El título de la proclama publicada hoy por el PIT-CNT lo dice todo: “Sobre el alto al fuego del gobierno de Israel contra el pueblo palestino”. Contra. Se pasaron dos años exigiendo el fin de la guerra y clamando por el sufrimiento de la población palestina en Gaza-sin decir ni por un instante que fue Hamas quien la sumió en tragedia al lanzar la masacre del 7 de octubre- y ahora que terminó la guerra están enojados.
Al parecer habrían preferido que termine sin la liberación de los secuestrados israelíes, a los que ni mencionan. Inventan violaciones del alto el fuego por parte de Israel y repiten hasta el cansancio la difamación de genocidio.
La verdad es que en muchas ocasiones nos dedicamos a explicar, con datos desde el terrreno, lo ilógico de la acusación de genocidio, aunque tenemos claro que los que difunden odio no es porque analizaron la situación y llegaron honestamente a tal o cual conclusión, sino porque esa es su agenda anti israelí. Pero esta vez me pregunto en voz alta si acaso estos ignorantes sólo escriben y manifiestan sobre los palestinos o también miran alguna escena en las redes. Lo planteo porque hoy yo vi varias. Por un lado, las multitudes en las calles, los mercado repletos de mercadería – que nunca faltó a pesar de las mentiras sobre la hambruna-, sin duda ninguna escena que muestre gente que acaba de salvarse de un genocidio. Y vi otras, todos los últimos días, de terroristas enmascarados ejecutando en las calles en público a numerosos palestinos, según ellos sospechosos de colaborar con Israel. Es realmente chocante que el PIT-CNT ni mencione esto último. Porque…digamos que la preocupación por los palestinos durante la guerra era sincera. Digamos, aunque si lo era, tendrían que estar saltando de alegría ahora. ¿Pero no es vergonzoso que no les preocupe si mueren palestinos a manos de otros palestinos?
Escribo esto porque las verdades hay que decirlas. Y las falsedades hay que exponerlas. No hay alternativa.
Ana Jerozolimski
Directora Semanario Hebreo Jai
(15 de Octubre de 2025)
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