Con la jurista Dra. Cochav Elkayam-Levy que investigó la masacre
Con la Dra. Cochav Elkayam-Levy, jurista de la Universidad Hebrea de Jerusalem y directora de la Comisión Civil sobre los Crímenes de Hamas contra mujeres y niños en Israel
“Hamas actuó con una maldad salida del infierno”
Kinocidio es una palabra concebida a raíz de la investigación de los crímenes terroristas del 7 de octubre. Se origina en el término inglés “kin”, que significa familiar o pariente. Quedó claro, al recabar testimonios y pruebas, que los terroristas se abocaron a intensificar el sufrimiento de sus víctimas, a las que en numerosos casos torturaron antes de asesinar, explotando los vínculos familiares en cada hogar.
Debo ineludiblemente escribir esta aclaración introductoria en primera persona, contando algo muy personal. Esta entrevista la realicé hace ya varios meses pero en aquel momento, no pude lidiar con ella y abocarme a su edición, traducción y la búsqueda de materiales gráficos que la ilustren. O sea, comencé a buscarlos y aunque no era por cierto en absoluto la primera vez que me exponía a imágenes de aquel horror del 7 de octubre- de las cuales está claro que las peores aún no se han visto- ese esfuerzo fue demasiado. Aquel día quedé sumida en un estado emocional difícil de describir que me obligó a decidir archivar la entrevista, disculparme ante la Dra. Elkayam Levy (40), la entrevistada, y explicarle el por qué. Cochav (se pronuncia Cojáv) , una mujer joven, madre de hijos chicos, no se sorprendió. “No sabes cuánto te entiendo”, respondió.
Ahora, de cara al tercer aniversario de la jornada más cruenta, la peor masacre de judíos desde la Shoá, retomo este trabajo. Porque aunque parezca mentira, sigue habiendo quienes desmienten, alegan que esto no pasó, relativizan. Y para peor, culpan a Israel. Si en algo aportamos aunque sea una gota al esclarecimiento de lo ocurrido, vale la pena.
Las imágenes son complejas, es lo mínimo que se puede decir. Las peores decidimos finalmente no publicarlas. Optamos por destacar las de las familias asesinadas cuando sonreían y disfrutaban de la vida. Así las encontraron los terroristas antes de quemarlas y torturarlas hasta la muerte.
P: Cochav, te agradezco de antemano esta entrevista porque tengo claro que el tema es duro y que esta investigación que te has puesto sobre los hombros te ha costado salud y noches sin dormir. Cuéntame por favor cómo has llegado a dirigir la Comisión Civil sobre los Crímenes de Hamás el 7 de octubre, con énfasis en los crímenes contra mujeres y niños.
R: Soy experta en Derecho internacional y Derechos Humanos y en particular enseño sobre el movimiento feminista global; esa es mi especialidad: los organismos que se ocupan de mujeres y niños. El 7 de octubre comprendimos que estábamos ante un desastre gravísimo, con familias enteras arrastradas hacia la Franja de Gaza y crímenes muy duros contra mujeres y niños, mientras que los organismos de la ONU no respondían. Los organismos que nosotros conocemos, especialmente los dedicados a mujeres y niños, ni siquiera informaron sobre el 7 de octubre.
Cuando digo que no respondieron, me refiero a tres cosas: no informaron sobre los crímenes, en segundo lugar no los condenaron, y en tercer lugar no ofrecieron ayuda. Por lo general, suelo decir que los organismos de la ONU saben informar, expresar solidaridad y condenar el crimen, pero en este caso en realidad no hicieron nada. En esencia, los mecanismos cuya única función dentro de la ONU es dar voz a las víctimas, fallaron. Cuando fallaron, comprendimos que no iban a reaccionar. Por eso decidimos establecer una comisión civil que recopile, documente e investigue los crímenes de Hamás del 7 de octubre.
La creación de una comisión civil e independiente
P: Y ahí nació la Comisión Civil que encabezas, que es importante enfatizar que no fue creada ni está dirigida por el gobierno de Israel. Creo que se podría decir que actúa en nombre del pueblo de Israel.
