Entrevistas

A los 45 años de su fallecimiento, recordemos cómo veía Rodríguez Fabregat la causa de Israel

Daniel Rodríguez Oteiza: “Mi padre estuvo convencido hasta su último día de lo justo de esta causa”.

Este viernes 19 de noviembre se cumplen 45 años del fallecimiento del uruguayo que más aportó a la fundación del Estado de Israel: el Embajador Enrique Rodríguez Fabregat. Esta fecha es una ocasión apropiada para recordar su figua y su visión del por qué quería luchar para ayudar a la fundación del Estado de Israel. Recordemos que fue una personalidad clave en la aprobación de la resolución 181 de la ONU que pasó el 29 de noviembre de 1947 la partición de la Palestina del Mandato Británico, antesala de la declaración de independencia de Israel.

Reproducimos pues  una entrevista que realizamos al periodista Daniel Rodríguez Oteiza, del diario “El País” de Uruguay, cuando visitó años atrás por primera vez Israel, invitado como hijo del Embajador Profesor Enrique Rodríguez Fabregat. 

Cuando se cumplieron 60 años de aquella resolución, Israel invitó oficialmente a  los familiares de los latinoamericanos más relevantes en dicho proceso: el Profesor Enrique Rodríguez Fabregat de Uruguay, Jorge García Granados de Guatemala , Arturo García Salazar de Perú (todos ellos miembros de la UNSCOP) y el brasileño Oswaldo Aranha, que presidió la Asamblea General en la histórica votación.

Uruguay estuvo dignamente representado por nuestro colega Daniel Rodríguez Oteiza, de los directivos del diario “El País, hijo del Profesor Fabregat. Sintió directamente el calor del reconocimiento por la labor de su padre.

Esta entrevista no ha perdido ninguna actualidad.

 

Daniel Rodríguez Oteiza (Foto: Ariel Jerozolimski)

 

P: Daniel, supongo que no pudiste recorrer algo de Israel como uno más. ¿Te topaste con situaciones en las que quedó claro que se sabía que sos el hijo de Rodríguez Fabregat?

R: Te diría que en todos los sitios a los que he ido-no sólo en ámbitos oficiales sino también con la gente común de la calle-hay un reconocimiento inmediato , cuando uno dice el nombre. Tuve una anécdota inclusive en el hotel .Yo fui a pedir el código necesario para usar una computadora y estaba establecido que era por un día.Fui a hablar allí con una chica ., para confirmarlo, pero me contestó: "No señor, sabemos quién es usted.Tratándose de usted, puede usarlo hasta el día que se vaya". Este tipo de gestos los noté en muchísimos lugares. Otra vez quería comprar el diario The Jerusalem Post y pregunté al encargado del hotel en la noche si hay un kiosco de diarios cerca.Me preguntó mi nombre, se lo dije y él volvió a preguntar: ¿Qué es usted de Rodríguez Fabregat? Le dije, por supuesto, el hijo. "Tome el diario y no me debe nada", me respondió.

 

P: Ese espíritu de reconocimiento está por supuesto también en el Israel oficial. Recordarás que en la cena en la Cancillería en honor a las familias de los latinoamericanos participantes en la UNSCOP, el cartel de bienvenida en la sala se refería a un homenaje a "los padres latinoamericanos de Israel".Es una frase muy linda...

R: Es verdad. Es que hubo un grupo de latinoamericanos que apadrinaron al Estado de Israel, podemos decir, en tiempos muy distintos a los de ahora.A raíz de eso se creó el estado en el papel, aunque luego, claro, faltaba la práctica.Pero sé que hay cierta preocupación en las altas esferas-porque me lo han comentado- de que entre los jóvenes no se sepa lo suficiente.ES que ellos ven el país hecho, dan muchas cosas por sentado, y quizás no todos tienen bien presentes las diferentes etapas vividas en aquel entonces, para crear el estado. Por eso piensan que hay que reitear el relato de la historia , para que los jóvenes conozcan todo y no crean que todo fue tan fácil. Si uno viene acá sin conocer el problema del Medio Oriente,puede decir que ésto es un país como todos donde está todo hecho y está ya funcionando.

