Ana Jerozolimski / Directora Semanario Hebreo JAI

Editorial

Entre el descarado llamado de la ONU a Uruguay y el nuevo rol de Irán en el Consejo de DDHH


 

Cabe suponer que hay mucha gente que considera respetable todo lo que sale de las Naciones Unidas por el simple hecho que es formalmente el organismo mundial  en la que están representados los países miembros de la comunidad internacional. Por ende, antes de criticar a la  ONU es imperioso aclarar que los objetivos e ideales de su creación eran admirables y loables absolutamente. El problema no está en la intención original sino en lo que es la ONU desde hace tiempo.

 

Se ha convertido hace mucho en una organización en la que los regímenes anti democráticos y violadores de los derechos humanos imponen a menudo su voluntad, violando su propia carta fundacional. Israel es perseguido por las obsesivas votaciones en su contra en sus distintos foros, en los que no se dice nada sobre países oscuros en los que los ciudadanos carecen de derechos y libertad.

Y uno de los ejemplos más lamentables es el reciente anuncio que el 2 de noviembre , nada menos que la República Islámica de Irán-que cuelga homosexuales en las plazas, por dar sólo un ejemplo- encabezará el Foro Social del Consejo de Derechos Humanos de la ONU. ¿Será una grotesca forma del organismo mundial de celebrar el primer aniversario del asesinato de la jovencita iraní Mahsa Amini que el 16 de setiembre último fue golpeada mortalmente por la patrulla de moral iraní por llevar mal puesto el hijab?

 

 

O sea que de la ONU no se puede esperar nada. Cabe aclarar que hay comisiones profesionales que trabajan en forma seria y aportan al tema que les convoca, pero son muchos sus marcos de proceder absolutamente vergonzoso. Tomar a la ONU como palabra santa de qué es moral , inmoral, legal o ilegal, es en general una locura.

 

Y traemos esto a colación a raíz del atrevimiento de Francesa Albanese, relatora de derechos humanos en Cisjordania. Su cargo formal es relatora en “los territorios palestinos ocupados”, pero en ese título ya está la distorsión dado que nunca hubo allí un Estado palestino independiente y el estatuto final de los mismos debería fijarse en negociaciones.

Pero vayamos al punto central.

 Pocos días después de anunciarse durante la reciente visita del Canciller israelí Eli Cohen a Montevideo que Uruguay abrirá una oficina de innovación en Jerusalem, la mencionada funcionaria de la ONU pidió a Uruguay que reconsidere su decisión. “No solamente es poco sabia y no solamente es poco ética, sino que es directamente ilegal”. Según el semanario Búsqueda, Albanese formuló esas declaaciones en un evento de la Universidad de la República. Albanese agregó que todo paso destinado a cambiar el status de Jerusalem, por ejemplo abriendo allí una embajada es “extremadamente peligroso”.

 

Sinceramente, a mi me parece poco ético que una funcionaria de la ONU sea tan tendenciosa e ignorante, que no diga jamás una palabra del asesinato de civiles inocentes a manos de terroristas en esos territorios por los cuales supuestamente debe velar, y que crea que abrir una representación extranjera es “peligroso”, pero no salir a matar gente.

 

Es ineludible recordar algunos hechos históricos irrefutables, ya que no son cuestión de interpretación sino realidades concretas.

Cuando el 29 de noviembre de 1947 la Asamblea General de la ONU aprobó la resolución 181 recomendando la partición de la Palestina del Mandato Británico en un Estado judío y otro árabe-lo cual los judíos aceptaron y los árabes rechazaron explícitamente- Jerusalem y Belén iba a ser ciudades, por razones obvias, con un estatuto internacional especial, un “Corpus Separatum”. A los 10 años se iba a realizar un referéndum para que los propios habitantes digan de qué lado quieren estar. Nuevamente, los judíos aceptaron y los árabes no.

 

No es interpretación sionista o judía.Es un hecho histórico.

