Desde el comienzo del operativo “El Rugido del León”, con el que Irán fue tomado por sorpresa el sábado último a la mañana, la Fuerza Aérea Israelí atacó y destruyó a 600 blancos de la infraestructura armada del régimen de los Ayatollas, incluyendo más de 150 misiles balísticos tierra-tierra y más de 200 sistemas de defensa anti aérea iraníes. Además, eliminó a más de 40 figuras claves del régimen de los Ayatollas, comenzando por el líder supremo Ali Khamenai.
Israel estima que han muerto además entre 1.000 y 3.000 miembros armados de los distintos aparatos de seguridad del régimen, tanto de las Guardias Revolucionarias como de las milicias Basij, las encargadas directamente de la represión de las protestas ciudadanas. También se ha eliminado a científicos nucleares, un elemento clave en cualquier esfuerzo de Irán por retomar su plan destinado a conseguir la bomba atómica.
Según comunicados de las Fuerzas de Defensa de Israel, fueron utilizadas 2500 municiones . El primer día se había informado que 200 aviones de combate habían sido los que llevaron a cabo el ataque. Además, fueron reclutados 110.000 reservistas para reforzar la alerta y la seguridad en distintos frentes, con énfasis en la frontera norte, donde se estimaba que Hezbolá podría atacar.
La intensidad de los ataques, su envergadura y precisión, son determinantes.
Pero lo primero para que todo esto funcione, es la Inteligencia, el elemento clave para saber cuáles son los blancos que deben ser destruidos en Irán y el paradero de las figuras a las que se quiere eliminar. El nivel de penetración de la Inteligencia israelí en Irán, desde hace años, es al parecer único en el mundo. Quizás el ejemplo más notorio sea la confirmación de dónde estaba exactamente el líder supremo Khamenai el sábado, pero no sólo él. Israel confirmó que en el primer golpe en el operativo, eliminó a 40 figuras claves del régimen.
Otro elemento de gran importancia en la posibilidad de Israel de atacar en Irán en la forma en que lo está haciendo, es el alto porcentaje de interceptación de los misiles por parte de la defensa anti aérea de Israel, especialmente el sistema Jetz 3, o sea el Flecha, el primero que se activa ante los misiles que vienen de Irán. No es un éxito absoluto y no es hermético tal cual siempre suele recalcarse, y el hecho es que ha habido una mujer muerta en Tel Aviv el sábado de noche, 9 muertos en Beit Shemesh el domingo y en total mucho más de cien heridos, entre ellos unos 20 este lunes en Beer Sheba. Pero esto es porque un solo impacto es letal y alcanza a causar un enorme daño. Sin embargo, lo que debe pensarse es que la situación sería incomparablemente peor si Israel no tuviera el sistema de defensa anti misiles que tiene. Si murieran cientos de ciudadanos cada día probablemente la campaña militar no podría continuar por demasiado tiempo.
De fondo y como base misma de los logros alcanzados hasta el momento, está la convicción de Israel que está librando una guerra clave para su seguridad e inclusive su propia existencia.
En declaraciones formuladas a la nación por televisión, el portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel Brigadier General Effie Deffrin señaló que “lanzamos este operativo para eliminar las amenazas existenciales y está claro que los misiles balísticos son una de ellas”. Aseguró que se seguirá atacando blancos en Irán en forma intensa hasta neutralizar la amenaza.
El Israel oficial no habla de plazos y tiempos sino de metas, pero extraoficialmente, expertos militares estiman que la Fuerza Aérea necesita que la campaña actual se prolongue por lo menos por dos semanas.
Pero mientras tanto, el Frente de Defensa civil informó que por el momento, las instrucciones sobre el estado de emergencia que comenzó el sábado a las 8 de la mañana, se prolongan hasta el sábado 7 de marzo a las 20 horas. Estas determinan que están prohibidas las aglomeraciones, que no hay clases ni tampoco trabajo, salvo en casos de puestos imprescindibles.





