La catástrofe del 7 de octubre del 2023 fue el peor día en la historia del Estado de Israel y la investigación de todo lo que la hizo posible debería haber sido ordenada por el gobierno desde hace mucho. Y ahora que finalmente se da un paso en este sentido, la coalición de gobierno logra hacerlo de la forma que menos confianza puede inspirar en el pueblo, un pueblo en el que ciudadanos de distintas tendencias políticas exigen respuestas. No hay unanimidad absoluta, claro está, pero sí una amplia mayoría de la ciudadanía a favor de una comisión oficial (estatal) de investigación, un recurso contemplado claramente en la legislación israelí, ya que es considerado independiente e imparcial.
Pero ese no es el camino que está siguiendo el gobierno. Alegando que el Presidente de la Suprema Corte de Justicia de Israel-que por ley debería ser quien elige a los miembros de la comisión- no goza de la confianza de gran parte de la población, la coalición está votando una ley para la formación de una comisión política compuesta por parlamentarios.
Aquí hay dos problemas serios.
Está claro que parte de la población no tiene fe en la Suprema Corte y su Presidente. En un estado discutidor como Israel, nunca hay nada absoluto y siempre hay discrepancias. Además, claro que es legítimo criticar a los Jueces, que no son infalibles. Pero la razón central es que hace años que el Primer Ministro Netanyahu y su gente llevan a cabo una vergonzosa campaña pública contra todo aquel relacionado a la defensa del sistema de Derecho. Quien fue hace muchos años un gran defensor de la Suprema Corte de Justicia de cuyo nivel se vanagloriaba en múltiples entrevistas en el exterior, pasó ya años atrás, desde que se le imputó por sospechas de corrupción, a afirmar que se le inventaron expedientes falsos para quitarlo del poder. Y en la bolsa de los “malos” entran todos los vinculados a ello, el Fiscal del Estado que lo imputó, la Policía que lo investigó, los jueces, los medios …y de eso a ensuciar el nombre y el prestigio profesional del juez Supremo Itzjak Amit hay un muy corto trecho.
Lo seguro es que mucho más gente cree en Amit que en el gobierno que estaba en el poder el 7 de octubre. Esto no tiene nada que ver con ser votante de Netanyahu o no. Es resultado del horror de la masacre, que ocurrió cuando este gobierno estaba en el poder, encabezado por Netanyahu.
El gobierno no tiene obligación por ley de nombrar una comisión oficial estatal. Tiene derecho a abordar otra fórmula, distinta. Pero linda con lo indecente concebir siquiera que una comisión formada por políticos, por más que se diga que habrá paridad entre oficialismo y oposición, será la encargada de investigar el peor evento en la historia del Estado, sabiendo además que uno de los elementos terribles del mosaico es que al frente del equipo que determinará el mandato y alcance de la investigación, estará el propio Netanyahu. O sea, quien debe ser el principal investigado-no el único, en absoluto- decidirá cuánto le pueden preguntar. Es inconcebible.
Desde el 7 de octubre, el Primer Ministro no se declaró nunca responsable, aunque durante 15 de los 16 años anteriores a esa masacre, él estuvo al frente del país. También estaba el día que ocurrió y sigue estando desde entonces. ¿Cómo ha osado hasta ahora no declararse responsable? No culpable, no, eso lo tendrá que determinar la comisión investigadora. Y ahora, idea una fórmula que no puede menor que inspirar rechazo y desconfianza.
El mismo Netanyahu que exigió repetidamente responsabilidad a sus antecesores cuando había un problema, y por mucho menos que el 7 de octubre, no actúa del mismo modo cuando entiende que él está en el centro.
Esto no puede prosperar. Aunque se ampara en el argumento que una comisión estatal “polarizará” al pueblo, es imposible que no entienda que son los pasos de la coalición los que aumentan la división interna. Por mucho menos que un 7 de octubre, Netanyahu exigió comisiones oficiales de investigación a otros jefes de gobierno. Y tenía razón. Ahora, la enorme mayoría del pueblo se lo exige a él.
Ana Jerozolimski
Directora Semanario Hebreo Jai
(25 de Diciembre de 2025)
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