Ana Jerozolimski / Directora Semanario Hebreo JAI

Editorial

Israel después del ataque de Irán: motivos de euforia y preocupación


Israel vive momentos absolutamente históricos, en el mal y en el buen sentido de la palabra. Trataremos de resumir los puntos principales.

 

1)La República Islámica de Irán, declarado enemigo de Israel, osó por primera vez desde el nacimiento del régimen de los Ayatollas, atacar directamente al Estado judío. No fue un incidente aislado ni un ataque menor. Fue una declaración de guerra de gran envergadura. Ningún país en guerra fue atacado en la era moderna en forma simultánea por tal cantidad de misiles y drones explosivos: 330 dice una versión, algo más de 400 dice otra.

Cabe recordar que cuando Irán atacó las instalaciones petrolíferas de Arabia Saudita en el 2019, lanzó 17 drones y 4 misiles, algo  incomparable con el ataque sufrido por Israel, de al menos 185 drones, 36 misiles cruceros y 110 misiles balísticos.

2) El ataque central partió de Irán, pero también desde Irak,Líbano  y Yemen, cruzando el espacio aéreo de países árabes que se oponen a Teherán  y lo consideran una amenaza a la estabilidad regional.  Ello dejó en claro el uso por parte de Irán de partes de sus socios locales para concretar su objetivo, que en este caso era causar un serio daño a Israel.

3) Fue una noche dramática para Israel, por la entidad de la amenaza a la que se enfrentaba. Cuando sus redes de Inteligencia, y las de sus aliados, captaron que Irán estaba por atacar y se entendió la dimensión de la ofensiva, quedó claro que el desafío era enorme y sin precedentes: interceptar y destruir a tiempo, antes de que lleguen a Israel, cientos de misiles y drones que llevaban en total 60 toneladas de explosivos, que si hubieran impactado en los blancos buscados, podrían haber causado enormes daños y matado a gran cantidad de gente, lo cual no pasó. No estaba claro de antemano que se podría lidiar exitosamente con un ataque de tal envergadura.

Pero finalmente, el resultado superó todas las expectativas. Y se hizo historia.

El sistema de defensa anti aérea de Israel, compuesto por distintas capas que son activadas de acuerdo a la distancia y altura de las que vienen las amenazas, junto con aviones de las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos, Gran Bretaña y Jordania-no está claro si también de otros países- interceptó el 99% de los misiles y drones.

Lo más destacado es haber logrado lidiar con tantos ataques simultáneos. De 110 misiles balísticos, menos de una decena entró a territorio israelí. Todo el resto, 185 drones Shahed 238 (perfeccionamiento de los Shahed iraníes que Rusia usa contra Ucrania) , y los 36 misiles cruceros, fueron frenados fuera de Israel. Con los misiles balísticos lidiaron los sistemas Jetz (Flecha) 2 y 3.Este último logra interceptarlos fuera de la atmósfera. Y si algo falla, entran en funcionamiento las otras capas protectoras del sistema.

Cerca de 70 drones fueron derribados por Estados Unidos y Gran Bretaña, en el espacio aéreo de Irak y de Siria.

 

4) El ataque iraní y el esfuerzo defensivo iraní, dejaron en claro cuáles son las distintas coaliciones que funcionan en la región y cuáles son los objetivos. Una apunta a atacar países que considera enemigos, aunque no tengan siquiera frontera, abusando para ello también del territorio de otros vecinos, mientras la que defiende apuesta a frenar agresiones .

 

5) Estas diferencias se traducen en dos formas totalmente diferentes de vida.

Israel ha dedicado enorme cantidad de recursos a proteger a su población. Claro que también a estar pronto para atacar cuando es necesario. Pero la necesidad de garantizar que en caso de ataques vecinos haya cómo defenderse, ha sido una guía en el camino de Israel que ahora ha sido puesta a prueba en forma contundente. El mundo todo conoce el impresionante desempeño de la Cúpula de Hierro, que intercepta a tiempo en vuelo más del 90% de los cohetes disparados desde fronteras vecinas, sean Gaza o Líbano. Pero ahora entraron en juego con especial potencia otras capas menos conocidas del sistema anti misiles de Israel: el Jetz (Flecha) y Kéla David , con desempeños impresionantes.

Mientras Israel dedica sumas enormes a ello, para salvar vidas, Irán dedica porciones importantes de su presupuesto a financiar a organizaciones terroristas, en lugar de gastar esos recursos  al bienestar de su pueblo.

 

6) Esta situación hace imperioso tratar de evaluar si Israel responderá, cómo y cuándo. El Primer Ministro Netanyahu ya había aclarado de antemano que si Israel es atacado, responderá. No está claro en este momento que eso sea inmediato. Lo que le permite a Israel esperar y pensar detenidamente su respuesta, es el hecho que el ataque fue frustrado casi totalmente, sin causar daños ni cobrar vidas.

Por un lado se estima que Israel no puede permitirse no responder en absoluto ya que ello puede ser interpretado por sus enemigos como debilidad, lo cual se traduciría en nuevos ataques de distinta índole.

Por otra parte, hay consideraciones estratégicas de importancia, como aprovechar al máximo la ventaja política que da el hecho que el mundo libre se manifestó claramente del lado de Israel y contra Irán.Esto puede ser una oportunidad para ajustar las clavijas de una coalición internacional y regional contra el régimen de los Ayatollas , que da gran legitimidad a Israel yla vuelve a abrazar, tras las numerosas discrepancias en relación a la guerra en Gaza.

Según medios israelíes, ya el sábado de noche se estuvo a punto de decidir reaccionar atacando Irán, pero ello se postergó. En parte, por la presión del Presidente Biden que dejó en claro a Netanyahu que no quiere una escalada. Pero no sólo eso. Israel puede ahora permitirse un tiempo para pensar y decidir cómo reaccionar, debido a la constelación regional que se ha dado y a la seguridad que le proporciona el ahora reconfirmado altísimo nivel de su sistema de defensa anti aérea.

Pero además, cabe recordar que una respuesta a Irán abre completamente otro frente, cuando Israel ya está enfrascado en una guerra compleja contra Hamas y en el intento por ahora infructuoso de recuperar a los 133 secuestrados aún en Gaza.

7) Lo peor, quizás, es comprender que Israel tendrá que seguir lidiando por mucho tiempo con amenazas a su seguridad, derivada del hecho que tiene a su alrededor vecinos que en lugar de abocarse al desarrollo y florecimiento de sus sociedades y pueblos, prefieren dedicar su tiempo, recursos y energías, a dañar a Israel. El gran desafío de Israel es aferrarse a la vida, no solamente para protegerse sino también para criar a sus hijos con valores que apunten al progreso y desarrollo, tan distintos de la agenda de sus enemigos.

Ana Jerozolimski
Directora Semanario Hebreo Jai
(14 de Abril de 2024)

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