Justamente al multiplicarse los informes sobre advertencias que el Primer Ministro de Israel habría recibido de elementos extranjeros sobre los planes de ataque de Hamas, antes del 7 de octubre del 2023, Biniamin Netanyahu –que las desmiente-pone énfasis en lo que sostiene podría ser un escenario previo a una agresión enemiga en las próximas semanas, antes de las elecciones del 27 de octubre.
En una visita a la base de la Fuerza Aérea en Tel Nof declaró: "Hay indicios de que hacia las elecciones nuestros enemigos intentarán atacarnos. Les envío un mensaje: no se metan con nosotros. Nuestro brazo largo llegará a ustedes en cualquier lugar y en cualquier momento".
Netanyahu comenzó pasando revista a algunos de los más recientes logros en la lucha contra el terrorismo en la Franja de Gaza.
"Estoy aquí en la base de la Fuerza Aérea con nuestros héroes pilotos y con nuestros maravillosos equipos de tierra. Estamos actuando todo el tiempo en todos los frentes: anteayer eliminamos al despreciable terrorista que secuestró a Noa Argamani y a Avinatan Or. Los trajimos de vuelta a ellos, y a él lo eliminamos. Anoche eliminamos al comandante de brigada de Hamás en el norte de la Franja. Se sumó a sus predecesores, a quienes también eliminamos.
En total, en las últimas semanas hemos eliminado a más de 100 terroristas, y esto es solo en Gaza. Por supuesto, también estamos actuando en el Líbano; ustedes recuerdan lo que hicimos en la cresta de Ali Taher.
Hay logros enormes, pero también hay presiones enormes, y las presiones son para retirarnos, para renunciar a los grandes logros alcanzados con el heroísmo de nuestros combatientes. No estoy permitiendo que eso suceda y no permitiré que suceda”.
Y luego, llegó la nueva advertencia:
“Tenemos indicios de que hacia las elecciones nuestros enemigos intentarán atacarnos. Así que desde aquí, desde la base de la Fuerza Aérea, desde el brazo largo del Estado de Israel, les envío un mensaje: no se metan con nosotros, ni ahora ni nunca. Nuestro brazo largo llegará a ustedes en cualquier lugar y en cualquier momento".
De fondo están las diversas noticias publicadas tanto en medios israelíes como del exterior, sobre las advertencias que Netanyahu supuestamente recibió antes del 7de octubre. En un informe en el periódico Haaretz, el periodista Shlomo Eldar afirmó que el Presidente de los Emiratos Árabes Unidos,Muhamad Ben Zayed, lo había llamado por teléfono para advertirlo. Netanyahu presentó una demanda por “difamación”.
Y esta semana, la nueva afirmación es que el jefe de la Inteligencia egipcia Muhamad Kamel llegó especialmente a Israel para advertir sobre los planes de Hamas.
Mientras la pregunta central es por qué Netanyahu no hizo nada al respecto,él desmiente todo y sostiene que nadie le advirtió y “nadie me despertó”.
Uno de los ejemplos más claros de la problemática sobre qué ocurrió aquel fatídico 7 de octubre, es el enfrentamiento directo entre Netanyahu y quien fue hasta hace pocos meses su jefe del Shin Bet.
El Primer Ministro acusó a Ronen Bar de incurrir en presuntas "faltas" o "delitos" por supuestamente haber detectado señales de advertencia la noche anterior al ataque y no habérselas notificado a tiempo. Asimismo, la oficina de Netanyahu rechazó rotundamente informaciones (como la del Wall Street Journal) que sugerían que líderes o servicios de inteligencia extranjeros le hubieran advertido personalmente a él con antelación.
Por su parte, el exjefe del Shin Bet desmintió la versión del Primer Ministro y anunció que interpondrá una demanda por difamación contra Netanyahu. Bar asegura que sí emitió alertas oportunas pero que fueron ignoradas, y adelantó que exigirá ante los tribunales la desclasificación de los documentos, registros de reuniones y protocolos de la época, además de citar a testificar a asesores y personal de la oficina de Netanyahu.




