Ana Jerozolimski / Directora Semanario Hebreo JAI

Editorial

Las discrepancias no justifican injustos agravios


 

Estas líneas deberían haber sido escritas ya hace unas semanas y abrigamos la esperanza que la demora en su publicación, no quite fuerza a su contenido y la intención de este mensaje. Su motivación: los agravios formulados recientemente por el coronel retirado Eduardo Ferro contra el destacado historiador y politólogo Profesor Gerardo Caetano.

Concretamente, fueron detonados por declaraciones de Caetano en una actividad llevada a cabo en el auditorio del Instituto Militar de Estudios Superiores (IMES), que fue organizada por el Ejército, a la que fue invitada la Universidad de la República. Cabe recordar que el Profesor Caetano es docente en la Facultad de Ciencias Sociales.

Según publicó La Diaria, esta fue la expresión del Profesor Caetano por la que luego se le atacó:  “Ustedes no deben recoger la mochila de aquellos que –utilizando el uniforme de la República– violentaron los derechos de la República. No tienen por qué hacerse solidarios con actos que violentan las reglas fundamentales de vuestras convicciones democráticas”.

Más información la recabamos de Montevideo Portal: 

“Por estas palabras, el coronel retirado Eduardo Ferro, que fue procesado con prisión en abril de este año por la desaparición del militante comunista Óscar Tassino en 1977, publicó una carta de los lectores el jueves pasado en el semanario Búsqueda.

Ferró dijo que Caetano es “un operador de la guerra psicológica”, un “guerrillero de papel” y que tiene de historiador y periodista “tanto como yo de poeta”.

Además, calificó la intervención del historiador en el IMES de “gramsciana”, “ocurrente” y de “’historiador’ sesgado total”.   

Es la trayectoria del Profesor Caetano, su seriedad y su ética profesional lo que lo defiende. No nos necesita a nosotros para que se sepa que las palabras escritas en su contra son aberrantes. Y que un ex militar procesado con prisión ose escribir lo que hemos reproducido, subleva. De más está decir que tiene derecho a discrepar con Caetano, pero sus agravios son inaceptables.

Quisiera iluminar parte de las declaraciones del Prof. Caetano que hemos reproducido aquí:  “No tienen por qué hacerse solidarios con actos que violentan las reglas fundamentales de vuestras convicciones democráticas”. Caetano se dirige frente a frente a los militares-desconocemos cuál era la composición exacta de la audiencia, retirados o militares aún de uniforme- y parte de la base que tienen “convicciones democráticas”. No quita legitimidad al uniforme ni a las fuerzas armadas, sino que recuerda que precisamente quienes lo hicieron fueron quienes aprovechando ese uniforme, violentaron libertades y derechos de la ciudadanía. 

No es siquiera cuestión de interpretación. La historia reciente y menos reciente, nos ha dado ejemplos concretos de militares que fueron osados defensores de la democracia. El General Liber Seregni y  el Almirante Oscar Lebel son dos de los ejemplos más icónicos, por los pasos que dieron, la acción política del primero y la osada protesta del segundo cuando se disolvieron las Cámaras. En distintas ocasiones tuvimos la posibilidad de entrevistar a altos oficiales y la aclaración de que habían crecido y ascendido en democracia, era de su boca un imperativo. Lo recordamos de una entrevista al entonces Jefe del Ejército Pedro Aguerre y también al General Mario Stevenazzi,  entonces Jefe del Estado Mayor del Ejército, quien se desempeñaba en ese momento (fin del 2019) como director del Sistema Nacional de Mantenimiento de Operaciones de Paz.

Esto no quita el valor de la advertencia, casi imploración de Gerardo Caetano, que intrepretamos motivada justamente en su respeto al uniforme como defensor de la República. Pero defenderla es también en el plano de las ideas y del estudio de su historia.

Mucho se ha hablado y escrito sobre las heridas de aquellos oscuros años en la historia nacional. Personalmente, aunque claro que el tiempo hace lo suyo, no creemos que esté todo curado. La deformación de la historia no hace honor a la verdad. Los Tupamaros se levantaron contra las instituciones democráticas , no para combatir a la dictadura que en ese entonces no existía. Por otro lado, el terrorismo de Estado que hizo la dictadura, no fue en defensa de la ciudadanía. Los Tupamaros ya estaban liquidados cuando las Fuerzas Conjuntas detuvieron, torturaron y llevaron presos a uruguayos por pensar de tal o cual forma.

 

Más allá de estos temas álgidos que siguen dividiendo a los uruguayos, y volviendo concretamente al tema que nos convoca hoy, el Profesor Caetano, como todos los ciudadanos, tiene sus convicciones políticas-y siempre se supo que es, como él lo ha definido, “de izquierdas”- y por sobre todo, un gran demócrata. Uno de esos que ven el aporte al país venga de la fuerza política que venga. En nuestro rico archivo, encontramos esta frase del Profesor Caetano: “Nos sentimos realmente muy orgullosos con que el Uruguay siga siendo esa “comunidad espiritual” de la que hablaba Wilson Ferreira, ese país republicano y liberal de Batlle y Ordóñez y de Líber Seregni, ese país identificado con ideas y valores que siempre deberían constituir nuestra brújula como colectivo”.

 

Recordamos lo que nos dijo tras las elecciones del 2009, en una de las varias entrevistas que a lo largo de los años hemos tenido el privilegio de realizarle.

Aquí nuestra pregunta y su respuesta:

 

P: Todos los candidatos felicitaron, ante  todo, al pueblo uruguayo, por su comportamiento cìvico, llamando a que se respeten todas las diferencias, a que se recuerde que lo que une a todos, es Uruguay, el Uruguay de todos. Ellos hablaban y yo recordaba la frase de Wilson, una comunidad espiritual,,,,¿Cómo compararías tu el comportamiento del uruguayo promedio en elecciones con el resto de Amèrica Latina?

R: En efecto, como decía Wilson, el Uruguay es ante todo una “comunidad espiritual”. Entre los uruguayos, y me da mucho orgullo decirlo y confirmarlo, la “cuestión nacional” es la “cuestión democrática”. Me da orgullo este civismo nacional, me resulta notable que en esta Latinoamérica del “reeleccionismo indefinido”, tengamos presidentes que rechazan ese camino aun comprometiendo la mejor chance coyuntural de sus partidos. En esa afirmación republicana de valores compartidos radica uno de los patrimonios más importantes que el país tiene para forjar su desarrollo, gobierne quien gobierne.  Y eso hay que cuidarlo y promoverlo todos los día”.

 

Escribiendo estas líneas en esta tribuna uruguaya judía, no podemos dejar de recordar unos elementos que nada tienen que ver por cierto con el tema de la polémica y las ofensas al Profesor Caetano, pero que consideramos ineludible mencionar porque lo presentan de cuerpo y alma. Tanto en lo referente a su defensa del derecho de Israel de vivir en paz y seguridad como a su insistencia respecto a la necesidad de respetar la memoria de la Shoá y de combatir el antisemitismo.

Son partes de la defensa de la libertad, otro eslabón en una línea de actitud clara.

 

 

Nuestra absoluta solidaridad con el Profesor Gerado Caetano, quien con su investigación histórica, defiende la verdad.

 

Ana Jerozolimski
Directora Semanario Hebreo Jai
(6 de Octubre de 2021)

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