Ana Jerozolimski / Directora Semanario Hebreo JAI

Editorial

Semanario Hebreo ha llegado a su edición número 3.000


 

 

 

Este viernes 1° de octubre se publica el número 3.000 de Semanario Hebreo.

Tres mil publicaciones desde que José Jerozolimski (z”l) comenzó su marcha al frente de Semanario Hebreo, como publicación independiente. La etapa anterior había sido la del Semanario Hebreo como una publicación de la Federación Juvenil Sionista del Uruguay, junto a Raúl Blustein y José Fosman, de bendita memoria ambos, en la que él era el Redactor Responsable. Luego pasó a ser el Semanario Hebreo dirigido por él . En  forma ininterrumpida, 3.000 publicaciones semanales del Semanario Hebreo , 50 semanas al año, ya que no se publica en Turismo y Carnaval.

3.000 semanas ya de una iniciativa privada puesta de hecho al servicio de los ideales comunitarios, de la lucha de Israel por vivir en paz y seguridad  y de la profundización de la amistad uruguayo-israelí. Y esto es motivo de celebración.Y de numerosos recuerdos.

El primero, ineludible, es el homenaje  al esfuerzo titánico de papá, que llevó adelante esta tarea hasta unos meses antes de fallecer, mientras el cuerpo aún se lo permitió. Escribía y preparaba cada semana las páginas del Semanario Hebreo, sin computadora y sin internet. En general escribía sus editoriales a mano, y aún recuerdo un papel que parecía kilométrico, colgado en la imprenta Coopegraf, con un editorial con mil flechas y aclaraciones que salían de los distintos renglones con indicaciones especiales a los tipógrafos. Y entendían todo.

Es un tanto incómodo escribir sobre esto, cuando puede parecer darnos una palmada a nuestra propia espalda. Pero es ineludible contar lo que esto significa, porque se hace a pulmón y con una gran dedicación. Es lo que he llamado en distintas oportunidades, una hermosa esclavitud. No existe “estoy cansada” un miércoles, cuando hay que cerrar la edición semanal impresa y por cierto escribir el editorial. Es mi responsabilidad desde unos meses antes del fallecimiento de papá y formalmente desde que nos dejó físicamente el 31 de julio del 2004.

En estas 3.000 semanas en las que tanto ha cambiado a nuestro alrededor, Semanario Hebreo ha cubierto guerras y acuerdos de paz, ha abordado temas preocupantes y grandes esperanzas. Elecciones recurrentes en Israel y elecciones ordenadas a tiempo en Uruguay. Visitas israelíes a Uruguay y uruguayas a Israel. Entrevistas especiales a figuras nacionales, a autoridades y expertos israelíes, a figuras de las Letras, el arte, la política y la seguridad de ambos países.

En estas 3.000 semanas, hemos reportado y analizado el terremoto del asesinato de Rabin, las intifadas, la paz con Egipto, Jordania y los Acuerdos de Abraham, la dictadura en Uruguay, el regreso a la democracia y los cambios de gobierno, dando tribuna siempre tanto a oficialismo como a oposición.

No hemos olvidado los problemas y las polémicas, pero hemos procurado enfocarnos en lo positivo, buscando siempre la mitad llena del vaso, no para esconder lo que está mal, sino para destacar lo tanto que está bien y que merece ser contado.

Hemos puesto las páginas de Semanario Hebreo al servicio de temas comunitarios, buscando por un lado constantemente espacios pagos que puedan hacer posible seguir adelante con esta misión-sí, no tenemos duda que es una misión- y por otro mostrando siempre disposición a publicar y contar las tantas cosas buenas que se hacen en la colectividad, dentro de la misma y mirando hacia afuera, a la sociedad uruguaya en general.

Y siempre apostando a la amistad entre Uruguay e Israel, al acercamiento y también al esclarecimiento sobre los desafíos con los que lidia Israel.

Y en medio de esta carrera semanal por cubrir las 24 páginas con notas de interés, estás las anécdotas inolvidables.

De papá cuando fue a entrevistar de joven al entonces Presidente del Consejo Nacional de Gobierno Martín Echegoyen y miró preocupado a su alrededor las paredes cubiertas de libros pensando dónde podrá enchufar su grabador, uno de aquellos enormes con cinta que giraba en el carrete de plástico. “¿Habrá por acá un enchufe, señor Presidente?”, le preguntó. El Presidente Echegoyen recorrió la pieza con su mirada y celero respondió: “Joven, hagamos así. Usted busque por allí y yo busco por aca”. Ni corto ni perezoso, se agachó, se puso en cuclillas y empezó a sacar libros de los estantes. Papá lo miraba desde el lado donde él hacía lo mismo y pensaba: “Sólo en  Uruguay”.

Inolvidables las conversaciones en la cena familiar de los viernes, en la que los hermanos de papá analizaban el editorial publicado un día antes, a veces con reproches por considerar que se había arriesgado con tal o cual opinión.

La responsabilidad de sacar adelante semana a semana la nueva edición, el lindo parto de turno, significa maniobrar con las demás cosas que componen el mosaico de la vida, de modo que siempre se alcance a completar el material necesario. Esto ha significado escribir editoriales en los lugares más insólitos. En la frontera con Jordania sentada en el suelo. En una misión jesuítica en Paraguay. En un costado de la carretera entre Tel Aviv y Jerusalem. En el coche, en un café, en un restaurante en Ramallah o un hotel de París.

Para papá, el jueves era el día de la gran emoción. La noche antes había cerrado la edición semanal y el jueves la veía impresa.

Yo, a la distancia geográfica, demoro en tener el papel en mis manos, y debo contentarme con el pdf que llega sin demora. Y produce una satisfacción y orgullo que es muy difícil describir cabalmente.

Esta es también la oportunidad de agradecera a todos los que hacen posible que esto exista. En primer término, a los suscriptores y avisadores, a los lectores que nos siguen y apoyan. A quienes publican espacios pagos fijos o puntuales en ediciones especiales. Los lectores los conocen porque los ven aquí publicados , o los vieron tiempo atrás. Y no quisiéramos arriesgarnos a tener un olvido involuntario, pero todos esos avisadores están aquí. Algunos todas las semanas, otros todos los meses. A todos y cada uno, gracias.

Al personal del Semanario Hebreo sin el cual esta tarea es imposible. A los colaboradores voluntarios que durante años publicaron y los que siguen publicando, dando de su tiempo y energía para enriquecer las ediciones semanales: Isaac Varon, Ionatan Was, Ruben Friedman, Egon Friedler, Isaac Gliksberg y Dinorah Polakof.

Y no podemos no agregar a estas líneas una exhortación a que nos acompañen. A que publiquen espacios pagos de vuestras empresas y negocios en nuestras páginas, así como en el portal Semanariohebreojai que funciona desde hace casi 3 años como página web del Semanario Hebreo. Tiene valor publicitario, pero más que nada, es una forma de apoyar para que esto continúe.

Semanario Hebreo desde hace 3.000 publicaciones, y el portal Semanariohebreojai desde hace casi 3 años, son referentes comunitarios. Respetados y considerados como una voz  responsable de la colectividad judía uruguaya, puesta al servicio de las causas justas de Israel.

Apoyar estas tribunas, es aportar a fortalecer a la colectividad judía del Uruguay .

 

 

Ana Jerozolimski
Directora Semanario Hebreo Jai
(30 de Septiembre de 2021)

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