Ana Jerozolimski / Directora Semanario Hebreo JAI

Editorial

Estados Unidos vuelve a atacar Irán


En el momento de escribir estas líneas, reina una muy tensa calma tanto en Israel como en los alrededores, pero en Irán ya se ha vuelto a la guerra, al atacar Estados Unidos blancos en territorio iraní, por segunda noche consecutiva.  Según lo declarado hasta ahora, no es un regreso completo a la guerra interrumpida hace dos meses sino justamente un intento de presionar a Irán a avanzar de cara a un acuerdo diplomático con Estados Unidos que ponga fin definitivo a la guerra. Sin embargo, no es un ataque menor e insignificante para salir del paso. Es masivo y de gra alcance.

Lo que no es fácil de vaticinar es cuál será la reacción de Irán. Que responderá, es indudable. Pero la pregunta es si en la práctica la presión militar surtirá efecto o le endurecerá más aún.

Pareceria que el presidente Trump  se cansó. Él, que tantas oportunidades dio a Irán, que tantas prórrogas y postergaciones aprobó —todas ellas crasos errores mal interpretados por el liderazgo iraní—, ya no puede más. Al menos así se lo oía este miércoles, echando chispas sobre Irán, que hace dos semanas que no responde a sus últimas propuestas de cara a un acuerdo.

“Hoy los volveremos a atacar”, dijo Trump. Y luego su secretario de Guerra lo reiteró. Cumplieron.  No se trata ya de la respuesta al derribamiento de un helicóptero norteamericano el martes último, respuesta que vistió la forma de tres tandas de intensos ataques a blancos iraníes. A todos respondió Irán lanzando misiles y drones hacia Kuwait, Bahréin y Jordania. Y asegura que habrá más.

Pero esto es otra cosa.  No una nueva respuesta a lo del helicóptero, sino a que Trump sintió, al parecer, que están jugando con él. ¿Se habrá dado cuenta de que todas sus declaraciones sobre el acuerdo que Irán “se muere por firmar” eran exageradas?

Todo esto no significa que Trump haya decidio dejar la opción diplomática, al contrario. La sigue prefiriendo pero quizás realmente entendió que Irán se siente victorioso, que no piensa avanzar a ningún lado y que, si nada cambia, él no conseguirá ni siquiera un acuerdo como el del otrora presidente Obama, al que tanto criticó y ridiculizó por muchas cosas, también por el acuerdo nuclear del 2015.

Desde Israel, la mirada al acuerdo negociado —según lo publicado hasta ahora— es de preocupación, porque no se ha avanzado realmente en nada en el tema nuclear. Y cabe recordar que para eso se fue a la guerra.

Ahora, la gran pregunta desde Israel es qué efecto tendrá este nuevo ataque y más que nada, si acaso Irán responderá lanzando misiles a Israel. ¿Pedirá a Israel que se sume? Son más las interrogantes que las certezas.

Lo único absolutamente seguro, a nuestro criterio, es que Irán no puede tener la última palabra. 

Ana Jerozolimski
Directora Semanario Hebreo Jai
(10 de Junio de 2026)

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