El Ministro de Seguridad Nacional de Israel Itamar Ben Gvir, que no merecería ostentar absolutamente ningún cargo oficial en representación del Estado judío, volvió este miércoles a sus andanzas y causó un serio daño al país. Difundió en sus redes sociales un video de su “visita” al puerto de Ashdod, donde están detenidos los participantes en la flotilla que salió el jueves pasado de Turquía con intención de llegar a Gaza y fue interceptada por la Marina israelí. Interceptada con razón y de acuerdo al Derecho internacional, ya que su declarado objetivo era tratar de romper el bloqueo marítimo en torno a la Franja de Gaza, impuesto legalmente por Israel hace muchos años para impedir que Hamas logre introducir armas que sin duda pensaba usar contra la población israelí.
Pues Ben Gvir, armado con una enorme bandera de Israel, grita a viva voz “Am Israel Jai” y “nosotros somos los dueños de casa”, además de “así se trata a quienes defienden a terroristas”. Los flotilleros aparecen esposados o con las manos atadas en la espalda, agachados sobre el piso, en una imagen que inspira humillación.
El Primer Ministro Biniamin Netanyahu escribió en las redes a favor de la detención de la flotilla y también criticó a Ben Gvir, lo cual es poco común en él. "Israel tiene pleno derecho a impedir que flotillas provocadoras de partidarios del terrorismo de Hamás entren en nuestras aguas territoriales y lleguen a Gaza. He instruido a los elementos pertinentes para que expulsen a los provocadores lo antes posible". Y agregó: “Pero la forma en que el ministro Ben Gvir se comportó con los activistas de la flotilla no es compatible con los valores y las normas del Estado de Israel".
El problema central va mucho más allá de Ben Gvir. El problema es que Netanyahu lo nombró ministro aunque indudablemente sabía que su forma de actuar NUNCA “es compatible con los valores y las normas del Estado de Israel”.
Aclaro que esa gente no me inspira ninguna lástima ni solidaridad tampoco si pasan un mal momento. Son a mi criterio antisemitas disfrazados de luchadores por la libertad-me contengo de no escribir insultos- cuyo deseo es provocar a Israel, dejarlo mal, no ayudar a los palestinos sino a la organización terrorista Hamas. No traían a bordo ni una lata de atún para los palestinos, mientras Israel introduce todos los días a Gaza 600 camiones de ayuda humanitaria.
Pero que yo sepa, no mataron a nadie. Y si hay sospechas de apoyo al terrorismo, pues van a juicio.
Sin embargo, el espectáculo de Ben Gvir presentándose como un héroe que combate el terrorismo y que da una lección a estos elementos pro Hamas, es no menos que un atentado contra Israel. Un país, especialmente como Israel, que tiene tantos desafíos con los que lidiar y una justa lucha anti terrorista que llevar adelante, no se maneja con las tripas.
El propio Canciller de Israel Gideon Saar, actualmente de visita oficial en la república Checa, escribió en su cuenta de X en hebreo e inglés una senda crítica a Ben Gvir. “Con tu vergonzoso espectáculo, has causado a sabiendas un enorme daño al Estado de Israel y no por primera vez. Has arruinado esfuerzos tremendos, profesionales y exitosos de tanta gente, desde las Fuerzas de Defensa de Israel hasta equipos de la Cancillería y muchos más. No, tú no eres el rostro del Estado de Israel”.
El energúmeno en cuestión le respondió que “parece que en el gobierno hay elementos que no entendieron todavía cómo tratar a quienes apoyan a terroristas y prefieren dar la otra mejilla”.
Lo único que sabe hacer Ben Gvir es actuar como un patotero, pasear por las redes y hablar, sin resolver ni un problema. No ha aportado nada en la lucha contra la delincuencia, que debería ser su prioridad, y por cierto no ha frustrado ningún atentado.
Que hay que ser duros con los terroristas, claro que sí. Ben Gvir no cambia nada al respecto. Que los flotilleros son unos hipócritas que merecen pasar momentos incómodos, claro que sí. Pero Israel sabe hacerlo de acuerdo a la ley, sin espectáculos filmados de este individuo, que dejan la imagen de que lo que quiere Israel es humillar y tratar mal a los detenidos, lo cual nada puede aportar a las relaciones con los países de los que vienen.
Ben Gvir logró que individuos que están a favor de Hamas, aparezcan en las redes como pobrecitos humillados.
Pero la culpa del bochorno que trae Ben Gvir a Israel en los últimos años como miembro del gobierno, no es sólo suya. Es ante todo del Primer Ministro Biniamin Netanyahu que primero hizo años atrás manejos políticos para que Ben Gvir y otro político del que mejor no hablo ahora, el ministro de Finanzas Betzalel Smotrich,se junten en una misma lista para lograr ser electos, y luego violó su propia promesa y lo nombró ministro. Sabía que nada bueno surgiría de eso para Israel, sino solamente para él, que con ellos adentro lograría formar coalición.
Y sigue siendo responsables de no frenarlo y no defenestrarlo. Este atentado de imagen contra Israel es culpa del Primer Ministro, que puso consideraciones política estrechas y personales por sobre el interés nacional del Estado de Israel.
Ana Jerozolimski
Directora Semanario Hebreo Jai
(20 de Mayo de 2026)
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