Comencemos por el final: la Abogada Jefe y el Fiscal General de las Fuerzas de Defensa de Israel están detenidos, lo cual es vergonzoso y al mismo tiempo, muestra de la fortaleza de la democracia israelí.
Y ahora, expliquemos.
La lucha contra el terrorismo que Israel se ha visto obligado a librar desde su fundación, tiene como objetivo neutralizar amenazas y bloquear peligros que han sido siempre parte de su realidad. Se la lleva adelante en el marco del Estado de Derecho. Eso no significa, sin embargo, que no puede haber situaciones puntuales en las que algo no corresponda con las normas, un exceso que no debe ocurrir. Pasa en absolutamente todos los países del mundo, con desafíos incomparablemente menores que los que enfrenta Israel. Pues también en Israel ha ocurrido.
Y el drama que estalló al respecto, desencadenó otra crisis que se ha convertido ahora en una enorme tormenta sumamente perjudicial para el país, el ejército y la credibilidad de su sistema judicial. En resumen, antes de entrar en detalles, se trata de una sospecha de tortura a un terrorista preso, la filtración indebida a la prensa del video que supuestamente lo documentó, las mentiras de la propia Procuradora General del ejército sobre quién lo filtró, la confirmación que ella misma lo había ordenado, su dimisión ineludible, y hasta el temor, este domingo, que se había suicidado, hasta que se reveló: se contactó con el esposo, está viva. Poco después, fue detenida, y en el momento de escribir estas líneas, sigue en un centro de detención.
Pues vayamos por partes.
En julio del 2024 se abrió una investigación delicada en las Fuerzas de Defensa de Israel, de cinco reservistas que servían en la base Sde Teiman, sospechosos de haberse ensañado con un terrorista de Hamas preso, torturándolo durante largos minutos y causándole así graves lesiones en distintas partes del cuerpo por las que tuvo que ser hospitalizado. En febrero del año en curso, fue presentada el acta de acusación contra los cinco. Unos meses después, el canal de televisión israelí N12 recibió un video de unos 15 minutos presentado como registro de la supuesta tortura. Una pequeñísima parte fue proyectada públicamente.
La filtración de lo que se presentó como prueba, desató un escándalo interno que incluyó un hecho sin precedentes: una muchedumbre que incluyó políticos, parlamentarios de la coalición de gobierno, irrumpió a la base Sde Teiman protestando airados por la investigación de la Policía militar .
Las voces más furiosas recordaron los crímenes cometidos por los terroristas contra la población civil israelí el 7 de octubre y se escandalizaban por el hecho que se investigara a soldados por un supuesto ataque a un terrorista.
Pues al respecto diremos que nadie duda que los terroristas merecen lo peor, tanto los del 7 de octubre como cualquier otro responsable de atentados mortales contra inocentes. Pero Israel no es Hamas, esto no es una jungla sino un Estado de Derecho y es en ese marco que se debe combatir denodadamente al terrorismo.
El drama derivado del problema aquí planteado, se refiere al hecho que tras muchos inventos y mentiras, está confirmado ahora que la propia Abogada Jefe de las Fuerzas de Defensa de Israel fue quien ordenó la filtración del video, lo cual ahora explica diciendo que su intención era que el mundo vea que en Israel se investiga cualquier sospecha de exceso.
La filtración del video es uno de los problemas serios, un crimen por ley. Pero es especialmente preocupante además que la General Yifat Tomer Yerushalmi le haya mentido al Comandante en Jefe del Ejército y hasta a la Suprema Corte de Justicia, y que varios oficiales de alto rango en su unidad sabían al respecto y no dijeron nada. Entre ellos el Fiscal General del Ejército, que por eso también está detenido.
El daño es inconmensurable. Quizás el más grande sea a nivel interno, la crisis de confianza dentro del propio ejército y el potencial que la ciudadanía en general desconfíe del sistema jurídico del ejército, por el comportamiento indebido de un grupo de oficiales, encabezados por la principal de ese sistema. Y eso, claro, aprovechado por la coalición de gobierno que está abocada a quitar legitimidad al sistema jurídico en general, por sus propios intereses. Dicho sea de paso, según se informó este miércoles, de la investigación policial de Tomer Yerushalmi parece quedar en claro que no actuó en connivencia con nadie fuera del sistema, y más que nada, que la Fiscal General del Estado no tenía conocimiento ninguno de lo que había hecho.
El escandaloso comportamiento de la Abogada Jefe del ejército, que con razón está siendo investigado y por el cual debe responder, nada quita a la importancia de la investigación original. ¿Por qué? No porque se deba ser suave con los terroristas sino porque Israel se debe manejar como lo que siempre fue y sigue siendo, un Estado civilizado que se defiende del terrorismo, con firmeza, con dureza, de acuerdo a la ley. Y paralelamente a ello, queda claro que sus oficiales de más alto rango le deben a la ciudadanía ejemplo de comportamiento intachable. Quien no puede cumplirlo, no puede ser parte de las Fuerzas de Defensa de Israel.
Ana Jerozolimski
Directora Semanario Hebreo Jai
(2 de Noviembre de 2025)
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