R: Así es, en nombre de los ciudadanos del país. Es una organización sin fines de lucro. Entendimos que teníamos que recopilar cada elemento de información sobre lo ocurrido ese día para no perder ni un ápice de lo que debía quedar registrado. Después de un mes desde la masacre, vimos que los organismos que tendrían que haber dicho algo, guardaban silencio. Entonces comprendimos que era imprescindible crear la comisión.
P: ¿En qué consiste su trabajo?
R: En la recopilación de testimonios para un archivo, un archivo nacional de los crímenes contra mujeres y niños. En ese momento yo no sabía exactamente lo que significaba; fue la tarea más difícil que pude haber asumido. Hoy en día, quien encabeza el archivo es la exsubdirectora del archivo de Yad Vashem. Es realmente toda una operación.
P: Recordemos un poco los tiempos de los que estamos hablando y cómo fue el proceso.
R: Pues bien, mi primer discurso en la ONU fue a finales de octubre. Fue entonces cuando me di cuenta. El Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW), el comité más importante en materia de mujeres, emitió una declaración que ni siquiera mencionaba el 7 de octubre. Dijo algo así como “A la luz de lo que está sucediendo". No precisaron qué ocurrió: llamaban a la paz en Oriente Medio y no mencionaron a las secuestradas.
P: Patético. ¿Esa fue la primera declaración de alguien de la ONU?
R: Una de las primeras, sí. Me refiero a organismos que se ocupan de mujeres y niños como UN Women (Mujeres), UNICEF…Y la declaración que recién comenté. En cuanto a la ONU en general, el Secretario General Guterres sí reaccionó, pero en ese período dijo que esta dura masacre "no ocurre en el vacío". Lo increíble es que no decían nada sobre la masacre misma, nadie.
P: Y tú sentiste una responsabilidad como ciudadana israelí, e incluso como madre…
R: Así es, tengo cuatro hijos. Como madre, mujer y experta en la materia, la conexión me resultaba totalmente clara. El silencio era atronador y también les dije que, aunque habitualmente estamos acostumbrados a que se guarde silencio sobre lo que les ocurre a las mujeres y a los niños, ellos son los responsables de esto. No puede ser que los organismos más importantes destinados a proteger a mujeres y niños también callen. Fue un shock. Así fue como se fundó la comisión. Generalmente digo que jamás pensé que lideraría una misión de esta magnitud, dedicada a documentar los crímenes más, más duros. Hoy en día incluso siento cierto enojo hacia ellos, porque esto implica exponerse a contenidos extremadamente violentos de lo que Hamás hizo ese día, y es sumamente traumático para nosotros y para todo el equipo de la comisión; es un trabajo muy difícil.
Comenzamos a documentar y recopilar todo el material desde el principio. Al comienzo empezamos a reunir fotos, videos grabados por Hamás, imágenes del terreno, información aportada por los primeros equipos de emergencia, policías y no policías, ZAKA, voluntarios, personas que estuvieron en el lugar prestando ayuda y que nos transmitieron lo que vieron, así como información de la base Shura del ejército donde se examinaban los cuerpos. Empezamos a recopilar todo de manera sistemática.
Al principio lideramos una campaña mundial porque entendimos que, dado que la ONU callaba, nuestra función era lograr que los países del mundo no callaran. Nos reunimos con muchísimos líderes mundiales para que reconocieran lo sucedido y condenaran los crímenes de Hamás. El trabajo fue muy arduo en los inicios con múltiples actores internacionales, hasta que finalmente vimos cierta reacción por parte de algunos organismos.
P: Creo que es bueno mencionar a quienes sí dijeron algo.
R: Estuvo la Representante Especial de la ONU sobre la violencia sexual en los conflictos, Pramila Patten, quien en marzo publicó un informe histórico que demuestra la brutalidad de Hamás y su violencia sexual contra las mujeres.
P: La conclusión, si no me equivoco, fue que no se trató de algo aleatorio, sino de un patrón evidentemente programado de antemano.
R: Así es. El informe señala con cautela cierta sistematicidad que se repitió en cinco lugares diferentes.
