Por la Fundación SALIR ADELANTE
En pocas semanas, la Fundación Salir Adelante, de la institución judía B’nai B’rith Uruguay, fue distinguida en el Parlamento como “Héroe Contemporáneo”, capacitó a equipos de ANEP y se prepara para presentar su modelo en una feria educativa junto a UNESCO. Es la señal de un cambio de etapa.
En Uruguay, de cada diez jóvenes de contextos vulnerables, solo dos terminan el liceo. Entre los adolescentes que acompaña la Fundación Salir Adelante, lo logran nueve. Esa diferencia de siete jóvenes es la razón de ser de la Fundación desde hace 17 años, y hoy es también la razón por la que el Estado empezó a buscarla.
Un reconocimiento que es también un llamado
El 16 de setiembre, la Cámara de Representantes distinguió a la Fundación en una nueva edición del programa “Héroes Contemporáneos del Bicentenario”. La iniciativa reconoce a personas y organizaciones cuyo compromiso sostenido aporta al bien común. Salir Adelante fue una de las siete organizaciones homenajeadas en el Palacio Legislativo.
Al recibir la distinción, su Directora, Leticia Dubcovsky, puso los números sobre la mesa. La brecha de egreso de Educación Media Superior entre jóvenes de mayor y menor nivel socioeconómico supera los 50 puntos porcentuales. “En nuestro país, terminar el liceo sigue dependiendo, en buena medida, del lugar donde a cada uno le tocó nacer”, afirmó.
Frente a esa realidad nació Salir Adelante en 2009. Cada año acompaña a 90 adolescentes que cursan bachillerato en liceos públicos, y ya son más de 400 los jóvenes que pasaron por la Fundación. El 95% de sus egresados son la primera generación de su familia en terminar el liceo.
Leticia no lo planteó como un punto de llegada. “Este premio nos honra. Pero sobre todo nos compromete”, dijo, y pidió un “triángulo sólido” entre el Estado, las empresas y la sociedad civil. La idea no es que una parte reemplace a otra, sino que cada una asuma lo que le corresponde.
ANEP convoca para aprender
Ese pedido de articulación ya empezó a concretarse. La Dirección General de Educación Secundaria (DGES) de ANEP convocó a la Fundación para compartir su experiencia con equipos directivos, de inspección y socioeducativos en el pasado mes de setiembre.
Desde la DGES explicaron que la Fundación tiene una trayectoria consolidada en detección temprana, planes de acompañamiento individualizados y trabajo en red. Por eso sus herramientas pueden complementar la tarea de los centros educativos. Entre los aspectos que más valoraron los equipos estuvieron la figura del referente educativo cercano a cada estudiante, los formularios de autoevaluación con los propios jóvenes y las encuestas para conocer sus intereses y redes. La articulación ya tiene continuidad: la DGES proyecta volver a trabajar con la Fundación el año próximo y generar espacios de intercambio con los referentes de cada liceo.
“No venimos a dar recetas, sino a compartir prácticas, aprendizajes, errores y herramientas”, explicó Leticia. Para ella, lo que el modelo puede aportar al sistema es una forma de mirar: ver al joven de manera integral y “no esperar que aparezca el problema para intervenir, sino conocer a cada joven, generar vínculo y detectar tempranamente qué necesita”.
La jornada no fue en una sola dirección. “Me quedo sobre todo con la posibilidad de pensar juntos”, contó. “También nosotros nos fuimos con aprendizajes y nuevas preguntas.”
Próxima parada: Santa Elena y UNESCO, en la misma mesa que el sistema público
El tercer hito ya está aquí. Este 18 de octubre la Fundación participó en la XIV edición de la Feria de Buenas Prácticas en Educación, organizada por Santa Elena y UNESCO bajo el lema “El cambio germina en el aula”. La feria está declarada de interés por el Ministerio de Educación y Cultura, ANEP e INEEd, entre otras instituciones.
A las 13:00, en la Carpa de Conferencias, Leticia Dubcovsky integró el conversatorio “Buenas prácticas para culminar EMS”, moderado por Francisco Astori. La acompañaron Leonardo Nahum, del equipo de Centros en Foco de DGETP-UTU, y Edith Aguilar, del equipo de coordinación de 7.º, 8.º y 9.º de Educación Media Rural del CODICEN. Una fundación de la sociedad civil y dos equipos del sistema público van a discutir, de igual a igual, cómo lograr que más adolescentes terminen el liceo. Esa escena resume el momento que vive Salir Adelante.

Además, la Fundación tenía su propio espacio en la feria: en el Stand 1 presentaba “Territorialidades”, su experiencia con estudiantes de 3.º de EMS en Montevideo, centrada en habilidades socioemocionales y digitales y en la ampliación de redes socioeducativas. La jornada cierra con una conferencia del pedagogo francés Philippe Meirieu.
De trayectorias individuales a conocimiento compartido
Parlamento, ANEP y UNESCO: los tres hitos muestran el mismo movimiento. Lo que Salir Adelante aprendió acompañando jóvenes de a uno empieza a convertirse en conocimiento que el sistema educativo quiere incorporar. “Es pasar de acompañar trayectorias individuales a intentar que lo aprendido pueda también contribuir a fortalecer otras prácticas”, resumió Leticia.
El horizonte es ambicioso. “Si nos permitimos soñar, queremos que Salir Adelante sea un programa nacional”, afirmó. La articulación con ANEP es, para la Fundación, un primer paso hacia esa escala.
Para la colectividad judía uruguaya, la historia tiene además un sabor propio. Es un proyecto nacido de B’nai B’rith que lleva casi dos décadas abriendo puertas a adolescentes de todo el país. Hoy el Estado le reconoce el lugar de referente.





