Ana Jerozolimski / Directora Semanario Hebreo JAI

Editorial

La esperanza, en Jerusalem, Florida y las calles de Irán


 

Mientras el Primer Ministro de Israel Biniamin Netanyahu estaba  reunido con el Presidente de Estados Unidos Donald Trump  en Mar-a-Lago para tratar entre otros temas la posibilidad de una nueva guerra contra Irán, en Teherán y muchas otras ciudades de la República Islámica  multitudes protestaban en las calles pidiendo el fin del régimen de los Ayatollas. 

Las protestas comenzaron este domingo, primero como una limitada iniciativa de pequeños comerciantes que se declararon en huelga por la difícil situación económica y la galopante devaluación de la moneda iraní. En cuestión de pocas horas se sumaron numerosos comerciantes de  los negocios más grandes, incluyendo del Gran Bazar de Teherán, uno de los símbolos de la ciudad.

No salieron a las calles a exigir democracia sino a protestar por la cada vez más difícil situación económica, pero ineludiblemente, el tono pasó rápidamente a destacar la oposición al régimen, que dedica fortunas a esfuerzos bélicos y armamentistas y no atiende las necesidades de la población. Uno de los ejemplos más claros es que por un lado hay una seria crisis de falta de agua en Irán y por otro el Departamento de Estado norteamericano confirmó hace ya varios meses que desde comienzos de año Irán había hecho llegar mil millones de dólares a Hezbolá. 

De aquí los gritos de algunos de los manifestantes, “no por Gaza, no por Hezbola, sino por Irán”. Y un día después que el Presidente Masoud Pezeshkian declarara que “estamos en una guerra total contra Estados Unidos, Israel y Europa y saldremos victoriosos”, numerosos ciudadanos gritaron contra él, preguntándose retóricamente si no tiene verguenza y exhortándole a renunciar.

Por eso, en boca de los manifestantes está la verdad de la fuente del sufrimiento de la población: “¡Muerte al dictador!”, gritan contra el líder supremo Ali Khamenai. “Pahlevi, Pahlevi”, gritan coreando el nombre de la dinastía derrocada del Shah, y a veces agregando “Reza, Reza”, el nombre propio de su hijo que vive en el exilio. Para quien tiene dudas, agregan “que vuelva el reino”.

No es la primera vez que multitudes valientes salen a protestar en Irán. También en otras ocasiones hubo expresiones claras de heroísmo, de manifestantes que a cara descubierta se enfrentaron a las temidas “basij” , las fuerzas de choque y represión del régimen. Evidentemente, la pregunta central es si acaso esta vez el resultado será otra cosa, si el clamor popular logrará vencer a los represores. No está claro en absoluto.

El clamor desde adentro es lo central. Pero la ayuda del exterior—quizás a través de agentes que estén en el terreno- sería un catalizador importante. Y al parecer, nada más apropiado que el momento actual para ello.

Antes de comenzar su reunión con Netanyahu, al preguntarle los periodistas sobre las protestas en Irán para derrocar al régimen, el Presidente Trump dijo que él no quiere referirse a algo así.  Pero agregó categóricamente: “Si Irán trata de armarse nuevamente, tendremos que bajarlos. Lo haremos con contundencia.  Pero esperemos que no sea eso lo que está pasando”.

De fondo está la información de Inteligencia categórica en manos de Israel y Estados Unidos sobre los esfuerzos iraníes por rehabilitar su industria de producción de misiles balísticos y las zonas de lanzamiento, tras los golpes que ambos elementos recibieron de manos de Israel en junio último. Y por otro, fuentes de Inteligencia sostienen que Irán está también desarrollando ojivas químicas y biológicas. O sea, deja de lado momentáneamente el esfuerzo nuclear, pero se aboca a programas alternativos que Israel no puede aceptar.

La pregunta es qué planteaba Netanyahu en el encuentro con Trump y si acaso del mismo salía un acuerdo sobre un próximo ataque a Irán, aunque cabe suponer que no se dirá nada abiertamente al respecto.

Mientras tanto, una nueva confirmación de por qué Israel debe tener cero tolerancia ante los planes de Irán. Esto es lo que escribió Ali Shamkhani, asesor político del líder supremo Khamenai, en hebreo, en su cuenta de X:  

“En la doctrina de defensa de Irán, parte de las reacciones se determinan ya antes de que algunas de las amenazas lleguen a la etapa de la implementación.  La capacidad de misiles y de defensa de Irán, son incontrolables y no precisan autorización. Toda agresión será respondida con una reacción grave, inmediata e inesperada”.

 

Aquí es clave recordar: en esta guerra contra los designios de la República Islámica de Irán, el primer disparo se hizo hace tiempo, cuando Irán prometió por primera vez destruir a Israel. 

Ana Jerozolimski
Directora Semanario Hebreo Jai
(29 de Diciembre de 2025)

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