¿No les pareció bien el acuerdo de innovación con Israel pero les parece bien firmar tres con Catar? Según informó la página oficial de Presidencia el 8 de diciembre, en el Foro Internacional en Doha, Uruguay suscribió tres acuerdos con el emirato, destinados a “promover inversiones, evitar la doble imposición y fomentar la cooperación en agricultura y seguridad alimentaria, consolidando así una agenda ampliada de colaboración bilateral”.
Pero la comparación con Israel la dejamos para después. Quisiéramos comenzar por lo más urgente, por lo que consideramos debe preocupar a Uruguay todo: un esfuerzo de Catar, quizás, por entrar firmemente al continente a través de Uruguay. No lo puede hacer por Argentina, tampoco por Paraguay, se le complica en Brasil…y se ve que percibe a Uruguay como más permeable.
Está claro que un país con enorme fortuna que ha desparramado tanto dinero por doquier, puede resultar muy atractivo para inversiones, pero no podemos dejar de pensar en la otra cara de la moneda, en el significado nocivo de una inserción catarí en Uruguay.
Sin olvidar ni por un momento que las relaciones internacionales se manejan por intereses y no por amores, y que los países no tienen solamente amigos democráticos, cuando de Catar se trata hay varios motivos de preocupación.
El Secretario de Presidencia Alejandro “Pacha” Sánchez dijo que uno de los motivos de su reciente viaje al Foro de Doha en Catar fue la idea que Uruguay se ofrezca como “una plataforma de solución de controversias”. Hasta anunció la creación de una “escuela” para la formación de mediadores.
Y nos preguntamos si la intención es determinar equidistancias por ejemplo entre el dictador Nicolás Maduro y la oposición venezolana…es que si ese es el enfoque, hablar de paz sería artificial. Y no, no era buena idea declarar el Premio Nobel de la Paz desierto. La paz no se logra haciendo caso omiso de los luchadores como María Corina Machado sino echando a los dictadores de su trono.
Sánchez aclaró que la intención no es no opinar sobre los problemas, sino aportar a la paz y la democracia. Damos por sentado que la intención es buena. Pero preocupa que se piense que hacerlo en vínculos con Catar puede ser prometedor.
Es que es bien conocido el papel de Catar en apoyo a terroristas y dictadores. Catar es un pequeño emirato islamista que financia a absolutamente todos los grupos terroristas jihadistas del mundo, lo cual cobra enorme cantidad de víctimas inocentes. Ha financiado con fortunas agendas antisemitas en numerosos países, porque directamente “compró” departamentos enteros en universidades.
¿Para qué meterse con un régimen tan oscuro?
Menciono esto sin olvidar ni por un momento-una segunda aclaración- que también Estados Unidos e Israel tienen vínculos cercanos con Catar. Considero indigno absolutamente que se le haya dado el papel de mediador que tuvo y que en gran medida Trump quiere seguir dándole. Lo que está mal, pues está mal, pero no minimiza por ello los errores que otros cometen.
Permitir que Catar se inserte en la región, y que sea a través de Uruguay, es peligroso. No puede ser un aporte a la paz, por más sonrisas que lo acompañen.
Para terminar, volvemos al suspendido acuerdo con Israel, suspensión que causó mucho dolor y crítica, por el mal mensaje que transmitía respecto a las relaciones con Israel y por el ilógico daño que se hacía a Uruguay, conscientemente, al hacerle perder oportunidades.
Especial énfasis han puesto en eso varios de los 15 diputados uruguayos que acaban de visitar Israel y pudieron ver de cerca el enorme potencial de cualquier cooperación de innovación con Israel. Y ahora….¿Firmar con Catar y no con la innovación israelí que ha arrancado agua del desierto, llenado el mundo con el riego por goteo, pasado de un país desértico sin agua a una potencia de desalinización…y tanto más?
Catar es un país peligroso. Su poderío llega de sus enormes fortunas y su convicción de que puede comprar lo que quiere. Su fuerza no deriva de su ingenio puesto al servicio de un mundo mejor. No le interesan acuerdos para mejorar la agricultura, ni la seguridad alimentaria de nadie. Le interesa estar adentro. Eso también nos preocupa. Con o sin acuerdo de la ANII con Israel.
Ana Jerozolimski
Directora Semanario Hebreo Jai
(13 de Diciembre de 2025)
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