está lejos, en el ejército, en batalla; ella lo espera hilvanando las horas del día en su jardín. Atiende un poco las plantas, borda, confecciona sus vestimentas y a última hora de la tarde  prepara su baño.

Es un ritual.

Trae varias vasijas de agua, las vierte en la fuente y de a poco se desviste. Primero el manto que cubre su cabeza. Luego la tela que la envuelve. Y por fin las sandalias de sus pies.

Le gusta sentir ese ardor que provoca el sol en su piel. Así, desnuda se ocupa de su cabello. Deshace las trenzas, lo peina y lo alisa.

Ya está pronta. 

Es su momento de fantasear y de disfrutar de la soledad. Es esa hora del día, en que solo quiere estar consigo misma y su imaginación.

Toca con la punta de los dedos del pie la tinaja llena de agua. Está fresca. Limpia y transparente. Duda. Es un momento en que  necesita toda la valentía del mundo para lograr introducir todo el pie primero en esa humedad. Pero el deseo es más fuerte y desnuda como está, deja que el agua la pertenezca y la envuelva con toda su santidad.

No sabe que está siendo mirada. O quizás  porque sabe que está siendo observada desde la torre, es que está en ese momento por introducirse en el agua.

Está siendo deseada y apetecida. 

David desde lo alto, está fascinado. No puede dejar de ver como esa mujer se desviste primero y se baña. Como deja mojarse las piernas, el abdomen terso y blanco. Esos pechos que desde lejos se ven rosados y turgentes. Esos brazos armoniosos y sensuales. Ese sexo que reclama. Ese cabello negro que cuando se sumerge es más negro aún.  Hipnótico. 

Esas mejillas que cuando salen del agua y miran hacia las alturas, se encienden en un rojo de vergüenza y pasión.

David no lo soporta. Tiene que hacer algo. Tiene que conocerla y amarla.

Pide que traigan papel. Mucho papel.

Comienza a doblarlos, a plegarlos.  Hace origami.  Arma insectos. Millares de flores, de mariposas y luciérnagas y jirafas y de libélulas. Corazones. Elefantes y leones. Conejos y peces de colores. Muchas estrellas y sólo nueve lunas. Palomas blancas y colibríes y zorzales. Inventa animales y formas voladoras.

Trabaja y trabaja. Excitado por ese sentimiento nuevo. Ese candor. Esa inocencia de ese amor que siente desde lejos por primera vez.

Me pide ayuda para que todo ese ejército de criaturas maravillosas puedan volar, para enviar su mensaje a esa mujer desconocida pero ya amada desde siempre.

Vuelan. Saltan. Tapan el sol y todo el cielo. Algunas se pierden en los recovecos de la ciudad. Pero algunas de esas criaturas  recién creadas llegan a su destino. 

La envuelven. La asustan primero. Pero ella sabe. Entiende este milagro. Se da cuenta de quién es ese gesto loco de amor. 

La seduce. 

Desnuda como esta, toma una flor, una de esas tantas tentaciones que le ha caído del cielo. Mueve su cabeza con un movimiento lento. Tan lento que David desespera. Alza sus ojos verdes. Sus miradas se encuentran. Ellos se descubren. 

Sonríen. 

Con el tiempo va a nacer una persona muy sabia.

Es que a veces me gusta hacer milagros de amor.

 

 

 

 

 

Friedrich Perschak
(15 de Octubre de 2020 a las 20:04)

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