Entrevistas

Testimonio directo desde Bahrein sobre la nueva era de paz con Israel

Hace poco más de un mes se firmaron en Washington los Acuerdos de Abraham entre Israel y los Emiratos Árabes Unidos, e Israel y Bahrein. Desde entonces, no se ha detenido el avance de las relaciones en diversas áreas, con especial intensidad con los EAU, pero también con la pequeña monarquía bahreiní. Este domingo parte una delegación israelí a Manama y el martes llega una gran delegación emiratí a Israel.

Este es un momento apropiado para compartir el testimonio de Ebrahim Daoud Noonu (se pronuncia Ibrahim Daud Nunu), quien encabeza la pequeña comunidad judía de Bahrein, donde él mismo nació. 

Nos dice de antemano que la comunidad judía de Bahrein ha vivido en el país desde fines del siglo XIX. Hay fuentes que sostienen que hubo judíos en el país ya en la época del Talmud. “Somos pocos pero estamos muy bien integrados en el tejido social de Bahrein, tanto en los negocios como en la cultura"..

Ebrahim Daoud Noono

 

Ebrahim fue el primer representante judío en el Consejo de la Shura de Bahrein en el 2001.

 

P: ¿Cómo han pasado estas semanas desde la ceremonia de la firma en Washington? ¿Diría que ya siente que las cosas cambiaron en la realidad, en la práctica, y no sólo en las declaraciones?

R: Sin duda se sienten muchas cosas. Desde la ceremonia ha habido un interés considerable de parte de la prensa y de organizaciones comunitarias judías en la comunidad judía de Bahrein. Además, en el ámbito local, numerosos bahreiníes se han acercado a nosotros a preguntar cómo pueden conocer mejor a los israelíes. Las cosas están cambiando, pero creo que a los bahreiníes les llevará un tiempo acostumbrarse a ello. Creo que comenzaremos a ver el surgimiento de nuevas oportunidades cuando los bahreiníes empiecen a ver a los israelíes visitando el país.

 

P: ¿Podría elaborar un poco más sobre la reacción de la sociedad bahreiní desde la ceremonia en Washigton?

R:  Es algo a lo que se están acostumbrando. Creo que lo observan con los lentes de los beneficios que este acuerdo puede aportar a ambos países. Estoy bastante seguro que los beneficios se manifestarán a través del intercambio de ideas, de estudiantes que viajen de un país a otro, por dar algunos ejemplos. Ya hay un pedido de un colegio en Israel que quisiera recibir estudiantes de Bahrein. Eso sería maravilloso, así que ya he transmitido la información pertinente a la gente encargada de este tipo de cosas. 

Hay gran interés en los sectores de viajes y turismo. Hay hoteles que están viendo cómo acomodarse para recibir turistas judíos . Es que en Bahrein se siente que la normalización de relaciones con Israel no traerá solamente turistas israelíes sino que también abrirá la puerta a que más judíos de Estados Unidos y Europa que vengan a Bahrein de vacaciones. Ojalá que vengan también para pasar con nosotros fiestas judías.

 

P: Hace pocos terminaron las fiestas del mes de Tishrei. ¿Hubo algún cambio en la forma en que ustedes celebraron por ejemplo Sucot?

R: Sucot lo celebramos  en casa, como hemos hecho siempre. Dijimos las oraciones que han pasado de generación en generación. Aquí en Bahrein lo llamamos “Id Al- Suca”,  o sea la fiesta de la Sucá. Lo hacemos según la tradición. Aquellos que tienen hijos pequeños se sientan en su Sucá, cantan las oraciones y pasan allí tiempo en familiar. Pero aquí hay muy pocos niños judíos por lo cual hay muy pocas sucot. Decimos las oraciones principales en casa. Y claro está que la sinagoga de Bahrein estuvo muy activa en la fiesta. Fuimos a recitar las plegarias juntos, en comunidad. En este punto tenemos muchas expectativas, ya que cuando hayamos terminado la renovación de la sinagoga el año que viene, será mucho mejor para orar juntos en comunidad,

La sinagoga en Manama

 

P: ¿Cómo resumiría usted el sentir en la comunidad judía de Bahrein respecto a la firma de los acuerdos de paz con Israel? Con Bahrein, recordemos, se llamó Declaración de Paz.