P: Pero sé que quieres separar el tema de la violencia sexual, del que ya hemos hablado aparte.
R: Así es.
Testimonios y patrones de violencia contra las familias: Kinocidio
P: Entiendo que fue de esa investigación que encabezaste, que se llegó al término antes inexistente: kinocidio, que no por casualidad recuerda genocidio. Kin, en inglés, es familiar , a eso se refiero. El asesinato y tortura de familias enteras.
R: Exacto. Es que al comenzar a documentar los crímenes contra mujeres y niños y todo el panorama, empezamos a observar crímenes atroces contra familias. Creo que lo más importante para mí es que la gente entienda que no solo recopilamos material para un archivo histórico, sino que también investigamos y analizamos todo el material. Esto no es algo obvio: hay quienes solo recopilan para un archivo, pero nosotros trajimos investigadores y expertos en violencia sexual, trauma, Derecho internacional e infancia, y estamos investigando estos materiales. De repente, empezamos a ver los estremecedores videos de Hamás en los que entran a las casas de las familias.
De repente nos topamos con un video tras otro de agresiones a familias grabadas por los propios integrantes de Hamás, entrando a las casas de la gente y asesinando a miembros de la familia unos delante de otros. Ves a los padres presenciando, por ejemplo, cómo asesinan a su hijo o a su hija.
P: ¿Realmente viste esos videos?
R: Sí.
P: ¿Cuántas noches no dormiste?
R: Muchas. Es una atrocidad. Quiero decir que los crímenes contra las familias son de tal naturaleza que sentimos, y seguimos sintiendo, que físicamente es casi imposible documentarlos o contemplarlos. Sentimos que era una maldad jamás concebida por el demonio, una maldad salida del infierno. Ver, por ejemplo, el caso de la familia Idan...
P: ¿La de Tsaji Idan de Najal Oz?
R: Sí, Tsaji Idan, el hombre que fue secuestrado y a quien le asesinaron a su hija delante de sus ojos. Se ve la casa cubierta de globos por su cumpleaños, estaba celebrando 18 años, y sus hermanos pequeños sentados en el suelo llorando, mientras la madre intenta calmarlos y decirles "no pasó nada, no pasó nada". Es simplemente horrible.
P: Vi el video, un espanto. El hijo menor llorando desconsolado. Y su hermana unos años mayor, ambos sin entender por qué su hermana mayor fue asesinada.
R: Además, lo vieron.
P: Y al final se llevaron al padre, a Tsaji, que fue luego asesinado. Volvió mucho después en un ataúd.
R: Lo arrancaron de la familia y se lo llevaron. Suelo decir a menudo que, si existe el infierno, se ve así: alguien atormentando a los miembros de tu familia y a quienes amas delante de tus ojos. Una cosa es perder a un hijo y otra muy distinta es ver cómo lo asesinan.
P: Tengo entendido que también hay videos de torturas. Y hay que comprender que no “solo” hay, entre comillas, asesinatos, sino asesinatos con torturas y separación de miembros de la familia.
R: Así es. Por ejemplo, la familia Arava Elyakim también de Najal Oz. Entraron a su casa, tomaron el teléfono de la madre, Diklá, entraron a su Facebook y transmitieron todo en vivo (live stream). Mostraron al padre sentado allí herido, sangrando, a sus hijas temblando de miedo, y se ve cómo le quitan a Tomer a su madre... Jamás olvidaré esa escena... De pronto entendimos que querían infligir deliberadamente sufrimiento familiar.
P: Exacto, para que todos sus allegados lo vieran.
R: Porque podrían haberlos asesinado a todos normalmente; en términos de rendimiento les resultaba más práctico entrar y matarlos a todos de forma directa. Comprendimos que el ataque a las familias no fue aleatorio; tenían la estrategia de atormentar a las familias de la manera más cruel posible. En cuanto entendimos esto, me puse en contacto con expertos internacionales y les pregunté si habían oído hablar de un abuso sistemático de esta naturaleza contra las familias.
P: Esto llevó al nuevo término: kinocidio, porque kin en inglés es familiar. La referencia, ensañamiento con lasfamilias para asesinar lo más cruelmente posible. El uso del vínculo familiar como arma.
