Ana Jerozolimski / Directora Semanario Hebreo JAI

Editorial

Las únicas dos opciones de Israel: atacar para destruir a Hamas o esperar una nueva masacre


Tal como se suponía desde un principio, a medida que nos alejamos del 7 de octubre, el sábado negro de la masacre terrorista en el sur de Israel, y se multiplican las informaciones desde Gaza sobre los civiles muertos en los ataques israelíes contra Hamas, surgen más voces de condena a Israel.  Desde el principio hubo quienes responsabilizaron a Israel de toda la situación, minimizaron las noticias sobre las atrocidades de Hamas y dijeron que Israe estaba inventando. No sorprende. Ignorantes y antisemitas siempre hay. Pero lo más preocupante son quienes sí condenaron, no de la boca para afuera, y hoy empiezan a considerar que Israel está actuando pecaminosamente en su guerra en Gaza.

El ejemplo más notorio y fresco es el del Presidente de Francia Macron, que fue de los primeros en viajar a Israel a expresar solidaridad y dolor por la masacre de Hamas, y ahora dice que “Israel debe poner fin a sus bombardeos de mujeres, niños y ancianos”.

Más allá del hecho que no hay ninguna forma de confirmar las cifras publicadas por los palestinos en Gaza-ya que salgan de donde salgan, su origen es la organización terrorista Hamas-, y más allá del hecho que Hamas presenta a todos los muertos como civiles inocentes cuando está claro que han sido eliminados muy numerosos terroristas , es indudable que hay muertos civiles. También mujeres y niños. De eso no hay duda.

Los hay en todas las guerras, pero en ninguna se pone el lente como en una guerra librada por Israel.

Israel no alega que han muerto sólo terroristas. Sería ingenuo pensar que se lograría un resultado así.

Pero Israel sí insiste en dos puntos centrales.

1)    El primero, que hace enormes esfuerzos para reducir al mínimo el riesgo para los no involucrados.

2)     El segundo, que su alternativa era abstenerse de atacar a Hamas y así empezar la cuenta regresiva hacia otra masacre.

Entremos en detalles en cada punto.

1)    Israel exhorta desde hace semanas a la población civil a movilizarse hacia el sur de Gaza, donde no se concentran por ahora los ataques y adonde llega ayuda humanitaria. Abre corredores humanitarios para que circulen en forma segura hacia el sur. Es más: tanques israelíes montan guardia a los costados de la ruta Salah al-Din por donde circulan los civiles, para garantizar que Hamas no ataque a los propios palestinos a los que quiere retener para que les sirvan de escudos humanos.

En muchos casos, también recurre al sistema de “tocar el techo”, lanzando un pequeño proyectil que avisa antes de bombardear, para que la gente salga del edificio que será atacado cuando se trata de una estructura utilizada por Hamas.

Hasta hace una semana Israel había lanzado más de un millón y medio de volantes desde el aire para avisar a la población sobre determinada acción y llamarla a retirarse a fin de preservar su vida.También había hecho casi 20.000 llamadas telefónicas a ciudadanos particulares, en las que un oficial les decía en árabe qué tiempo tenían para evacuar. También había enviado casi 4.700.000 mensajes de texto a los celulares en el mismo sentido y había enviado a los celulares palestinos casi 6 millones de grabaciones con las mismas indicaciones. Todo esto, para lograr que la mayor cantidad de civiles se alejen de las zonas que están por ser atacadas.

Hamas trató de presentar todos estos anuncios como guerra sicológica israelí  y puras mentiras, pero también colocó barreras en los caminos para impedir el paso de los palestinos. Y hay denuncias de palestinos de hombres de Hamas que les quitan las llaves del auto para impedir que puedan movilizarse e inclusive de casos en los que dispararon a la gente que estaba en camino.

A Hamas no le conviene que nadie se aleja porque quieren usar a la gente como escudos humanos.