R: Estamos todos muy entusiasmados. Para nosotros, es como una nueva luz, un nuevo mundo.

 

La historia personal

P: ¿Cómo ha sido su vida en Bahrein?

R: Nací en Bahrein y por supuesto fui a la escuela desde pequeño, a escuelas bahreiníes generales. Cuando cumplí 12 nuestros padres nos enviaron a mi hermano y a mí a Gran Bretaña a estudiar. No fue nada fácil ya que no sabíamos inglés. Estudiamos en un colegio internado y luego pasamos al politécnico . Al finalizar los estudios volví a Bahrein, tras 12 años. Y allí tuve que ver cómo insertarme nuevamente en la sociedad.

El contacto en aquellos años en Gran Bretaña era complicado ya que era muy difícil ir y venir. Mis padres no tenían una muy buena posición económica y no podíamos comprar pasajes para lapsos cortos, así que estábamos con una persona que nos cuidaba en las vacaciones.Fue una gran experiencia.

Cuando volvimos comenzamos a trabajar con mi padre y pasé unos años fantásticos en Manama. Pudimos conocer mucha gente de distintos círculos de la sociedad.

La familia en los años 50

 

P: ¿De dónde había llegado su familia a Bahrein?

R: Mi abuelo fue quien vino de Irak a Bahrein siendo muy joven. No estaba feliz con la vida con su familia y decidió irse. Había oído que había trabajo en Bahrein en comercio entre Europa y la India. Trabajó en negocios en diversas áreas y llegó a tener buena posición. 

P: ¿Alguna vez concibió dejar Bahrein?

R: Nunca. Tengo raíces muy profundas en Bahrein, no tengo por qué dejar el país. Viajo mucho a Dubai, a Omán, pero Bahrein siempre ha sido nuestro hogar.

De izquierda a derecha: Michael Yadgar, miembro de la comunidad judía local, el Rabino Marc Schneier, la ex embajadora de Bahrein a Estados Unidos Hooda Nonoo y la legisladora Nancy Kedourie

 

La comunidad judía

P: ¿Cómo fue evolucionando la comunidad judía local? Se dice que había judíos en Bahrein ya en los tiempos del Talmud. ¿Qué me puede contar de la época moderna?

R: En los años 20 y 30 del siglo pasado, había entre 800 y 900 judíos en Bahrein. No estaban organizados, no sabían realmente cómo orar ni cómo leer hebreo. Pero cuando llegó un comerciante de perlas francés al país y vio que había una comunidad judía que no sabía nada de su religión, compró una parcela de tierra, construyó una sinagoga y la anotó a nombre de la comunidad. Un rabino vino en el 1935 a educar a los judíos, a enseñarles a leer en hebreo. Se avanzó en ese sentido, pero hoy la comunidad es pequeña. 

Hoy es realmente diminuta.  Hay muy pocos jóvenes. Somos más o menos 5 familias . Yo todavía tengo a mi mamá, de 85 años. La veo todos los días. Tengo una tía de 75 años y yo tengo 60.  Nuestra población es de edad, con muy pocos jóvenes. Mi hermano menor tiene 2 hijos y el resto son casi todos mayores.

 

P: ¿Cómo es la vida judía en comunidad?

R: Las fiestas se celebran en casa. Cada familia hace lo mejor que puede. Durante un tiempo vino a acompañarnos el Sr. Jacob Cohen que hacía las veces de rabino y oficiaba en nuestras fiestas.  Pero como lamentablemente la comunidad no es suficientemente grande, no se podía usar la sinagoga ni aprender.  No éramos una comunidad muy cercana al idioma hebreo ni a la religión.