R: Sí, exactamente. Pero terminemos de contar la historia de la familia Arava Elyakim. El padre, Noam, fue herido, secuestrado y asesinado. A Tomer lo usaron para golpear las puertas de los vecinos para que salgan. A la madre Dikla la secuestraron y la mataron en camino a Gaza, delante de sus hijas. A sus dos hijas Elá de 8 años y Dafna de 15 las secuestraron. Fueron devueltas en noviembre , casi dos meses después.
P: Tomer logró escaparse de los terroristas y según una investigación del ejército es probable que haya sido baleado por soldados que lo confundieron con un terrorista. El cuerpo de Tomer fue hallado uso días más tarde, al igual que el de Noam.
R:Exacto. Las niñas eran hijas biológicas de Nóam y Tomer hijo de Diklá, pero los criaron a todos juntos. En el video se ve cómo lo separan a Tomer de su madre y cómo ella intenta sostenerle la mano.

P: ¿Hay otros casos destacados que puedas mencionar?
R: El informe abre con la cita de un adolescente llamado Rotem Mathias del kibutz Holit, quien relata cómo estuvo acostado debajo del cuerpo de su madre y se escondió debajo de ella, y dice: "Y entonces mamá murió encima de mí". Cuenta que los terroristas de Hamás entraron, asesinaron a sus padres y pensaron que también lo habían matado a él; él estaba herido y se escondió debajo del cuerpo de su madre, Shajar. Ahora que lo hablo entiendo que ella probablemente murió encima de él tras haber quedado herida. Y cuenta que ellos regresaron a la habitación para quemarlos; después de asesinarlos, volvieron para quemarlos.
P: Los cuerpos, no solo la casa.
R: La casa y a ellos. Y él logró, después de que empezaron a prender fuego a la casa y se fueron, escapar por la ventana. Esto demuestra cuánto tiempo “desperdiciaron” para causar sufrimiento, no querían sólo matar, y cuánta crueldad desplegaron. Hay muchas familias que fueron quemadas y de las que solo quedaron cenizas, por lo que no sabemos qué les ocurrió antes.
P: ¿Rotem fue el único superviviente de la familia o tiene hermanos?
R: Sus hermanas no estaban en la casa.
P: Creo que es muy importante explicar que todo esto no es algo circunstancial por el hecho de que las familias estaban juntas, sino un plan premeditado.
R: No hay duda. Me puse en contacto con expertos del mundo y entendí que se trata de un crimen que no tenía nombre.Entonces lo llamé “kinocide”, o sea kinocidio. Esto fue cuando empezamos a mapear a las familias . Comenzamos con las familias de los asesinados y secuestrados, analizando a todos los integrantes a través de la base de datos del Prof. Yuval Harpaz, un registro donde él recopila desde el 7 de octubre toda la información sobre los secuestrados y asesinados. La suya también es una iniciativa ciudadana. Pero todos utilizan su registro porque es la base de datos más confiable sobre los asesinados y secuestrados del 7 de octubre.
Y al mapear a todas las familias, identificamos 6 patrones que nos demostraron que esto fue una estrategia, una forma de actuar sistemática que se repitió en diferentes lugares.
Seis ejemplos de horror
P: Detallemos los seis patrones, es importante.
R: Los seis patrones son:
1. Asesinato de miembros de la familia unos delante de otros.
2. Separación de los miembros de la familia (a menudo separaron a familiares tanto el 7 de octubre como posteriormente en el cautiverio; por ejemplo, separaron en cautiverio a dos gemelas de diez años y a las dos mellizas Cunio de solamente 3 años).
3. Secuestro de familias enteras juntas (secuestraron a familias y niños).
4. Destrucción, saqueo y devastación de los hogares familiares (a veces destruyeron y quemaron las casas, dedicando horas a la destrucción de las viviendas).
5. Quemar las casas con los miembros de la familia aún dentro.
6. Exterminio de núcleos familiares completos.
Potencial de réplica espeluznante
P: Me imagino lo duro de ir avanzando en la investigación y entendiendo con qué están lidiando, descubriendo cada vez otro elemento de horror.
