Ana Jerozolimski / Directora Semanario Hebreo JAI

Editorial

El comunicado de la AUF y la reacción de los antisemitas cobardes


Este miércoles temprano a la mañana ya estaba circulando un comunicado de la Asociación Uruguaya de Fútbol que habían terminado de preparar la noche anterior, con una exhortación a que se apoye a la Celeste en forma respetuosa y sin insultos.

Este era el llamado.

 

Nos alegramos al leerlo, pensando en lo digno que nos parecía su contenido y la importancia que considerábamos tenía el hecho que la Asociación Uruguaya de Fútbol preste atención a la problemática de la violencia y las expresiones de odio en el seno de las hinchadas. Acto seguido, nos amargamos al estimar que la razón debía ser las expresiones antisemitas en las redes sociales de cara al partido, de las que ya hemos visto varios ejemplos que mejor ni mostrar.

Al contactarnos con gente que sabe a fondo lo que está ocurriendo en este campo del fútbol, entendimos que el trasfondo principal fue una sanción dura recibida por la AUF después del partido con Inglaterra por problemas con la hinchada, aunque parecería que culparon a Uruguay de cosas que no sólo uruguayos habían hecho sino también argentinos.

Esto lo contamos para que estén claras las piezas de este mosaico, pero el tema central que deseamos abordar es esa problemática del antisemitismo en las redes sociales, que se intensifica de cara al partido, o mejor dicho se expresa más intensamente antes del mismo. En realidad, es evidentemente antisemitismo popular, que se expresa cobardemente en las redes sociales, amparados estos elementos en el anonimato parcial o total que las redes permiten., como ratas que salen de las cloacas . Lamentablemente hay también casos de extremistas que escupen odio antisemita apareciendo con su nombre y apellido.

Al propio comunicado de la AUF  hubo reacciones negativas de gente que comentaba airada y molesta, como si la AUF se preocupara que no haya problemas cuando juega contra Israel pero no le importó, supuestamente, cuando jugó contra Gambia. El tema, claro, no es tomarse a la ligerasi había expresiones racistas contra los jugadores africanos, sino entender la importancia de frenar expresiones antisemitas ahora que ya las hay.

Uruguay no es un país antisemita, pero sería ingenuo engañarnos y decir que no hay antisemitismo o que no hay antisemitas. Los hay, siempre los hubo, y ahora, cuando se enfrentan Uruguay y el Estado judío, Israel, una forma de expresar ese antisemitismo es dudar del apoyo de los judíos uruguayos a la Celeste. Claro que entre los uruguayos  radicados en Israel puede haber quienes quieran ver una victoria israelí porque Israel nunca tuvo en su historia un logro así en el fútbol , pero el  solo planteamiento del tema  es una forma de intentar quitar legitimidad y autenticidad a la “uruguayez” de los ciudadanos judíos.

Los judíos uruguayos no tienen de qué disculparse por amar a Israel y verlo como la Madre Patria del pueblo judío. Hay miles de años de historia de fondo. Y paralelamente a su vida uruguaya,fuerte y plena, tienen un vínculo especial con el Estado judío, porque son un eslabón en la vida del pueblo judío en la que Israel tiene un papel central.

Pero eso nada quita al hecho que los uruguayos, estemos donde estemos, apoyamos a la Celeste. Claro que ante la mala eventualidad que Uruguay pierda, que eso signifique que gana Israel y no cualquier otro país, mitigaría un poco la amargura.

Otro elemento notorio en los mensajes antisemitas en las redes, son las acusaciones a Israel en relación al tema palestino. Son tales las diatribas y distorsiones y la demonización que hay que es difícil decidir por dónde empezar a contestar. Además de las acusaciones generales, de los inventos de “genocidio” y robo de tierras “al Estado palestino”- que nunca existió-, apareció recurrentemente la tragedia del pequeño Muhamad Tamimi, un niño palestino de 2 años que murió esta semana tras haber sido herido por error por una bala israelí perdida, cuando soldados abrieron fuego hacia terroristas que acababan de disparar hacia el asentamiento de Neve Tzuf y su población civil.

Sin minimizar en absoluto la tragedia del niño, quienes distorsionan lo ocurrido presentándolo como un asesinato intencional, ni mencionan los disparos de los terroristas en un intento de matar israelíes, y por supuesto no dicen nada cuando hay atentados anti israelíes, no sienten ningún pesar por el pequeño muerto sino que lo ven sólo como una oportunidad de difundir odio contra Israel. También en relación al fútbol. Si les importaran los niños palestinos, abrirían la boca ante todos aquellos que mató Siria o los que mueren cuando cohetes disparados desde Gaza hacia Israel caen dentro de la franja  y matan civiles palestinos.

La costumbre de mezclar deporte con discrepancias políticas y religiosas es sumamente negativa. Indonesia se perdió un Mundial por eso, por anunciar que no permitiria la entrada de jugadores israelíes y decidir la FIFA que el campeonato, entonces, tiene que ser en otro lugar. Y ahora, por suerte, tuvo que aguantar ver a Israel en cuartos de final y en camino a la semifinal.

Pero esta vez seré yo quien haga cierta asociación entre los dos temas, aunque claro con otro tono y por cierto con otra intención. Deseamos que Uruguay, que tiene la bendición de vivir en paz y no sufrir amenazas a su existencia, salga siempre victorioso en el fútbol,y que Israel, que tiene que lidiar con múltiples afrentas y amenazas, gane siempre la lucha por su seguridad.

Ana Jerozolimski
Directora Semanario Hebreo Jai
(7 de Junio de 2023)

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