La verdad es que recién ahora nos damos cuenta que es necesario hallar la forma de desarrollar algo mejor la comunidad, para que se pueda expandir. Es que si no tenemos 10 hombres para el minián, es muy difícil. Lo más complicado es cuando debemos dar sepultura a alguien en el cementerio judío. Así que lo que estamos viviendo ahora es como un sueño que se hace realidad.

Si uno es religioso, siempre puede orar en su casa, leer y aprender mucho.El hecho que no tengo una sinagoga a la que acudir regularmente no significa que no sea religioso, porque puedo hacer todo en casa. Yo personalmente tengo conocimientos de hebreo. Para mí el Shabat es importantísimo. También las oraciones todos los días. Y las fiestas, especialmente Rosh Hashana y Iom Kipur. Dios decide cada año qué pasará con nosotros y para mí esas fechas con claves. Siento que la religión es importante para mí porque nos da disciplina, nos enseña muchas cosas. Nos toca el alma, el espíritu.

Primer minián que permitió orar en la sinagoga de Bahrein, a raíz de la firma de la paz

 

Judíos en medio del Islam

P: ¿Cómo es su interacción con la sociedad musulmana?

R: He estado muchas veces en mezquitas para presentar condolencias a amigos que perdieron un ser querido. Me es natural ir a un maatem, la mezquita o sala de oración chiita.En Bahrein no es extraño ir a visitar a gente de otro credo.

Lo hermoso en Bahrein es que hay una gran diversidad de religiones y culturas en un territorio pequeño. Cada uno sabe algo sobre otros credos. Creo que lo único que no se conoce tanto es la sinagoga. 

Un grupo de estudiantes universitarios vino a visitar la sinagoga, los recibí, les expliqué cómo oramos, cómo mantenemos la  Torá en el Aron HaKódesh y contesté muchas preguntas sobre nuestras tradiciones. Vieron también similitudes con sus rezos y estaban emocionados. Me encantaron sus preguntas , que también versaron sobre cosas originales como, por ejemplo, por qué los rabinos tienen barbas largas. Para ellos fue muy importante ver cosas parecías entre Judaísmo e Islam.

Yo quiero que más musulmanes puedan venir y entender bien la tradición judía. Espero que en febrero o marzo esté pronta la renovación de la sinagoga y que podamos recibir muchos visitantes. 

 

P: ¿Cómo cree que la paz puede cambiar su vida como judío en Bahrein?

R: Nosotros nos llamamos todos bahreiníes. No hablamos de chiitas y sunitas, de cristianos , hindúes y judíos . Y así, hay más empatía entre todos. Sobre su pregunta, no diría que toda mi vida cambiará en Bahrein, pero seguramente estaremos más ocupados con visitantes del exterior que se interesen en nuestra sinagoga . Y todo aquel que llegue a Manama y otros lados a visitar, verá cosas maravillosas, como las hierbas en los mercados que permiten curar muchas cosas sin usar remedios, como la hermosa ciudad vieja…y mucho más.

P: La sensación que usted transmite es que todo es ideal, pero entiendo que no siempre fue tan sencillo.

R: En 1948, al crearse Israel, nuestra sinagoga fue quemada y los atacantes robaron la Torá. Muchos años después nos la devolvieron. Nos dijeron que la familia que la tenía estaba lidiando con numerosos problemas de salud y entendieron que eso era porque laTorá no les pertenecía. La enviamos a Gran Bretaña para restaurarla y desde entonces la tenemos. Fue maravilloso recuperarla.

P: ¿Quisiera agregar algo para terminar la entrevista?

R: Quisiera agradecer a Su Majestad el Rey Hamad Bin Isa Al Khalifa, por haber tenido la visión de avanzar con esta decision de firmar la paz y por creer en la coexistencia y en la posibilida dde derribar las barreras que obstaculizan la convivencia .

 

El Rey de Bahrein, Hamad bin Isa al-Khalifa (Foto: Wikpedia)

 

 

Ana Jerozolimski
(17 Octubre 2020 , 17:02)

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