Shaná Tová Umetuká, año bueno y dulce, es el saludo judío más común al acercarse el nuevo año en el calendario hebreo. Todos lo anhelamos para nosotros, nuestros seres queridos, nuestra familia y nuestra comunidad, para el país en el que vivimos y todos aquellos a los que amamos. Pero este año siento que es urgente llenar el corazón de buenos deseos al mundo en general, para que recupere la cordura y el raciocinio.
Fuertes buenos deseos al mundo para que despierte, para que con sus propias fuerzas halle el antídoto al veneno que se está propagando por sus venas. Para que vean los gobernantes y figuras públicas en tantos países de Europa que están retrocediendo a pasos agigantados hacia la eliminación de su identidad y su conversión en otra cosa, en un instrumento en manos del terrorismo ideológico. De allí al físico, a las bombas y los cuchillos, el camino es mínimo.
Al pueblo judío todo deseamos resiliencia. La necesitamos, estemos donde estemos. Ni que hablar en Israel, donde el odio terrorista se traduce en atentados . Y también es importante saber actuar en Uruguay, judíos y no judíos juntos, para combatir el creciente antisemitismo.
Deseamos sabiduría y responsabilidad a los gobernantes de Israel, al Primer Ministro Netanyahu , recordándole que lleva sobre sus hombros el peso de la historia del pueblo judío. Que el Estado judío es un objetivo en sí mismo, además de un instrumento para garantizar vida judía plena e independiente. Merece respeto, que se lo maneje con visión de estadista, no de política partidaria.
Suena a frases hechas, pero cuán ciertas…que todos los que están abocados hoy a la defensa del Estado judío en los distintos frentes, vuelvan sanos y salvos en cuerpo y alma a casa.
Y palabras especiales de angustia y preocupación deseamos dedicar a los 48 secuestrados aún en manos de Hamas, a sus familias desgarradas por el dolor y la constante incertidumbre. Que vuelvan ya, todos.
He pensado repetidamente estos días cómo pasarán estas fechas, cómo podrán juntar fuerzas para una bendición del vino, para leer una plegaria o para presentarle exigencias al Altísimo. Y desgarra el corazón pensar en todos y cada uno. En Ruti Strum que recuperó a Iair en febrero y tiene a su otro hijo Eitán en Gaza. En Silvia Cunio que tiene a David y a Ariel aún cautivos, sus hijos, padres de sus nietos, su alma entera. En Rebeca Bohbot que junto a su pequeño Reem sigue esperando el regreso de Elkaná. Y los padres de Gali y Ziv Berman de Kfar Aza, otro caso de dos hijos secuestrados. Y en Lishay Miran que con sus dos pequeñas Alma y Roni sigue esperando que vuelva Roí secuestrado de Najal Oz.Y tantos más.
Y en lo irreparable… en Yarden Bibas que se quedó sin Shiri y sus hijos Ariel y Kfir. En Ohad Yahalomi que fue asesinado en cautiverio mientras su hijo Eitan lo esperaba en casa tras volver él mismo de las torturas del cautiverio en Gaza.
A ellos se debe enteramente el gobierno de Israel, que debe concentrar los esfuerzos en su recuperación, para ser digno de recuperar al menos una pequeña parte de la confianza perdida después 7 de octubre.
Pero justamente de cara a Rosh Hashaná , precisamente para seguir adelante necesitamos seguir aferrándonos a nuestra fortaleza, a la entereza y resiliencia del pueblo de Israel, a la esperanza que hace mirar con optimismo al futuro, a todo lo que se logró y a los brazos que no cayeron tampoco en medio del dolor. Como en el kibutz Nir Oz, uno de los peores escenarios del horror del 7 de octubre, que hace varias semanas comenzó a demoler las casas destruidas por los terroristas cuyo estado no permitía refacción o arreglos sino que requería empezar de nuevo. Y el kibutz señaló ese día como ejemplo de nuevo comienzo, una demolición que sirve al renacimiento.
Que el nuevo año, nos permita siempre hallar la esperanza también en la adversidad. Que siempre tengamos los amigos no judíos que nos acompañan, aunque parezcan tragados en los gritos irracionales de los enemigos que hacen más ruido. Que siempre recordemos quién se prestó al odio y la mentira, y quién fue valiente para gritar la verdad.
Salud, bienestar y felicidad a la colectividad judía uruguaya , Israel y el pueblo judío.
¡Shaná Tová Umetuká!
Ana Jerozolimski
Directora Semanario Hebreo Jai
(22 de Septiembre de 2025)
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