Mundo Judío

Emilio De Pedro cuenta sus vínculos con el sionismo

Un placer el diálogo con Emilio de Pedro, un hombre con profundos conocimientos de Medio Oriente.

Emilio trabaja en una en una consultora australiana en proyectos de ingeniería y de Operaciones. Es abogado por formación y tiene un MBA en la Universidad de Michigan. Fue profesor del MBA de la Universidad de Palermo durante 10 años.

¿Cómo surge "Ciudadanos en Israel"? Contanos de que se trata.

“Ciudadanos con Israel” es una iniciativa creada por Ruben Adler, con quien trabe amistad a partir de Twitter. Rubén es un tremendo militante sionista, tanto en su cuenta personal como en una cuenta de Historias de Sion, y además es un gran armador político. A partir de sus numerosos contactos personales fue armando un grupo de personas de distintos quehaceres – políticos, de la cultura, militares, antiguos diplomáticos, del mundo de los negocios, cristianos, judíos – cuyo común denominador es el amor por Israel, la adhesión a la causa sionista y, en el caso de los no-judíos, una afinidad muy particular con el pueblo judío. A partir de eso hemos creado un grupo de personas comprometidas que estamos preocupados por el avance regional y global del antisemitismo  - disfrazado hoy día de “antisionismo” - y que estamos firmemente decididos a no dejar, desde nuestros lugares, que este avance se consolide. Asi que desde nuestras actividades y manifiestos, nos dedicaremos a propalar la causa sionista y a mostrar la justicia de la causa de Israel.

Emilio con sus compañeros en el Amazonas

 

 

¿Cómo surge en vos el bichito del sionismo? Tu conocimiento de los líderes históricos de Israel me llama la atención. Me podes contar cómo sabes tanto


En casa (véase el punto siguiente) la pasión por Israel era muy fuerte. Además, en mi casa podía no haber plata para algo; pero plata para libros SIEMPRE había. Por lo tanto, habían un montón de libros referentes a Israel y los temas judíos. Para los 20 años, yo ya había leído todo Leon Uris, “Oh Jerusalem” de D.Lapierre y Larry Collins, la autobigrafia de Golda, y al menos un par de relatos sobre las campañas del 67 y del 73. Y además estaba Borges… Borges era (sigue siendo) mi ídolo absoluto – y Borges era incondicionalmente pro-judio. Ahora bien, en “Éxodo” y en “Oh Jerusalem”, me impresiono fuertemente la historia de la creación del Estado judío. Creo que poca gente dimensiona lo que fue crear de un montón de pantanos pestilentes y de desiertos de arena, rodeados de vecinos al comienzo indiferentes y luego francamente hostiles, un Estado. Tiene una épica que en esta parte del siglo XXI no es comparable con nada. Para mi toda esa gente – toda, eh? Izquierda y derecha– eran semidioses… Ben Gurion, Golda (GOLDA, por favor!), Berl Katsnelzon, Moshe Sharett, Chaim Weizmann, Begin, Shamir (solo descubrí a Jabotinsky años después, a través de estos últimos) y las organizaciones: la Histadrut, el Yishuv, la Hagana, el Palmaj, el Irgun, el Lehi… Toda esa gente me parecía de otra época épica– y aun estaban vivos muchos de ellos mientras yo aprendía, lo cual lo hacia mas fascinante.

Por otra parte, un punto que siempre me fascino, desde chico hasta el día de hoy, es la Historia Militar. Ahora bien, en la segunda mitad del siglo XX, la historia de Israel y las paginas mas brillantes de Historia Militar son lo mismo… Asi fue que nombres como los de Ariel Sharon, Dado Elazar, Ezer Weizmann, Mordechai Hod, Israel Tal, Abraham Adan, y un larguísimo etcétera, me eran mas que familiares antes de cumplir 21 años. Asi que asi me nació el bichito del sionismo.

 ¿Cómo es tu vínculo desde la infancia con los temas que tengan que ver con el judaísmo e Israel?

Mi vinculo es muy, muy poderoso y nace de un amor entrañable que tenía mi papa – mi mama también, eh?, pero era mi papa sobre todas las cosas – por Israel y el judaísmo. Recuerdo a mi papa hablar con admiración profunda de Ben Gurión, de Golda, de Begin – de Moshé Dayan hablaba como quien habla hoy de Messi, o de Bill Gates… Alguna vez, por motivos protocolares (yo era muy chiquito) conoció en Argentina a Jaim Bar Lev y a David Elazar, y le impresiono gratamente que gente tan valiente y tan buenos militares tuvieran aspecto de contadores o ingenieros (en la Argentina de esos días, un general se veía de forma algo distinta).  Recuerdo tardes enteras en el auto o en casa escuchando la “Suite Mosaica”; recuerdo la excitación en casa cuando lo de Entebbe – fue como si nuestra selección hubiera ganado algo. Papa solía leer algo de Israel en el diario, y comentar en voz alta “Estos judíos…! Que tipos…!” y después leer con admiración en voz alta la noticia para quienes estuviéramos ahí. Cuando fue el acuerdo con Egipto, mi viejo me dijo, sentencioso: “Ves? La paz la negocian los halcones”. Para mi viejo, todo lo que hacia Israel estaba bien; y era vocal y expresivo en su admiración. Y al revés: solo tenia censura y desprecio para quienes mataban mujeres y niños en los kibbutzim, y le parecía bien que Israel los buscara y los encontrara, por decirlo de una manera amable…