En principio, uno puede intentar rebatir estos argumentos sobre los esfuerzos israelíes y alegar que es imposible que Israel piense que con ello realmente lograría que no mueran civiles, especialmente en una zona con tan densa población y con tan alto porcentajes de menores como la Franja de Gaza. Pero la pregunta central es de quién es la responsabilidad de esas muertes. ¿De Israel que ataca a Hamas o de Hamas que emplaza sus infraestructuras armadas, absolutamente todas, en medio de los civiles, pegado a ellos, sabiendo claramente que con ello los pone en peligro?

Si a Hamas le importara realmente el destino de su pueblo, evidentemente no habría instalado su estructura militar en medio de los civiles, no habría dedicado recursos billonarios a la construcción de túneles terroristas y a armarse hasta los dientes, sino a construir escuelas y desarrollar Gaza. Y seguro que ahora podría decir, si realmente está preocupado por los civiles que están muriendo, que devuelve a todos los secuestrados a cambio de que Israel deje de atacar. Pero no lo hace. La razón está clarísima.

2)    ¿Cuál era la alternativa a no lanzar un ataque de la envergadura que estamos viendo contra Hamas? ¿Acaso puede un país que quiere vivir abstenerse de tratar de neutralizar la amenaza que tiene pegada a su frontera?

Recordemos que la masacre del 7 de octubre fue el ejemplo más notorio y más reciente de lo que es Hamas, pero fue precedido por casi cuatro décadas de terrorismo. Pero lo central, es que también ahora, ya lanzada la guerra en su contra, Hamas recalca que lo volvería a hacer.

Especialmente claro fue al respecto uno de sus líderes, Ghazi Hamas, en una entrevista televisiva.

Vale la pena reproducir los fragmentos principales.

La entrevista captada, traducida y reproducida por MEMRI, fue realizada el 24 de octubre en un programa de televisión en la emisora LBC Tv en Líbano. Dice toda la verdad sobre las intenciones de la organización terrorista a la que pertenece. Miente al presentar a Hamas y los palestinos como víctimas, al hablar de “ocupación” como sinónimo de Israel aunque no hay ni un israelí en Gaza desde hace 18 años, y en la increíble afirmación que no tenían planeado matar civiles. Lamentablemente, no miente acerca de las intenciones de Hamas. Hay que prestarle mucha atención. Deja en claro por qué Israel los tiene que eliminar. Y también justifica la muerte de palestinos presentando como orgullo que “somos una nación de mártires”.

 

Ghazi Hamad: "Israel es un país que no tiene lugar en nuestra tierra. Debemos eliminar ese país, porque constituye una catástrofe de seguridad, militar y política para la nación árabe e islámica, y debe ser terminado. No tenemos vergüenza de decir esto, con toda nuestra fuerza.

 

"Debemos darle una lección a Israel, y lo haremos una y otra vez. El operativo “Inundación Al Aksa” es solo la primera vez, y habrá una segunda, tercera, cuarta, porque tenemos la determinación, la resolución y la capacidad para luchar. ¿Tendremos que pagar un precio? Sí, y estamos dispuestos a pagarlo. Somos llamados una nación de mártires, y estamos orgullosos de sacrificar mártires.

 

"Somos víctimas de la ocupación; por lo tanto, nadie debería culparnos por lo que hacemos... Todo lo que hacemos está justificado".

 

"La ocupación debe llegar a su fin".

 

Presentador de noticias: "¿Ocupación dónde? ¿En la Franja de Gaza?"

 

Hamad: "No, estoy hablando de todas las tierras palestinas".

 

Presentador de noticias: "¿Significa eso la aniquilación de Israel?"

 

Hamad: "Sí, por supuesto.

 

 

No hay tanto que especular. Lo dicen los terroristas mismos.¿Acaso algún país del mundo permanecería de brazos cruzados ante una amenaza de esta índole?

En realidad, no importa qué digan otros. El estado judío no tiene plan ninguno de suicidarse. Por eso, se tiene que defender.

Ana Jerozolimski
Directora Semanario Hebreo Jai
(11 de Noviembre de 2023)

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