Ana Jerozolimski / Directora Semanario Hebreo JAI

Editorial

Una fecha patria compleja, entre el amor y la tristeza


Hoy es fecha patria, el bicentenario de la independencia de Uruguay, lograda el 25 de agosto de 1825. Bueno, en realidad, así lo aprendimos desde la escuela, pero a esta altura somos conscientes desde hace mucho del debate al respecto, del hecho que no fue realmente independencia lo que se logró, que no se había luchado por un Uruguay separado….eso lo tratamos aparte en una entrevista que realizamos a la historiadora Profesora Ana Ribeiro, que publicaremos , en la que explicó el tema a fondo.

Pero estas líneas tienen otra intención.

El 25 de agosto siempre fue para mí un día especial, también ya viviendo en Israel. Estoy segura que hablo por muchos uruguayos-israelíes, que inclusive ya radicados en la tierra de sus antepasados, siguieron llevando a Uruguay consigo en el corazón. Yo también.

Hace pocos meses, en Montevideo, con Dani, mi esposo

 

Pero este año, lamentablemente, siento que algo empaña lo festivo de este día. Si bien lejos estoy de creer que se pueda generalizar y me constan las voces amigas que el pueblo judío y el Estado de Israel tienen en la sociedad uruguaya, es demasiado el aumento del antisemitismo, de las expresiones de demonización de Israel en las redes y en algunos medios, y demasiada la mentira que muchos difunden y multiplican.

De la propaganda palestina, que se presenta como defensora de la paz y los derechos humanos pero en realidad apoya el mensaje de Hamas , no esperé nunca nada. Pero el que haya tenido tanto éxito en insertar sus mentiras en Uruguay, es una profunda decepción.

Uruguay, por su historia, por su forma de ser, tendría que haber ido a la cabeza de las manifestaciones contra Hamas. La ciudadanía que tanto clamó, con razón, por los desaparecidos por el terrorismo de Estado de la dictadura, tendría que estar exigiendo que Hamas libere a los israelíes secuestrados desaparecidos en los túneles. No espero que salgan a manifestar a favor de Israel, aunque sería justo. Pero que las marchas sean en su contra, cuando lo que hace es defenderse de terroristas sanguinarios, es inaceptable. Sí, inaceptable, aún si mueren civiles en la guerra, como en absolutamente todas.

En lugar de eso, vemos distorsiones alevosas en notas de prensa, inclusive escritas por gente supuestamente culta, que reflejan claramente los comunicados de Hamas. 

Es muy difícil digerir todo esto.

Pero cuando me embarga una profunda tristeza y no poca preocupación, además por cierto de rabia, me digo a mí misma que Uruguay es mucho más que esas voces de odio. Que Uruguay es gran parte de lo que llevo en el corazón. Los recuerdos imborrables. Claro que ante todo, la familia que sigue viviendo en Uruguay y los 18 años que viví con la mía en Montevideo. Los amigos judíos y no judíos que sigo teniendo. Los entrevistados de distintas tendencias políticas y ámbitos de quehacer nacional, que se convirtieron en amigos personales. Claro que toda la vida comunitaria judía uruguaya. El orgullo por la democracia, por el hecho que presidentes de todos los partidos pueden compartir un evento y todos los demás, con razón, dirán "sólo en Uruguay". La belleza de Montevideo.

Las vacaciones inolvidables en Piriápolis. La rambla. La emoción que siempre me sigue embargando cuando escucho a "Los Olimareños"- sí, sigo escuchándolos cada tanto. Y ni que hablar por "Don José", yo que siempre soñé de chica con volver atrás en el tiempo y conocer a Artigas...Las delicias uruguayas, que van mucho más allá de la carne...y tanto más.

Y simplemente saber que cuando voy de visita desde este Israel complejo y difícil que es hoy mi hogar, siento que al llegar, también, estoy en casa.

Ana Jerozolimski
Directora Semanario Hebreo Jai
(25 de Agosto de 2025)

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