 

De no ser por el ataque militar árabe-concretamente de Jordania- a Jerusalem, la ciudad habría quedado bajo ese régimen internacional, lo cual los judíos aceptaron sin entusiasmo, para poder avanzar en paz, sabiendo que diez años después su ciudad sagrada quedaría formalmente de su lado.

La ofensiva jordana dejó a la ciudad dividida. Fue la línea del alto el fuego la que creó por primera vez en la historia el concepto de “Jerusalem oriental” frente a “Jerusalem occidental”, que nunca había existido ya que la ciudad nunca había estado dividida.

La parte al Este de la línea de alto el fuego, la oriental, era totalmente árabe porque Jordania echó de allí a los judíos. Y fue solamente cuando Israel reconquistó la Ciudad Vieja, que todos tuvieron derecho a libertad de movimiento en Jerusalem, tanto judíos como árabes. Esa conquista fue la liberación de Jerusalem de la ocupación jordana , con lo cual se terminó la prohibición a los judíos a orar junto a su santuario sagrado, el Muro de los Lamentos.

 

Ni siquiera nos detendremos en detalle en el hecho que los judíos oran mirando a Jerusalem y los musulmanes hacia La Meca en Arabia Saudita. Ni en el  hecho que Jerusalem no está mencionada siquiera en el Corán. Por otro lado, no vamos a alegar que Jerusalem no es importante para los palestinos. Pero el hecho es que Jerusalem nunca fue capital de ningún pueblo, solamente de Israel,tanto en el Estado hebreo independiente de la antigüedad como de Israel en la actualidad.

 

Que la ONU considere ilegal la soberanía israelí en Jerusalem, no es fuente de autoridad moral ninguna. La ONU nunca –o casi nunca-condena agresiones a Israel. Tampoco condenó cuando Jordania atacó Jerusalem en 1948. Ni en 1967. Así que no tiene derecho ahora a decir que la apertura de una oficina uruguaya en Jerusalem es ilegal.

Atentados con cuchillos y armas de fuego contra civiles israelíes y de otros lares, esos sí son realmente peligrosos, no la instalación de oficinas, ni siquiera embajadas, en Jerusalem.

O sea,claro que sí son peligrosas si  la ONU convence a quien da un paso así que está actuando mal, ya que con eso envalentona a los violentos que no reconocen el derecho de Israel en su capital y les estimulan de hecho a reaccionar ofuscados .

Pero tratemos de ver esto desde otro ángulo.

Digamos que es un error dar pasos diplomáticos unilaterales en Jerusalem “oriental” por lo delicado del lugar, que formalmente los palestinos exigen como su futura capital (que nunca fue suya,aclaremos nuevamente) . ¿Y Jerusalem occidental? ¿Por qué ahí no se puede?

Cuando Honduras y Guatemala abrieron sus embajadas allí, claro que los palestinos condenaron. Y ahora, a Uruguay, aunque no habló de embajada sino de oficina de innovación. ¿Por qué? ¿No era que los palestinos exigen la parte oriental? ¿Y entonces por qué Israel no puede tener esas representaciones en la parte occidental?

Esto vuelve a mostrar el lamentable problema de fondo.

Los palestinos inventan una historia que nunca fue cierta, que Jerusalem fue siempre su capital-aunque ni Estado propio tuvieron ya que los árabes lo impidieron al rechazar la antes mencionada resolución 181 y optaron por atacar a Israel- y con ello tratan de socavar totalmente los derechos de Israel.

Esperamos que Uruguay se mantenga firme en su decisión. Tenemos claras las sensibilidades diplomáticas, por más principista que sea el Presidente Luis Lacalle Pou. Aceptar las presiones de la ONU sería cedar a la distorsión de la historia. Y ceder ante un organismo que no tiene verguenza en poner a Irán al frente de una de sus instancias explícitamente encargada de los Derechos Humanos.

 

Ana Jerozolimski
Directora Semanario Hebreo Jai
(1 de Septiembre de 2023)

Editoriales anteriores Ver mas

Esta página fue generada en 0.0800529 segundos (3422)
2024-02-25T05:01:05-03:00