Ana Jerozolimski / Directora Semanario Hebreo JAI

Editorial

Israel cruzó el simbólico umbral de 5.000 muertos por Coronavirus


Cada uno era un mundo. Con sus sueños, sus planes, su vida. Con familias formadas muchos de ellos. Con trabajo, estudios, amores y sentimientos. Y ahora ya no están. Más de 5.000 ciudadanos israelíes, judíos, musulmanes, cristianos, religiosos, laicos, murieron de Coronavirus . Y hasta que la vacunación  logre frenarlo todo, evidentemente seguirán muriendo. Como en prácticamente todo el mundo.

En la guerra de Iom Kipur en octubre de 1973, traumática en la memoria nacional israelí, murieron entre 2500 y 2800 soldados. En la segunda intifada, fueron 1.000 los israelíes muertos en atentados terroristas. De más está decir que las circunstancias son otras, pero lo mencionamos para tener cierta proporción de los números.

Lo peor, claro está, es perder la vida. No menos desgarrador es el modo en que esta gente murió. En la mayoría de los casos, sin despedirse de sus seres queridos. Aislados del mundo exterior por lo contagioso de la enfermedad. Habiendo podido interactuar limitadamente sólo con sus médicos y enfermeras. Extrañando su hogar, el abrazo de sus hijos o padres, la vida normal.

Y no lo mencionamos para hacer drama, porque tampoco conocemos personalmente a nadie que haya muerto.

Lo mencionamos para recordar a quienes dudan si vacunarse-sea en Israel donde la campaña de vacunación es intensa y ha puesto la vacuna a disposición de todas las edades a partir de los 16 años, en Uruguay donde aún no ha comenzado, y otras partes del mundo que ya están en proceso- que dejen de dudar. Que lo que debe dar miedo es el Coronavirus, no la vacuna. Que no desperdicien la oportunidad que la ciencia proporciona.

No es una varita mágica y tampoco promete protección absoluta. Pero es incomparablemente mejor que la certeza del infierno del Covid-19 si uno lo contrae duro  y es un paciente grave que puede morir.O sobrevivir pero lidiando con serios efectos de la enfermedad.

No vale la pena correr ese riesgo. A vacunarse, todos, lo antes posible. Esa es la única solución.

Ana Jerozolimski
Directora Semanario Hebreo Jai
(4 de Febrero de 2021)

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