Ana Jerozolimski / Directora Semanario Hebreo JAI

Editorial

Basuras


Denuncia de violación en grupo conmociona a Israel

¿Cómo se puede describir a un hombre que viola a una jovencita de 16 años aprovechándose de su ebriedad? No es una bestia salvaje, porque los animales, que sepamos, no están dotados de la capacidad de discernir entre el bien y el mal, de actuar guiados por valores o por la consideración de su conciencia. Es simplemente una basura.

¿Qué le pasa por la cabeza en el momento en que lo único que le funciona es un órgano determinado, dispuesto a cualquier bajeza para satisfacer su necesidad?

Y peor aún….¿Si no es sólo ese hombre sino que son 5? ¿Y 10? ¿O 20? ¿Y pueden llegar a ser 30? 

La sospecha de que algo así precisamente ocurrió la semana pasada en un hotel en la ciudad balnearia israelí de Eilat en el sur del país, conmociona a Israel. Una jovencita de 16 años que había ido con una amiga de vacaciones, salió con un grupo de chicos  a algunos de los cuales parece que conocía. Según publicaron medios israelíes, al volver de una salida, fueron al hotel y la chica se sintió mal. No se sabe-especulaciones nuestras- si le pusieron algo en una bebida, simplemente se emborrachó o se descompuso por alguna razón, y se aprovecharon de ella.

 Al volver a los dos días a su casa en Ashkelon, presentó una denuncia en la Policía. Fueron encontrados ya videos de lo sucedido. De lo que se ha publicado hasta ahora, parecería que fuera de la habitación en la que fue violada la jovencita, había 30 hombres “esperando su turno”.

Es difícil hallar las palabras para describir lo que se siente al leer la información. ¿Esperando su turno? ¿Para violar a una jovencita de 16 años?

Evidentemente, no tenemos aún los elementos para afirmar si todo lo publicado fue exactamente así ni tampoco si realmente eran 30. Pero no importa. Está claro que eran varios. ¿¿Y a ninguno de ellos se le ocurrió que “eso no se hace”?? ¿De qué basurero humano salieron? ¿Qué les enseñaron sus padres? ¿A ninguno se le ocurrió pensar en su propia hermana?

Ya me imagino a los abogados diciendo “mi cliente viene de una casa normativa”. O tratando de ver qué hizo mal la chica. U otras barbaridades que se inventa para justificar lo injustificable.

Y no importa en absoluto si todo comenzó-como alguno seguramente dirá- con relaciones sexuales con consentimiento. Una jovencita ebria tirada en una cama no da su consentimiento a nada. Todo aquel que la penetró, la violó en cuerpo y alma.

Las terribles noticias sobre ese horror ya han sacado a ciudadanos a la calle y para este jueves de noche hay varias manifestaciones anunciadas. Han protestado en Eilat, donde esto ocurrió, en Hadera, de donde es uno de los sospechosos detenidos, y esto recién comienza. Manifiestan ciudadanos comunes y también representantes de organizaciones que combaten la violencia sexual.

Las máximas autoridades del Estado, ministros, diputados, activistas sociales, condenan y repudian en forma terminante. 

“Frente al abuso, la violencia, el ensañamiento, la crueldad, hay que pararse y poner límites. No se queden cruzados de brazos. No sean parte del silencio”, escribió el Presidente del Estado Reuven Rivlin. “Ninguno de los delincuentes que participó en la violación podrá borrar lo ocurrido. Ojalá pudiera yo borrar los días y noches oscuras que está viviendo ahora una joven de vuestra propia edad, pero no es posible”. 

“Esto es estremecedor, no hay otra palabra”, escribió el Primer Ministro Biniamin Netanyahu en Twitter. “No es sólo un crimen contra la jovencita sino un crimen contra la humanidad misma, que merece todas las condenas. Debe hacerse que los responsables respondan ante la Justicia”.

El Primer Ministro alternativo y Ministro de Defensa Beni Gantz escribió: “Desde ayer al mediodía quiero entender y no lo logro. ¿Qué trata de demostrar un hombre que se halla en una fila apretada con otras decenas en camino a la habitación en la está acostada una joven no plenamente consciente? La investigación policial aún está en curso, pero me es importante transmitir un mensaje a aquellos que participaron o fueron testigos de lo ocurrido o de otros casos: lo único que ustedes demostraron fue vuestra bajeza moral. Antes de abordar la dimensión penal, hay que hacer aquí una revisación moral. Y a la joven que denunció, me es importante decirle: mi corazón está contigo, no estás sola”.

Seguro que se la acompañará. Que se sentirá apoyada. Pero eso no alcanza. Hay que garantizar que los responsables paguen por el crimen. Ojalá la ley permitiera tomar medidas para que nunca más puedan disfrutar de una relación sexual. 

Y en la valiente denuncia de la jovencita también hay un mensaje. La culpa no la tiene nunca, jamás, la víctima de la violación, sea mujer o sea hombre. La culpa la tiene siempre el abusador. Para derrotarlo, hay que enfrentarlo. Luego, el trabajo es de las autoridades, que no deben dar el brazo a torcer hasta que se haga justicia.

Ana Jerozolimski
Directora Semanario Hebreo Jai
(20 de Agosto de 2020)

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