Estaba claro desde un principio, cuando fue publicado el plan de paz de 20 puntos del Presidente Donald Trump, que la desmilitarización de la Franja de Gaza y el desarme de la organización terrorista Hamas serían muy difíciles de lograr. En el papel, como declarado objetivo, todo podía parecer más sencillo. Las declaraciones de Trump de entonces, en octubre último, sobre “la paz” que había llegado según él a la región, y la lograda liberación de los 20 secuestrados vivos que aún estaban en Gaza, hacía pensar que quizás hay algo que no se sabe y que realmente debe inspirar esperanza. Pero la realidad es más fuerte en Oriente Medio, y diga lo que diga Trump, Hamas tiene su propia dinámica y su norte bien claro: no renuncia a las armas.
Eso quedó claro también estos días.
El lunes, mientras estaba el Primer Ministro de Israel a su lado, Trump aclaró que Hamas tiene que desarmarse y que si no lo hace, “59 países se encargarán de ello”. La verdad, ya en el momento sonaba incómodo escucharlo, al menos si uno conoce la realidad. Ni de lejos hay 59 países dispuestos a formar una fuerza internacional en Gaza que haga cumplir el acuerdo. Indonesia quería, pero no con soldados de combate, Turquía sí, pero Israel no está dispuesto-con razón- a aceptarla, y el resto…nada.
Pero lo central es la respuesta de Hamas, dada entre otros este miércoles por Muhamad Nazal, uno de sus voceros en el exterior.En una entrevista a un medio de comunicación de Egipto, Nazal recalcó que Hamas no puede entregar las armas. Y su explicación es motivo de preocupación a largo plazo.

“Hamas es una organización de resistencia ante la ocupación, y mientras haya ocupación, esto continuará”. Pero la “preocupación” va mucho más allá del tema puntual del acuerdo en cuestión. Cuando Hamas dice “ocupación”, no se refiere ni al 50% de la Franja de Gaza que está en manos de Israel en estos momentos, ni a la disputa en Judea y Samaria (Cisjordania) sino a la existencia misma del Estado judío, con cuya destrucción Hamas está comprometido.
Con eso hay que lidiar, sin falsas ilusiones ni auto engaños.
Por ahora, ninguna noticia dramática emergió de la cumbre en Florida en cuanto a la situación en Gaza. Lo bueno para Israel es que no se espera que profundice ahora su retirada, como estaba pautado, ya que Hamas no avanza en lo que le corresponde sino que lo desafía abiertamente.
Lo malo, más allá por cierto de no cumplirse la necesidad imperiosa de un Hamas desarmado para poder vivir con seguridad, es que no hay por ahora señales de que vaya a devolverse pronto el cuerpo de Rani Gvili, de 24 años, el héroe de la unidad anti terrorista de la Policía, que el 7 de octubre fue a luchar contra decenas de terroristas aunque tenía el hombro seriamente herido y estaba esperando una operación.
Logró matar a numerosos terroristas en el kibutz Alumim y salvar así numerosas vidas.
Por eso hay hoy en las calles de Israel numerosos carteles emocionantes en los que Rani, de bendita memoria, aparece junto a las palabras : “Te estamos esperando. Rani Gvili, el defensor de Alumim”.
Ana Jerozolimski
Directora Semanario Hebreo Jai
(31 de Diciembre de 2025)
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