Este lunes 4 de mayo se marcó un hito en la saga del vaivén entre negociaciones y regreso a la guerra contra Irán. Si bien no ha estallado aún nuevamente una conflagración generalizada, en la práctica terminó el alto el fuego cuando Irán atacó con 12 misiles balísticos, 3 misiles crucero y 4 drones a un aliado clave de Estados Unidos en el Golfo, Emiratos Árabes Unidos, además de lanzar un ataque menor contra Omán. Y la gran pregunta que cabe plantearse desde Israel es si acaso el próximo paso es un ataque iraní a blancos en territorio israelí.
Uno de los periodistas israelíes más especializados en temas militares y de seguridad, el analista Ron Ben Yshai del periódico Yediot Aharonot y el portal Ynet, estima que eso es muy factible.En una nota titulada “Esto parece ser sólo el principio”, estudia la situación actual.
“La Guardia Revolucionaria de Irán sabe que Estados Unidos ha aprovechado el alto el fuego para concentrar fuerzas e inteligencia en el estrecho de Ormuz, y que un enfrentamiento con ellos sin duda terminará en una humillación que pondrá en peligro al régimen”, escribió. “Teherán parece haber comprendido que si Estados Unidos logra abrir el estrecho de Ormuz al tráfico marítimo comercial, Irán no solo perderá su principal y única carta en las negociaciones —su influencia en el mercado energético mundial—, sino también una humillación que pondrá en peligro la supervivencia del régimen”.
Y entra en detalles: “Irán entiende que Trump anunció la "Operación Libertad", que comenzó hoy (lues) después de que Estados Unidos desplegara una enorme fuerza naval, aérea y terrestre contra el sur de Irán y el estrecho de Ormuz durante el alto el fuego. Esta fuerza garantiza al Comando Central de Estados Unidos una superioridad militar decisiva, incluyendo armas blandas, electrónicas y cibernéticas, en la zona del estrecho y en el golfo de Omán”. Agrega que dado que Estados Unidos también ha acumulado información de Inteligencia muy valiosa sobre la ubicación de las minas marítimas colocadas por Irán en el estrecho, está pronto para atacar y neutralizar si Irán ataca a embarcaciones que EEUU acompañe .
“En esta situación, los iraníes no tienen ninguna posibilidad de éxito en un conflicto que se desarrollará en la zona del Estrecho de Ormuz, el cual sin duda terminará con la destrucción de las instalaciones y lanzadores de la Guardia Revolucionaria en las costas cercanas y en el sur de Irán. Por lo tanto, Teherán ha decidido lanzar ataques aéreos contra los estados del Golfo, principalmente los Emiratos Árabes Unidos, cuyos gobernantes están alentando abiertamente a Trump a neutralizar las capacidades nucleares y balísticas de Irán”.
Y de esto vamos a Israel, mucho menos expuesto que los Emiratos-que ahora al menos tienen la protección anti misilística israelí y norteamericana- y mucho más capaz de arreglárselas solo al lidiar con un ataque iraní. Pero pasar a esa otra etapa, aunque Irán tiene claro que Israel sí respondería fuertemente a un ataque iraní, puede ser una tentación en Irán, que a pesar de su difícil situación trata de imponer una narrativa de victoria en la guerra.
“Israel debe prepararse para la posibilidad que su retaguardia civil se convierta pronto en blanco de ataques desde Irán”, sostiene Ron Ben Yshai.