 

P: ¿Cómo viste la actitud del Israel oficial en cuanto al reconocimiento del rol latinoamericano en la creación del estado, gracias a la Partición?

R: Yo he hablado, en conversaciones informales, tanto con el Primer Ministro Olmert como con la Canciller Livni, la Presidenta del Parlamento Itzik y el Presidente Peres y todos, en coincidencia, me decían: "Nuestro país, nuestro pueblo, tiene memoria. A Uruguay le debemos muchísimo. Y a su padre en particular". Decían: "Nosotros tenemos claramente presente lo que significó la participación de Uruguay sobre todo en lo que fue la negociación". Es que yo creo que se valora de una forma distinta la actuación de países que votaron a favor y la de aquellos que también participaron en la negociación, que impulsaron la aprobación de la partición .Eso se reconoce a otro nivel, porque no fue sólo dar el voto.Israel reconoce que mi padre y García Granados fueron los que dieron la batalla en UNSCOP para lograr  lo que se logró. Años después me dijo el embajador Moshe Tov: "Hablamos con tu padre y en una hora estaba todo entendido.Es que más de la mitad de las cosas no las tuvimos que explicar, porque ya las sabía". Previamente habían tenido contacto con el Presidente Luis Batlle, que estaba totalmente compenetrado con el tema y conocía perfectamente todo. Le dejaba vía libre por la confianza que le tenía, pero había allí una concordancia plena. 

Israel también tiene plena conciencia del rol de Oswaldo Aranha, el brasileño que  presidía la Asamblea General, que cambió la fecha originalmente planeada para la votación, porque no tenía total certeza de que contaran con todos los votos necesariosa.Y él , de astuto, logró postergar unos días la sesión. Mi padre me decía que el 29, cuando entraron, ya sabía que los 33 votos necesarios estaban.

Con el entonces Presidente Shimon Peres (Foto: Ariel Jerozolimski)

 

P^: ¿Qué te contaba tu padre sobre su trabajo?

R: Papá era un hombre muy modesto, no le gustaba hacer ostentación ni contar mucho lo que hacía.Pero uno oía y entonces si le preguntaba, él sí contaba. Y siempre contaba toda la historia con mucho cariño.Estaba convencido-lo estuvo hasta el último día de su vida- de que había hecho algo absolutamente  justo y correcto. El era un hombre que toda su vida luchó por la libertad, la democracia, los derechos humanos, la justicia social-y tuvo problemas por eso-y en este caso estaba convencido de que la decisión de crear los dos estados, era justo, era realmente luchar por la libertad y los derechos humanos.

El veía que todo había terminado en la creación sólo del estado de Israel . Consideraba que era un acto de absoluta justicia que se cree Israel. Nos contaba sobre las dificultades que ellos enfrentaron desde que se creó la comisión UNSCOP.

Papá contaba que el trabajo de la comisión fue difícil, ante todo por el ambiente de hostilidad.En primer término, por la actitud de Gran Bretaña, que aunque había decidido terminar con el mandato en este territorio, pero estuvieron obstaculizando hasta último momento. Estaba también la presión de los países árabes, con el petróleo. Uruguay en ese sentido siempre fue un país muy independiente, muy principista y no le importaban las presiones. A mi padre tampoco.El gobierno uruguayo jamás se dejó presionar. O sea que toda la tarea muy ardua, tanto en lo previo, al venir aquí, como luego en la votación.Claro está que el voto fue sólo el corolario de la cosa, pero mi padre y García Granados hicieron una verdadera tarea de convencimiento no sólo de gobiernos latinoamericanos sino también europeos.

