Hace ya mucho que está claro que el potencial terrorista en Judea y Samaria (los territorios en disputa conocidos internacionalmente como Cisjordania o la Margen Occidental del Jordán) es explosivo, tanto por los esfuerzos organizados de la organización terrorista Hamas como por la incitación que motiva a palestinos a atacar por iniciativa propia. Y este jueves y viernes se volvió a confirmar que hay mucho aún por hacer en la lucha antiterrorista, así como también para garantizar que nadie tome la ley en sus manos.
Este jueves, dos terroristas apuñalaron a un civil israelí en la zona en la que se había desatado un incendio adyacente al asentamiento Itamar. Según informaron fuentes militares, el ataque ocurrió durante los esfuerzos para sofocar el incendio, cuya causa sigue siendo desconocida. Comenzaron fricciones entre israelíes y palestinos en el lugar y finalmente fue el apuñalamiento.
En otro sitio, otro terrorista apuñaló a un soldado, que resultó levemente herido en la zona de Ganim. Los tres terroristas de los dos incidentes fueron eliminados.
El hecho más cruento fue indudablemente el de este viernes, que terminó con el irreversible cruento resultado de dos soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel muertos por disparos de palestinos. Se trata del Mayor Yuval Ezra, de 27 años, de Herzlia, y del Sargento Mayor Benayahu Mellet, de 32, de Itzhar, quien estaba sirviendo como guardia de seguridad en el equipo de emergencia en la zona de la localidad Tel. El terrorista que mató a Mellet fue luego eliminado.
Así informó un comunicado oficial del ejército sobre lo sucedido:
“Hoy temprano (viernes), se desató un enfrentamiento violento entre docenas de palestinos y civiles israelíes. Un equipo de respuesta de seguridad de emergencia de Havat Gilad fue convocado al lugar junto con soldados de las FDI de la brigada regional.
Durante el enfrentamiento, se efectuaron disparos desde ambos lados y un terrorista palestino robó el arma perteneciente a un miembro del equipo de seguridad de emergencia. Un miembro del equipo de seguridad murió durante el incidente y otros miembros resultaron heridos. Cuatro palestinos murieron y varios más resultaron heridos durante el enfrentamiento”.
El primer muerto confirmado del lado israelí era el mencionado Benayahu Mellet. Yuval Ezra era uno de los heridos que falleció poco después.
El ejército logró recuperar el arma robada, con la que uno de los palestinos asesinó a Mellet.
A raíz de esta situación, se lanzó una amplia operación antiterrorista centrada en la zona de Nablus, que incluye tanto la ciudad palestina como las zonas de seguridad aledañas en el distrito que lleva ese nombre. El ejército impuso toque de queda en las localidades Bureij y Tell.
Mientras tanto, otras fuentes israelíes presentan lo ocurrido de modo bastante diferente. Un ejemplo claro es el de Gadi Gvariahu, que encabeza la organización israelí “Tag Meir”, abocada a fomentar el diálogo entre comunidades y credos, condenando todo tipo de violencia, sin pasar por alto ningún caso de ataques tampoco cuando se trata de judíos que agreden a palestinos, fenómeno que se ha ido intensificando en Judea y Samaria.
Este fue su comunicado:
“No hay ni puede haber ninguna justificación para el derramamiento de sangre. Compartimos el dolor de la familia Mellet en su momento difícil. Junto con la conmoción por el asesinato, no podemos cerrar los ojos ante la realidad sobre el terreno. Los informes según los cuales el incidente ocurrió durante un recorrido que incluyó fricciones y provocaciones deliberadas contra palestinos subrayan el precio terrible del círculo de hostilidad. Las provocaciones y la violencia por parte de grupos extremistas no brindan seguridad, sino que avivan el odio y arriesgan vidas humanas. Hacemos un llamado a las fuerzas de seguridad a actuar con firmeza para detener el terrorismo y, al mismo tiempo, frenar las acciones de fricción y hostigamiento por parte de activistas de extrema derecha, a fin de evitar la próxima tragedia y preservar la dignidad humana".
Quienes se identifican con esta versión afirman que los civiles israelíes atacados por los palestinos cerca de Tell (en el incidente que terminó con el doble asesinato mencionado) no estaban paseando inocentemente por la zona, sino que se habían adentrado en la aldea para “provocar”.
No estuvimos en el terreno y no podemos confirmarlo ni desmentirlo. Pero así como está claro que los terroristas palestinos nunca buscaron ni precisaron razones para atacar y tratar de matar israelíes, el fenómeno de la violencia de extremistas judíos contra palestinos ha ido en aumento y es absolutamente nocivo. Es irrelevante que no se le pueda comparar al terrorismo palestino. Es un fenómeno indebido, que no corresponde con los valores del Estado judío, y si realmente ese fue el trasfondo de la tragedia, es absolutamente condenable. Casi de más está recordar que eso quita energías y tiempo a las fuerzas de seguridad, que siempre tienen muchos desafíos con los que lidiar en la guerra antiterrorista.
El hecho es que, al reunirse con las tropas en el lugar del ataque, el jefe del Shin Bet, David Zini, recalcó por un lado que los terroristas serán perseguidos hasta que paguen por sus crímenes y, por otro, declaró que nadie debe tomar la ley en sus manos.





