Por Fanny Berger
En tiempos muy difíciles para los que nos sentimos parte del pueblo judío y apoyamos la idea de un estado judío, sin importar el gobierno que esté en el poder, profundizaremos en conceptos que vienen de la psicología clínica y que fueron justamente desarrollados por psiquiatras y psicólogos judíos, pero para aplicarlos a la terapia individual.
El antisemita tiene creencias irracionales sobre los judíos. La creencia es una idea rígida sobre un determinado tema. La creencia irracional es un pensamiento rígido, distorsionado y sin base en la realidad. Se caracteriza por ser absoluto, exagerado y dogmático.
No se basan en evidencia real o lógica, sino en suposiciones. De esas creencias se derivan pensamientos negativos y sentimientos displacenteros hacia nosotros.
El gran peligro es que distorsionan la realidad, pues causan una interpretación sesgada y negativa de los eventos.
En este artículo mostraremos creencias irracionales acerca de los judíos desde tiempos inmemorables.
Sostenemos que las creencias irracionales acerca del judío causan antisemitismo, no siempre son conscientes y se basan en falsas interpretaciones, pero el antisemita se las cree, piensa, siente y actúa hacia el judío en base a esas falacias.
Existe el sendero histórico y el emocional. Como psicóloga clínica y educacional vamos a transitar el camino de la psicología y no referirnos a temas históricos solo para ubicarnos en el tiempo.
Durante muchos siglos se culpabilizó a los judíos por haber matado a Jesús, que dicho sea de paso era judío. No lo aceptamos como Mesías y esto despertó la ira y venganza de sus seguidores. De esta creencia irracional se desprenden pensamientos como que los judíos son asesinos, son malas personas, y sentimientos intensos de rechazo, odio, furia desmedida hacia nosotros. La mente del antisemita puede producir conductas muy extremas como pogromos, aislamiento, discriminación, persecución, prohibiciones, encarcelación, asesinatos, agresiones etc., hacia integrantes del pueblo judío.
En la edad media, los judíos se contagiaban menos que el resto de la población europea por las normas de limpieza e higiene que respetaban y eso llevo a otra idea irracional, que los judíos somos los creadores y difusores de pestes y epidemias.
Otra idea irracional es que tomábamos la sangre de cristianos, hecho basado en que bebíamos vino tinto en shabat y en las fiestas.
Martín Lutero (1483-1546)) sembró muchos siglos antes la semilla para que crezcan ideas que fueron utilizadas y puestas en práctica por el nazismo.
Al principio pensó que iba a ser capaz de convertirnos al protestantismo, pero como no lo logró nos transformó en enemigos públicos, nos difamó y persiguió.
El mecanismo es: como no logro convencerlos para ser fieles a nuestra fe, inventan creencias irracionales sobre nosotros nacidas de la rabia y frustración ya que Lutero no logró evangelizarnos. Fue tal su ira contra el judío que hablo que había de que encerrarnos en campamentos de trabajos forzados, y dejarnos morir por enfermedades y escasa alimentación. Cuatrocientos años después Adolfo Hitler lo puso en práctica. El padre del nazismo se inspiró en Martín Lutero, entre otras lamentables fuentes.
El Concilio vaticano lI en su declaración “ nostra aetate” publicada en 1965, rechazó formalmente el concepto de que los judíos son colectivamente responsables de la muerte de Jesús. La declaración afirmó que la crucifixión no puede imputarse ni a todos los judíos de la época ni a los judíos actuales, y condenó el antisemitismo, poniendo fin así a un mito que se había usado para justificar la violencia contra nosotros durante siglos. Se pensaba que merecíamos el peor castigo pues durante siglos, se enseñaba que los judíos habíamos asesinado a Jesús. Esta declaración del concilio vaticano II contribuyó a dejar de transmitir ese error histórico que se convirtió en una creencia irracional que anido pensamientos y emociones muy negativas.
Las distorsiones cognitivas son patrones de pensamientos irracionales e inexactos que influyen en nuestras emociones y comportamientos, llevándonos a interpretar la realidad de forma sesgada y exagerada. Todos conocemos distorsiones cognitivas como la generalización: es común escuchar decir que todos los judíos tienen plata, todos los judíos se ayudan mutuamente. La realidad es que algunos, ciertos judíos, no todos.
Otra distorsión es culpar a los judíos de todo lo malo. Hitler y sus secuaces decían que los judíos eran los culpables de la pésima situación económica alemana. Nadie culpó al tratado de Versalles, luego de la primera guerra mundial donde Alemania salió muy mal desfavorecida por perder dicha contienda. Otra distorsión cognitiva fue decir que Alemania estaba en problemas económicos por el bolchevismo internacional judío y al mismo tiempo se habla que los judíos eran capitalistas tramposos. En resumidas cuenta por comunistas o capitalistas éramos culpables de la situación económica de Alemania post primera guerra mundial.
Otra distorsión cognitiva es el filtro; si un judío comete un fraude aparece en las redes: el empresario de origen judío, pero cuando un judío gana un premio nobel no mencionan que es judío. Un filtro mental es una distorsión cognitiva en la que te enfocas intensamente en los aspectos negativos, ignorando o minimizando los aspectos positivos.
El concepto de creencias irracionales fue acuñado y desarrollado por el psicólogo judío Robert Ellis (1913 Usa - 2007 Usa). El concepto de distorsiones cognitivas fue mérito de otro judío, el psiquiatra y terapeuta Aaron Beck (1921- 2021) también americano.