R: Es cierto. Algo importante de mencionar es que, pasados unos meses, notamos que ellos realmente lo celebraban. Al principio nos concentramos solo en las víctimas, pero en cierto momento empezamos a observar a los propios terroristas y cómo celebraban el ataque con un nivel de entusiasmo que nos hizo comprender que otros terroristas en el mundo, al ver esto y entender el sufrimiento de asesinar a familias juntas, pueden inspirarse en ello. Nuestro gran temor es que los videos de Hamás sirvan de inspiración para este tipo de terrorismo en el mundo.
P: Esto lo tienen que entender todos.
R: Lo expuse en Canadá hace dos meses ante 300 de los principales líderes del mundo: cómo estos videos inspiran al terrorismo a nivel global, especialmente cuando se observa el sufrimiento de las familias. Ven lo inmenso que es el dolor y cómo asesinar a familiares unos delante de otros genera un sufrimiento brutal. Estoy segura de que otros lo imitarán en el mundo y hay que ver qué hacer. Creo que el primer paso para nosotros era ponerle un nombre a este fenómeno. Sin un nombre no sabremos cómo afrontarlo. Nuestro informe también demostró que esto ha ocurrido en la historia en otros lugares del mundo —Sudán , Bosnia— y mostramos el contexto global en un trabajo conjunto con el Centro Raoul Wallenberg para los Derechos Humanos en Canadá y el Prof. Irwin Cotler.
P: ¿Ellos fueron socios en toda la investigación?
R: Fueron socios... y el propio Prof. Cotler fue el primero en darnos el valor para acuñar juntos este concepto. Nos dio la valentía para entender que no estábamos... ¿cómo decirlo? Al principio le dije que tal vez sonaría una locura, pero que me parecía que estábamos presenciando un nuevo crimen contra la humanidad. No sabía cómo iba a reaccionar; él quedó profundamente conmocionado, pensó que yo tenía razón y que debíamos seguir investigándolo. Él nos dio el impulso para salir adelante.
P: El Profesor Irwin Cotler, gran jurista, un ser humano excepcional al que he tenido el privilegio de entrevistar varias veces. Fue Ministro de Justicia de Canadá.
R: Tienes toda la razón.
La importancia de dar un nombre al sufrimiento
P: Se me ocurre que víctimas de otras situaciones trágicas pueden sentirse apoyadas por lo que ustedes están haciendo en la investigación de la masacre del 7 de octubre.
R: Es exacto lo que dices. Una de las cosas más importantes para mí es la posibilidad de dar un nombre al sufrimiento de las víctimas. Por ejemplo, cuando nos reunimos con víctimas de la comunidad yazidí a manos de ISIS, y les contamos lo que hacíamos, inmediatamente dijeron: "A mí también me pasó esto, por favor escriban que a mí también me ocurrió, a nuestras familias también las asesinaron delante de nuestros ojos". Ves lo significativo que es darle a las víctimas un lenguaje para expresar lo que les sucedió.
P: ¿Dónde te reuniste con ellas? ¿En Kurdistán?
R: Tuvimos reuniones por Zoom. Yazidíes en Irak y también en el extranjero. Y por ejemplo, el Prof. David Crane, quien fue el primer fiscal del Tribunal Especial de la ONU para Sierra Leona, en cuanto le enviamos el informe nos escribió: "Por favor escriban que esto también ocurrió en Sierra Leona".
P: ¿Pero ustedes son las primeras en documentarlo de manera sistemática y ordenada?
R: Así es. Me preguntan por qué, por qué creo que después de que esto ocurriera... Por ejemplo, los crímenes sexuales existieron durante muchísimos años antes de ser definidos como tales; esto es reciente históricamente.
P: ¿Desde cuándo realmente?
R: Desde los años 90. Pero lo que quiero decir es que aquí, como los de Hamás se grabaron a sí mismos, nos abrieron una ventana a este infierno. Abrieron una ventana y nosotros como investigadores pudimos observarlo y entender con absoluta claridad lo que ocurrió. Creo que esa es la razón. Hoy, cuando veo la convención internacional sobre crímenes de guerra, me pregunto cómo es posible que no figuren estos crímenes, cómo es posible que no tengan una definición. El mundo debe reconocer esto y el sufrimiento único que conlleva.