Fabregat, su colega de Guatemala Jorge García Granados y otro diplomático no identificado

 

   . Ellos dijeron que había que venir a Palestina, les dijeron al principio que no. Dijeron que querían ver los campos de desplazados (judíos, de la Segunda Guerra Mundial) y los campos de concentración, había gran oposición en la comisión, pero al final lo lograron. Eso fue de las cosas que más le impresionó. No que no supiera lo que había pasado, pero verlo directamente es otra cosa totalmente distinta por supuesto. 

Vieron dos o tres campos de concentración  y dijeron luego que eso erizaba. Papá siempre recordaba aquello.Era inmediatamente después de la guerra y contó que se veía montañas de cenizas. ¡ Eran los cuerpos de los que habían incinerado! Y él siempre se acuerda-lo había escrito en un libro- que en una montaña de cenizas que vio, arriba del todo, había unos zapatos de niño medio quemados. Me dijo que esa era una de las imágenes que más le habían quedado grabadas. Decía que ahí se veía la síntesis del horror . El y García Granados, que recorrieron todo eso, terminaron de quedar más convencidos todavía, aunque ya antes lo estaban.  Mi papá tenía además mucha sensibilidad por el tema de los niños .Después, con Gabriela Mistral, contribuyeron a la Tabla de los Derechos del Niño, que se había aprobado en las Naciones Unidas. Quizás por su condición de docente-aunque enseñaba a mayores, no a niños- tenía algo especial por ese tema.  

P: Y luego llegó el arribo mismo a esta tierra....

R: Cuando ya llegaron acá a Palestina, su viaje era obstaculizado de manera sutil , no expresa, por el gobierno británico.Ellos querían, por eso, no pasar a través de Londres para venir acá. Sé que terminaron sí pasando por allí, que tuvieron problemas para la continuación de los vuelos, que él advertía que no eran casuales. Cuando llegaron después a lo que era Palestina, se encontraron con un lugar inhóspito, no lo que es este país ahora.Ahí se sentía realmente la presión del Mandato Británico.

En el aeropuerto de Lod, hoy Ben Gurion. A la derecha, Fifo Seroussi, de los primeros voluntarios uruguayos.

 

El otro día, cuando fuimos a Beit Kadima, la casa en la que se hospedaron en Jerusalem, donde sesionaban-después lo hicieron en YMCA- los señores que viven allí hasta ahora nos mostraron la foto de cómo era la casa en aquel entonces y yo les dije que era exactamente tal cual la describía mi padre. El lugar era un páramo.Salvo esa casa y algo más , nada.Inclusive habían pavimentado unos días antes un camino para que ellos pudieron llegar. Mi padre me dijo que eso no le importaba, que habrían llegado igual, pero eso demuestra lo que era la zona. Y yo la miraba el otro día la zona, con todas las edificaciones, con el verde, y era muy distinto a lo que mi padre vio en aquel entonces, un páramo total. Los vecinos que siguen viviendo hoy en esa casa nos contaron que en las colinas de enfrente, donde hoy hay casas de vecino, había francotiradores árabes..

P: Hubo momentos muy especiales y dramáticos , como cuando tu padre y García Granados, con algunos otros miembros de la comisión, vinieron aquí. Y hasta tuvieron un encuentro secreto con Menajem Beguin.