Así llegamos al 7 de octubre de 2023, día del pogromo desatado por la organización terrorista Hamas, el primero luego de la creación del Estado de Israel, que quedará en la memoria por muchas generaciones. Para entender la mente de un antisemita actual nos basaremos en dos celebres psicólogos israelíes.
Los psicólogos israelíes Daniel Kahneman (1934 Israel- 2024 Suiza) y Amos Tversky(1937 Israel-1996 Usa) son los principales responsables de acuñar y desarrollar el concepto de sesgo cognitivo en la década de 1970. Daniel Kahneman ganó el Premio Nobel de Economía en 2002 por su trabajo con Amos Tversky. El premio Nobel no se otorga de forma póstuma, y Tversky falleció en 1996, por lo que no pudo recibirlo.
Sus investigaciones descubrieron patrones de pensamiento y toma de decisiones erróneos que las personas suelen cometer, dando lugar a lo que conocemos como atajos mentales o heurísticos, que en ocasiones llevan a juicios irracionales.
Un sesgo cognitivo es un patrón de pensamiento sistemático y erróneo que desvía el juicio y la toma de decisiones de la lógica. Estos patrones están arraigados en nuestro cerebro, son predecibles, pueden influir en nuestra percepción e interpretación de la realidad, afectando nuestras actitudes y acciones.
El sesgo de confirmación dice que buscamos información que valide nuestras creencias, por ejemplo, el bombardeo a Gaza prueba que los israelíes atacan sin piedad porque son genocidas. Ni saben que es un genocidio realmente, se olvidan del pogromo del 7.10.2023, que Hamas empezó esta guerra, que es una respuesta a los asesinatos, violaciones, etc. Se puedo o no estar de acuerdo, pero hablamos de cómo funciona la mente del antisemita, no de la política israelí que cambia según sus dirigentes elegidos democráticamente.
El efecto halo dice que la impresión general que tenemos sobre una persona, o hecho, influye en cómo percibimos sus otras cualidades. Si los sionistas atacan es porque son genocidas. No pueden reconocer los logros científicos de Israel, ni que es una verdadera democracia, nada bueno. Si un palestino asesina a un judío es porque es un oprimido por la ocupación, pero si un judío se defiende es un genocida.
El sesgo de anclaje es un sesgo cognitivo que nos hace depender excesivamente de la primera información que recibimos al tomar una decisión, usándola como un "ancla" o punto de referencia para el resto de nuestras estimaciones o juicios, lo que puede llevar a conclusiones sesgadas. Este fenómeno distorsiona nuestra percepción de la información posterior, ya que la interpretamos desde el punto de referencia establecido, en lugar de analizarla objetivamente.
La idea anclada en la mente de los antisemitas es que el estado judío robó tierras palestinas y que los echaron. No tienen en cuenta a los árabes que viven muy bien en Israel, ocupando puesto de importancia, ni la ayuda que el gobierno israelí y muchos de sus ciudadanos brindaban a la población gazatí. Se olvidan del hecho que Jerusalem fue fundada por el rey David 3000 AC, 3600 años antes de la creación del islam y que estábamos en Israel mucho antes que los árabes. Si alguien ocupa tu casa porque no estas viviendo en ella se llama usurpador y tenes derecho a desalojarlo sino te acepta como dueño.
La otra escuela terapéutica: el psicoanálisis también tuvo influencia judía. La Sociedad Psicoanalítica de Viena (VPS) fue fundada por Sigmund Freud y su grupo de discípulos como sociedad científica en 1908. Todos eran judíos menos uno solo, Karl Gustav Jung. Y seguimos con la larga lista de paisanos que crearon corrientes psicológicas Viktor Frankl ( 1905, Austria -1997,Austria) creo la logoterapia, la terapia gestáltica fue obra de Fritz Salomón Perls( 1893, Alemania - 1970 Usa), el psicodrama por Jacobo Levy Moreno( 1889 Rumania- 1974 Usa). Puedo seguir con la larga lista, pero no los quiero abrumar con tanta información.
El tema es confrontar creencias irracionales, distorsiones y sesgos cognitivos con la realidad histórica y/o actual. Es un gasto de tiempo y energía pelearse con los antisemitas, ya que tienen creencias irracionales sobre los judíos. La única solución es la educación, sobre todo, a las nuevas generaciones, sobre los hechos históricos reales.
Todos los autores mencionados desarrollaron sus teorías y métodos para ayudar a las personas en procesos terapéuticos. He tomado sus conceptos para entender la mente del antisemita.
Finalizo con las sabias palabras del Dr Viktor Frankl, que estuvo en campos de concentración: "Al hombre se le puede quitar todo excepto una cosa: la última de las libertades humanas, la elección de la actitud personal ante un conjunto de circunstancias, para decidir su propio camino". Frankl resalta sin importa lo que ocurra externamente, siempre conservamos la libertad de elegir nuestra actitud y respuesta ante las situaciones, una capacidad fundamental para encontrar sentido y propósito en la vida”
A pesar del crudo e injusto recrudecimiento del antisemitismo, ahora disfrazado como anti sionismo, podemos elegir como judíos: unirnos, fortalecernos, como pueblo, iluminar nuestras fortalezas, recordando la estrofa del himno nacional israelí Hatikva: ” nuestra esperanza de 2000 años de vivir libres en nuestra tierra, la tierra de Tzion y Jerusalem”
AM ISRAEL JAI
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