Mala leche. Ese es el espíritu de gran parte de la crítica desde la izquierda a la visita de la delegación parlamentaria a Israel, compuesta exclusivamente por senadores y diputados de oposición, dado que diversos legisladores del Frente Amplio que fueron invitados prefirieron no participar.
Discrepar, criticar, es algo inherente a la vida política. Y, por supuesto, legítimo. El problema por el que decimos “mala leche” son los “argumentos”, tanto lo que esconden como lo que dicen. Es notorio el intento de quitar legitimidad a la visita, de presentar a los parlamentarios como vendidos que caen en una trampa que les tiende Israel para que sirvan a sus intereses, yendo desde el destaque de “hoteles de lujo” y “todos los gastos pagos” hasta “no hay almuerzos gratis”.
Ante todo, hacemos memoria.
A lo largo de los años, hemos tenido el enorme gusto de conocer y entrevistar tanto en Israel como en Uruguay a numerosos políticos compatriotas de distintos partidos. Algunos concordaban con políticas del gobierno israelí de turno y otros tenían críticas. Evidentemente, muchos eran del Frente Amplio.
Y, que yo recuerde, a ninguno lo hospedaron en una choza o le dijeron que se comprara un falafel en la esquina. Y a los que acaban de estar, los hospedaron en hoteles muy dignos por cierto, pero no nos parece que hayan sido “de lujo”. Todos eran recibidos como corresponde a huéspedes de un país amigo, sea como representantes oficiales del gobierno, de alguna instancia comunitaria o invitados a otros niveles, a seminarios y congresos. Y claro que, si se les invitaba, tenían todo pago.
Aquí comparto una lista que estimamos es parcial, por olvidos involuntarios:
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Yamandú Orsi, poco antes de ser electo presidente de la República, en setiembre del 2023.

2. Tabaré Vázquez en el 2008 como presidente, y también en otras oportunidades. Además, de joven había estudiado en el Instituto Científico Weizmann.
3. Carolina Cosse, como ministra de Industria.
4. Danilo Astori acompañando a Vázquez como vicepresidente y también por separado como ministro de Economía.
5. Rodolfo Nin Novoa como Canciller (2016)

6. Una delegación del PIT-CNT compuesta por el entonces presidente Daniel Pereyra, el jefe de RR. II. Fernando Gambera, y dos representantes de gremios, Fabio Riverón y Tatiana Antúnez, invitados a un seminario de la Histadrut en el 2017.
7. Eduardo Bonomi como ministro del Interior (2010).
8. María Julia Muñoz, como ministra de Salud Pública, y en otras oportunidades.
9. Daniel Olesker, como director general del Ministerio de Salud Pública.
10. Diputado Carlos Varela, como parte de una delegación parlamentaria.
11. Senadora Daniela Paysée, como parte de una delegación parlamentaria (2016).
12. Diputado Gonzalo Mujica (cuando aún estaba en el FA).
13. Diputada Hyara Rodríguez.
14. Senador Ernesto Agazzi.

15. Senadora Mónica Xavier.
16. Ricardo Ehrlich, como intendente de Montevideo.
17. Ana Olivera, como intendenta de Montevideo.
18. Blanca Rodríguez como periodista, dos veces, antes de ser senadora del FA.
Algunos de los nombres de la lista, lamentablemente, ya no están entre nosotros: el presidente Vázquez, el vicepresidente Astori, el ministro Bonomi y la Senadora Daniela Paysée.
Esto, pues, que quede claro: los miembros de la delegación que este lunes finalizó su visita y emprendió camino de regreso a Uruguay no tenían “todo pago” más que todos aquellos políticos del Frente Amplio que en distintos momentos visitaron Israel. Como corresponde.
No es de descartar que en determinados marcos, en invitaciones a congresos o seminarios, parte de los gastos hayan corrido a cuenta del invitado. Pero eso nada tiene que ver con la corriente política a la que pertenecían sino a las condiciones de la institución que invitaba.
Lo que subleva en algunas críticas a la delegación que han circulado en las redes es la sarta de mentiras sobre Israel que difunden. En uno de los videos de ese tono que miramos en Instagram, el autor, cuyo nombre no aparece, exhorta al ciudadano uruguayo promedio a preguntar a los parlamentarios si exigieron respuestas a sus anfitriones israelíes sobre varios temas duros.
“Recuerdan” a Netanyahu como “prófugo” de la Corte Penal Internacional de Justicia, sin decir nada, por supuesto, sobre su tendenciosidad, sobre el hecho que el fiscal Karim Khan fue destituido por acoso sexual a una funcionaria, tema que al parecer tuvo mucho que ver con sus movimientos contra Israel para distraer la atención de las denuncias en su contra, hasta que no se pudo más.
Dan todo tipo de cifras relacionadas con la guerra, que vienen todas de fuentes terroristas, se originan en Hamás, de donde las repite la propia ONU. La ONU, que es presentada en las críticas como organismo mundial cuya palabra debe ser respetada y tomada como prueba de veracidad, ha apoyado a terroristas, ha hecho la vista gorda ante los crímenes de Hamás y mucho más.
Vergüenza debería darles a quienes llegan tan bajo para, por un lado, seguir demonizando a Israel y, por otro, quitar legitimidad a la visita de parlamentarios uruguayos que llegaron a Israel para ver la realidad en el terreno, como amigos de Israel.
Otro comentario clave, muy básico por cierto pero esencial, es que Israel tiene todo el derecho del mundo a invitar delegaciones o particulares que considera importante que conozcan las cosas en forma directa, para que no determinen sus posturas sólo de acuerdo a lo que ven por televisión o en las redes, donde hay tanta distorsión. Siempre tuvo derecho de hacerlo y muy especialmente desde el 7 de octubre del 2023, día de la terrible masare en el sur de Israel.
Cabe esperar que la próxima vez que legisladores del Frente Amplio reciban una invitación, tengan la valentía de enfrentarse a los extremistas que los bloquean y les hacen sentir que no pueden permitirse aceptarla. Que se quiten la venda y viajen, como tantos de sus copartidarios en distintos momentos, a ver la realidad de Israel.
Ana Jerozolimski
Directora Semanario Hebreo Jai
(3 de Agosto de 2026)
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