Ana Jerozolimski / Directora Semanario Hebreo JAI

Editorial

No, no se preocupen…no conquistaron Jerusalem. Ni conquistarán.


Las imágenes de aproximadamente 200.000 musulmanes orando al comenzar la festividad de Id el-Fiter que señala el fin del Ramadan en la explanada de las mezquitas de Al Aqsa y el Domo de la Roca en el monte sagrado (Monte del Templo para los judíos, Haram a-Sharif para el Islam) no deben preocupar a nadie. Al contrario. Son la enésima prueba de la libertad de cultos en Israel, de cómo mienten aquellos extremistas palestinos y otros fundamentalistas islámicos que alegan que Al Aqsa está en peligro por culpa de Israel.

Foto:  Telegram Abu Ali Express

 

Lo que sí debe encender una luz roja es el uso que la organización terrorista Hamas hace del santuario para sus fines, tratando de imponerse en la zona de Al Aqsa y de ser quien determine allí el orden del día. Lo está haciendo hace semanas, provocando disturbios violentos e incitando a ataques a la Policía israelí y a los judíos que oran abajo en el Muro de los Lamentos. Sus adeptos gritan-lo han vuelto a hacer este lunes, justamente en Id el-Fiter- “todos somos Muhamad Def”, en referencia al jefe del brazo armado de la organización, responsable y símbolo máximo de los atentados contra Israel. Y quemaron la bandera de Israel.

El monte sagrado amaneció con un cartel enorme en el que Hamas “saluda” a la nación árabe e islámica por Id el-Fiter, otro intento de presentarse como guardián de una Jerusalem islámica, como representante de los intereses del Islam. El “adorno” del poster: un terrorista encapuchado y armado, símbolo de su brazo militar Izz al-Din al-Qassam.

Quienes lo rodea no son diez gatos locos, ni tampoco son todos los musulmanes que van a rezar. Son demasiados sin duda, y deben tener claro que pueden pensar lo que quieran, pero que Israel combatirá siempre con firmeza el terrorismo.

En Tik Tok circula un corto videos en el que aparecen musulmanes cantando Ala hu-Akbar” (Dios es grande), en  lo que parece ser el tren ligero de Jerusalem, abierto por cierto al uso de cualquier residente en la ciudad, judíos, musulmanes, cristianos, cualquiera.  No estoy segura en absoluto que sea auténtico y no un sonido insertado con mala intención, sea para asustar a los judíos o para dejar mal a los musulmanes. Depende de quién lo haya hecho, si es que realmente eso es lo que sucedió. Evidentemente, es lógico que judíos se sientan amedrentados, especialmente tras semanas en las que se está oyendo y viendo la violencia junto a las mezquitas.

Pues estemos tranquilos.

El Islam radical no ha conquistado-ni conquistará- Jerusalem. Los extremistas seguirán intentado por cierto cambiar el status quo actual para que no musulmanes no puedan subir siquiera a la explanada de las mezquitas, aunque saben que nadie intenta entrar en ellas. Claro que seguirán tratando de causar problemas y de desafiar constantemente a Israel.

Pero basta con mirar alrededor para ver lo que es Israel, un país pujante que sigue avanzando y desarrollándose, fuerte y firme para defenderse y al mismo tiempo un Estado democrático, con no pocas aristas conservadoras, pero al mismo tiempo símbolo de liberalismo y pluralismo en muchos aspectos. ¿Y los extremistas del otro lado? No han cambiado. Continúan promoviendo agenda de odio y muerte, sin aportar nada a su gente.

Increíble ver que ni punto de comparación hay entre dónde están ellos y dónde está Israel.

 

Ana Jerozolimski
Directora Semanario Hebreo Jai
(2 de Mayo de 2022)

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