En cuanto a mama, se llama Sara – y siendo no judía, sabe por portación de nombre en primera persona lo horrible que es la discriminación (en gente que ni le pregunta y asume que es judía). Tengo un recuerdo muy particular de mama: era la Guerra del Yom Kippur, y yo estaba jugando al lado de ella a los soldaditos cuando la tele dice “Se combate fuerte en las Alturas del Golán…” y ahí nomas viene un comentario que indicaba claramente que Israel iba ganando. Mama dijo bajito, entre dientes pero fuerte, un “vamos!!”. Desde ese momento y por muchos años, dos o tres de mis soldaditos eran israelíes…   Por supuesto, a mi mama le parece perfecto – tiene 85 y esta super-lucida – lo que estoy haciendo en este grupo.

Después, como paso a contar en el punto siguiente, un montón de amigos a lo largo de mi infancia y adolescencia eran judíos. Y en la facultad, un amigo, de esos que uno admira y copia, era dos o tres años mayor que yo y había hecho la Tzava en el Libano en el 82, en la Brigada Golani. Para mí era un héroe, y además me enseñó muchas cosas – literatura esencial sobre el judaísmo, temas de vida judía, expresiones. Digamos que me ayudo a completar la formación aluvional que yo tenia de chico y de joven.

¿Tenías amigos judíos en la infancia?

Me crie en Buenos Aires, donde es imposible no tener amigos judíos desde que naces. Hay mucho de judío en la cultura porteña, por cierto, y en los círculos en los que me moví toda la vida (clase media recontramedia de Palermo), ser judío no era más extraño que ser, digamos, italiano o pelirrojo o hincha de Estudiantes…  Mi mejor amiga de la primaria era sefaradí; recuerdo, por cierto, alguna charla de religión a los diez años con ella, donde llegamos a la conclusión que “lo unico que diferenciaba a judíos de cristianos era si Jesús era o no el Mesías” (para los chicos, todas las diferencias son fácilmente salvables!). El crack super-crack de mi escuela (escuela pública, por cierto) era judío – y acabo debutando en la primera de Racing a los 15 años

En la secundaria fui al Colegio Nacional de Buenos Aires, donde la proporción de compañeros judíos era altísima. Ergo, para nosotros los no-judíos, escuchar de viajes a Israel, de bar y bat-mitzvot, de Tapuz y demás programas de viaje, de alia, era lo más normal…  En rugby, unos cuantos de mis amigos eran judíos. Ya hable de uno de mis mejores amigos en la facultad – y de nuevo, la proporción de compañeros y amigos judíos/as en la Facu era importante. Fui militante, además, por años, de la Unión Cívica Radical – que los detractores llamaban “la sinagoga radical”, asi que este detalle habla por sí solo de la proporción de judíos y no-judíos que había… Resumen? Me causa gracia (me desagrada en verdad, pero esa es otra historia) esa gente que dice “yo tengo un amigo judío”; en mi caso, yo tenia docenas de amigos judíos; y que fueran judíos tenía lo mismo de rareza que si fueran de Sagitario o si vivieran en la vereda de los números pares…

¿De qué origen es tu familia? ¿Cuál es el parecido entre las madres judías y las italianas?

Mi familia (en la medida en lo que eso puede asegurarse, en el azar de la inmigración y de la tradición oral) es ibérica mayormente – Asturias, Galicia y Portugal. Hay algún hilo de sangre suiza por ahí, y hay una tradición oral de que los portugueses eran marranos; pero lo cierto es que mis memorias son de acentos españoles. Dicho eso, encuentro muy interesante tu pregunta comparativa sobre madres; he tenido suegras, madres de amigas y de amigos, de sangre italiana, además de las españolas. Y mi conclusión es que la idishe mame, la mamma italiana y la madre española son primas hermanas intimas!! Todas ellas manejan la culpa como pocos, agasajan a través de la comida, e inculcan en la progenie los principios de trabajo duro, de ahorro y de frugalidad; y “menos mal que vinieron, porque sin mi no saben hacer nada acá”   Supongo que si sos una mama inmigrante, ese es el script…

En tu vida cotidiana, ¿cuánto tiempo le dedicas a leer sobre temas de política de Medio Oriente e Israel?

Una buena media hora diaria, mínimo. Estoy suscripto digitalmente al Times of Israel, y al Jerusalem Post. Dicho eso, estoy lejísimos de considerarme un experto en Israel o Medio Oriente. Apenas alguien que se interesa en lo que pasa en Medinat Israel

¿Cómo fue que te relacionaste con Sergio Pikolz y la institucionalidad  de la comunidad judía?

Con Sergio nos fuimos relacionando en grupos de WhatsApp / Telegram de actividad sionista; fue Ruben quien me introdujo en estos grupos. A partir de ahí me fui integrando a las actividades; muy honrado, por cierto, de haber recibido un lugar

 

Janet Rudman
(26 Agosto 2020 , 09:15)

Ultimas Noticias Ver más

Esta página fue generada en 0.0483148 segundos (34930)
2020-10-29T23:12:09-03:00