por Amijai Benderski
Con la misma mano con que dibujé las letras del Estadio Campeón del Siglo escribo hoy, con pluma y tinta, sobre el pergamino en el que se escribe un Sefer Torá (rollo de la Torá).
Tengo 38 años, nací en Montevideo y hoy vivo en Raanana. Soy diseñador gráfico especializado en marca y también sofer (escriba).
Mi trabajo está a la vista en Uruguay. Diseñé el Estadio Campeón del Siglo de Peñarol. Armé una exposición de 24 afiches que recorrió 15 sedes en cinco países, entre ellas el Cabildo de Montevideo, la Biblioteca Nacional de Varsovia y la Academia Bezalel de Yerushalaim (Jerusalem).
En 2019, criado en una familia tradicional, hice teshuvá (retorno a la práctica religiosa). Poco después hice aliá (subí a vivir a Israel) y me certifiqué como sofer para escribir tefilín (filacterias), mezuzot (los pergaminos que se colocan en las puertas) y Sifrei Torá.
Escribir letras sagradas es la continuación de mi oficio. Pasé años dibujando letras para que dijeran algo. Ahora las escribo a mano, una por una y antes de trazar cada palabra la declaro.
Con esta formación fundé Am Israel Jai (el pueblo de Israel vive), www.amisraeljai.com. Todo se escribe a mano, no hay impresión ni copias, cada trabajo empieza cuando alguien lo encarga.
El sitio ofrece además descargas gratuitas en español, la Bendición del Hogar o la bendición para el negocio. Cada archivo trae el texto hebreo, su fonética, la traducción y una breve explicación.
El proyecto que me ocupa ahora es más grande y todavía no empezó. Me propongo escribir a mano el Sefer Tehilim (libro de los Salmos), los 150 salmos, sobre pergamino. Terminada la escritura, el manuscrito se digitaliza y con esa digitalización se publica un libro. La escritura a mano del sofer, la traducción al español y la fonética de cada versículo, para que quien no lee hebreo pueda pronunciar las palabras originales.
No existe una edición así en español. La aprobación firmada por el Rav (rabino) Max Yohanan Godet, ex Gran Rabino del Uruguay, hoy en el Haburah Center for Jewish Spirituality de Miami, lo señala en estos términos: es el primer Sefer Tehilim escrito a mano sobre pergamino, con traducción fiel al español y su fonética.
El valor no está solo en el contenido. En la tradición judía la letra escrita a mano y la impresa no son lo mismo, por eso una mezuzá impresa no es kasher (apta según la ley judía) y una escrita por un sofer sí. Lo que las separa es la intención con la que se traza cada letra. Estos salmos se escriben con la misma intención que un Sefer Torá y el libro reproduce esas letras. El lector no lee una hoja impresa. Lee la escritura de un judío.
Falta lo que hace posible todo lo demás. Escribir 150 salmos a mano lleva meses de trabajo diario. Necesito financiación. Es la única razón por la que el proyecto todavía no empezó.
Es el trabajo de mi vida y estoy listo para hacerlo. Falta alguien que quiera ver este libro escrito.





