En comunidad

No a la legitimación del terrorismo en la democracia uruguaya

Comunicado por FICAYD

La democracia uruguaya merece respeto: no a la legitimación de organizaciones vinculadas al terrorismo

 

Desde el Foro Internacional contra el Antisemitismo y la Discriminación (FICAYD) expresamos nuestro más firme rechazo a la participación de Majida al-Masri, dirigente del Frente Democrático para la Liberación de Palestina (FDLP), en la actividad prevista en el Parlamento uruguayo con motivo del Día de la Mujer Palestina.

 

Nuestra posición es clara: el defender los derechos de los pueblos, la dignidad de las mujeres y la igualdad entre los seres humanos es incompatible con relativizar o legitimar la violencia contra la población civil. La causa de los derechos humanos no puede convertirse en un espacio de justificación del terrorismo ni de indulgencia frente a quienes integran organizaciones cuyos brazos armados han participado en ataques contra civiles.

 

En este sentido, Human Rights Watch (organización no gubernamental internacional e independiente dedicada a la investigación, defensa y promoción de los derechos humanos) documentó la participación del brazo armado del FDLP, las Brigadas de la Resistencia Nacional —también conocidas como Fuerzas Omar al-Qasim—, en los ataques del 7 de octubre de 2023 contra Israel. Este antecedente, debidamente documentado, exige responsabilidad y una reflexión institucional seria sobre el significado de otorgar espacios de representación pública a dirigentes de dicha organización.

 

El Parlamento uruguayo no es un recinto cualquiera. Es la casa de la democracia, de la soberanía popular y de las libertades que nuestra sociedad ha conquistado a lo largo de su historia. Es el ámbito donde se debaten ideas, se protegen derechos y se construyen consensos en el marco del respeto a las instituciones republicanas. Precisamente por eso, entendemos que la utilización de sus espacios debe estar acompañada de una responsabilidad ética acorde con los valores que representa.

 

No cuestionamos la conmemoración del Día de la Mujer Palestina ni el derecho del pueblo palestino a vivir con dignidad, libertad y paz. Cuestionamos la participación de una dirigente política vinculada a una organización cuyo brazo armado tomó parte en los ataques del 7 de octubre. Justamente, su organización no representa la libertad y mucho menos la igualdad en Palestina. La solidaridad con las mujeres palestinas no puede confundirse con la legitimación de estructuras políticas o militares que recurren a la violencia.

 

Tampoco podemos ignorar la contradicción entre la defensa de los derechos de las mujeres y la reivindicación de organizaciones o movimientos como Hamás que sostienen prácticas autoritarias, restringen libertades y promueven visiones incompatibles con la igualdad de derechos. La defensa de las mujeres, de las personas judías, de las minorías religiosas y de las personas LGBTIQ+ debe ser universal, sin excepciones, dobles estándares ni silencios convenientes.

 

Uruguay ha construido una tradición de convivencia democrática, pluralismo y reconocimiento de derechos. Nuestra sociedad aspira a que todas las personas, independientemente de su religión, origen, identidad o condición, puedan vivir sin discriminación, persecución ni violencia. Ninguna causa política puede justificar la negación de esos principios.

 

La historia del Uruguay y de su Parlamento está ligada a la construcción de derechos y al debate de ideas en libertad. Esa tradición debe honrarse con coherencia. La libertad de expresión y el pluralismo son pilares de la democracia, pero también lo son la responsabilidad pública, el respeto por la dignidad humana y el rechazo inequívoco a los ataques contra civiles.

 

Desde FICAYD sostenemos que la paz no se construye glorificando la violencia, justificando el terrorismo ni silenciando los derechos de quienes piensan, creen o viven de manera diferente. Se construye con hombres y mujeres libres, iguales en dignidad y derechos, capaces de reconocerse mutuamente, de resolver sus diferencias mediante el diálogo y de rechazar toda forma de odio y discriminación.

 

Por todo ello, exhortamos a las autoridades parlamentarias y a los organizadores de esta actividad a reflexionar sobre la responsabilidad institucional que implica recibir a representantes de organizaciones cuyos brazos armados han participado en hechos de extrema violencia.

 

La democracia uruguaya debe ser un espacio de encuentro, libertad y respeto; nunca un instrumento para normalizar la violencia ni para relativizar los principios universales de los derechos humanos.

 

FORO INTENACIONAL CONTRA EL ANTISEMITISMO Y LA DISCRIMINACIÓN (FICAYD)

 

_Por la democracia, la libertad, la igualdad, la convivencia y la paz._

 

Ultimas Noticias Ver más

Esta página fue generada en 0.0761240 segundos (20823)
2026-10-27T22:59:11-03:00