Puedo contarte que se pusieron en contacto con nosotros del Ministerio de Justicia de aquí, de Israel, y personas de la asistencia jurídica a las familias, para darnos las gracias. Nos dijeron que llevaban mucho tiempo viendo lo sucedido con las familias pero no sabían cómo nombrar su sufrimiento particular. Nos agradecieron diciendo: "Gracias por ayudarnos a comprender lo que estamos viendo". Ahora están presentando nuestro informe ante los tribunales en Israel para que se reconozca a estas familias como víctimas de actos de terrorismo y se les otorgue una indemnización, especialmente a aquellos que vieron en vivo a través de las redes sociales cómo asesinaban a sus familiares. Tienen un trauma profundísimo; este es otro tipo de terrorismo psicológico que nos obliga a redefinir el concepto de terrorismo.
Un trabajo que hiere el alma
P: ¿Cuántos fragmentos de video e imágenes han visto?
R: No sabría decir la cifra exacta. Miles de imágenes, sí. La mayoría grabadas por los propios terroristas. Pero nuestra base de datos se apoya en el trabajo que realizamos directamente con las familias. Por ejemplo, en el caso de Rotem Mathias no hay un video: él lo relató por primera vez el 7 de octubre y dio su testimonio a la comisión, al igual que los testimonios que recaba Yad Vashem. De modo que de algunas cosas no hay videos pero sí testimonios e investigación.
Creamos una base de datos que recopila lo que le ocurrió a cada familia. Realizamos visitas de investigación a los propios kibutzim, a las casas, estuvimos con las víctimas y nos reunimos con las familias que nos contaron lo sucedido. Quienes más sufrieron fueron los secuestrados. Si hay algo relevante que debo señalar, es que las familias que sufrieron secuestros o cuyos miembros fueron secuestrados padecieron casi la totalidad de los seis patrones. Es decir, hay familias a las que les destruyeron la casa pero se salvaron; pero las familias de los secuestrados por lo general sufrieron la destrucción de su hogar, la separación de sus miembros, el secuestro y la difusión en redes sociales, todo a la vez.
P: ¿Qué ha hecho todo esto en tu vida personal como israelí, judía y madre de niños? ¿Cómo ha afectado tu vida todo este asunto?
R: Es una excelente pregunta. En primer lugar, tras la publicación del informe colapsé físicamente, estuve enferma durante dos semanas. Lidiar con estos materiales y expedientes es insoportable. Poco a poco vamos acumulando fuerzas porque sentimos que tenemos una misión muy grande hacia las víctimas y las familias en Israel para contar su historia, y también hacia la humanidad: saber que estamos haciendo algo que toda la humanidad debe reconocer. Espero que en el futuro podamos proteger mejor a las familias.
Como abogada sé que las ruedas de la justicia giran muy despacio. Espero que por ahora la mayor contribución sea la voz que damos a las víctimas y el lenguaje para describir lo que vivieron: un nombre para un crimen que el mundo no conocía de esta manera.
P: Como adulta responsable, mujer joven y madre, ¿esto cambió algo en tu perspectiva? Estoy segura de que la familia ya era lo más importante para ti, pero...
R: Siento que me preocupo más por mis hijos. El tiempo con mis hijos es curativo y me da fuerzas: sentarme con ellos, jugar con ellos. Como madre, con todo a lo que estoy expuesta, siento que me preocupa mucho más el futuro y su porvenir aquí en Israel, así como el trauma causado a nuestro pueblo. Como mujer, me preocupan los valores en los que hemos creído durante tantos años y todos los derechos que habíamos logrado alcanzar, observando qué va a pasar en el futuro ante este grave deterioro y esta crueldad de Hamás y grupos terroristas con la que el mundo aún no sabe lidiar.
P: No tengo palabras para agradecerte. Y para expresar mi admiración por tu capacidad para hacer esto. Indescriptible. Gracias mil.
R: A ti por el interés.





