Ana Jerozolimski / Directora Semanario Hebreo JAI

Editorial

Entre la ley por mano propia y la lucha anti terrorista


Este martes circuló un video en el que el diputado israelí Zvi Sukkot del partido “El Sionismo Religioso”, miembro de la coalición de gobierno, trata de destruir con un machete, a golpes, la lápida de un monumento, escrita en árabe, ubicada en la  aldea palestina Deheishe en los territorios en disputa. Evidentemente, la primera impresión es sumamente negativa: un judío con kipá en la cabeza, tratando de destruir lo que parece una placa recordatoria erigida por árabes. Nada bueno puede salir de eso. Y menos que menos cuando uno se entera de que se trata de un miembro del Parlamento israelí, Kneset.

La imagen cobra un matiz un tanto diferente, al conocerse los detalles. Se trata de una placa recordatoria de terroristas responsables de atentados mortales contra civiles israelíes. Sukkot alegó que había pedido al ejército, que es el soberano en Judea y Samaria (Cisjordania) destruir el monumento en cuestión ya que es en memoria de terroristas asesinos a los que glorifica, lo cual incentiva a niños y jóvenes palestinos que pasan y leen lo escrito,a  soñar en convertirse también ellos en “mártires”, o sea a morir matando. Como el ejército no lo hizo, dijo, fue él con algunos asesores a tratar de destruir el monumento en cuestión.

Casi de más está decir que un diputado, aunque por un lado tiene ciertas prerrogativas que un ciudadano común no tiene, en el marco de su desempeño de funciones oficiales, no puede tomar la ley en sus manos. El Primer Ministro Netanyahu, aunque sin mencionar explícitamente a Sukkot, condenó el hecho, recalcó que es nocivo hacer ley por las propias manos y que eso distrae la atención de las fuerzas de seguridad que deben estar abocadas a combatir el terrorismo. Exacto y oportuno.

Al mismo tiempo es relevante- y no para minimizar la crítica necesaria a la acción del diputado en cuestión- recordar que la placa que Sukkot trató de destruir glorificaba a Yamin Faraj, responsable del asesinto de decenas de judíos, entre ellos Adva Fischer de 19 años, cuando esperaba un autobús y fue soprrendida por el terrorista que la mató.También pone en un pedestal a Shadi Nasser, responsable de un atentado suicida. Y varios más.

Esto trae a colación la seria problemática de la percepción de los terroristas asesinos como héroes palestinos. Evidentemente eso es un motor de nuevos terroristas porque se los presenta ante los jóvenes como modelos a seguir. Y con eso no sólo se está pecando ante los israelíes, sus víctimas potenciales, sino también ante los palestinos a los que se educa en el odio y se perpetúa en un encare que no ensalza la vida sino la muerte. A ello se agregan los pagos a los terroristas y sus familiares que la Autoridad Palestina continúa haciendo, asegurando que esa es su prioridad. ¿Qué mensaje transmite eso a la población palestina? No puede haber dudas al respecto.

La acción del diputado Zvi Sukkot desató críticas no sólo en la oposición sino también de círculos allegados a la coalición, que lo consideraron nocivo e inadecuado. Pero eso nada tiene que ver con el problema de fondo al que aludimos, sin cuya solución nunca se podrá vivir en paz. Colocar a terroristas asesinos en un pedestal de héroes, es absolutamente inaceptable. El mundo debe saberlo.

Ana Jerozolimski
Directora Semanario Hebreo Jai
(25 de Agosto de 2026)

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