R: Efectivamente. García Granados y mi padre tenían la intención de oir la otra parte, lo que decían los más extremistas, el Irgun, que dirigía Beguin.Habían hecho contactos para poder hablar con él.Sabían que la reunión tendría que ser en la clandestinidad. No dijeron nada a los otros miembros de la comisión, porque además, del Irgun les habían hecho saber que los únicos en los que confiaban eran ellos dos. El día en que tenían la reunión, hicieron como que iban a salir en determinado vehículo que estaba frente al lugar donde vivían, pero él y García Granados salieron por la puerta de atrás en otro coche. Sin que nadie los viera salieron, habían quedado con unos miembros del Irgun a unas cuadras de allí, los trasladaron a otro auto, anduvieron cinco o seis cuadras , los hicieron bajar de vuelta, cambiar de vehículo, viajar otra cuadra y les vendaron los ojos. Claro, era entendible porque a Beguin y a los del Irgun los buscaba todo el ejército británico. Mi padre tuvo la sensación, aunque dieron una cantidad de vueltas , de que estaban cerca del centro de la ciudad o en el centro mismo. Después que estaban ya un rato conversando con Beguin y habían entrado en confianza-y Beguin les había dicho que eran los únicos en los que confiaban porque sabía que lo que hablaban allí, no saldría del lugar y se sabría sólo años después si él y ellos lo contaban- mi padre le dijo a Beguin: "Mire, yo tengo la sensación de que no estamos muy lejos del centro de la ciudad".  Y él dijo: "Estamos en el centro mismo de la ciudad". Era una casa común, con aspecto de nada especial, en un sótano. "Le aseguro que acá es el único lugar donde los ingleses no me van a encontrar nunca". Y así fue. 

P: ¿Te parece que tu papá tuvo miedo en algún momento?

R: No. No sentía temor para nada. Y me decía que García Granados era igual que él.

Yo creo que eran hombres muy especiales. Cuando estaban convencidos de algo, no les importaba el riesgo. En los años posteriores, mi padre hasta tuvo riesgo de vida.Me contó que tuvo unos intentos de atentado en Nueva York contra su persona. Sospechaba de parte de quién, claro, pero ya pasó. 

 

 

AÑOS DESPUES..

P: Tu papá volvió a Israel años más tarde, luego de creado el Estado...

R: Si. No recuerdo cuántas veces, pero varias veces. El fue viendo la evolución del país y siempre lamentaba que no hubiera creado el estado del otro lado, porque creía que la solución debía ser para los dos, para el lado judío y para el lado árabe. Y me contaba que él decía también en conversaciones con los gobernantes de Israel "hay que buscar una solución a los palestinos, no sé cómo, porque cada día que pasa se complica más, pero hay que buscar una solución". Por razones que todos sabemos, se cumplió el plan de partición sólo de un lado, no del otro. Quizás ellos tenían la esperanza íntima de que se cumpliera, de que realmente nacieran los dos estados, cuyas fronteras estaban inclusive claramente trazadas en el mapa de la partición.Pero quizás de hecho sabían lo que se venía, como lo sabía Israel..

P: ¿Qué comentaba tu papá sobre el Israel ya nacido y desarrollándose, sobre cómo iba ese avance en el terreno?

R: El destacaba cómo en medio de la adversidad y de la tensión, Israel mantenía el respeto a los derechos humanos y las instituciones democráticas. En realidad siempre pensó que sería así, aunque tenía cierto signo de interrogación por el entorno en que vivía y por el peligro constante. Pero decía que por la tradición del pueblo judío, que iba a ser un estado democrático, o que por lo menos iban a hacer el máximo esfuerzo para que así sea. Siempre lo destacaba. Siempre decían que sabía que iba a ser muy difícil la situación para Israel. Y me decía a mi: "Israel sobrevive en tiempos de guerra, entre otras razones, porque sabe que no tiene alternativa, que lo necesitan para que el estado siga existiendo". Me decía que la razón verdadera - aunque reciba armamento de afuera, cosas así- era  que Israel , cuando tenía que ir a la guerra, era para defender al Estado. Eso era lo que marcaba la diferencia. Y por eso, estaba convencido de que la causa era justa.

Fabregat en la Embajada de Israel en Montevideo, en una recepción en honor a David Ben Gurion que visitó Uruguay, junto a Aída Fleishman, que trabajaba en la Embajada

 

 

UN HOMBRE DE PRINCIPIOS

P: Tu papá defendió causas justas, de libertad y derechos humanos, no sólo en este caso..

R: Asi es. El integraba el Comité Descolonización de Naciones Unidas. Participó en  el proceso de independencia de muchos países africanos, una situación que era totalmente diferentes a la del Medio Oriente. También contribuyó a trazar las fronteras de los mapas de Af rica y no es que lo hacían desde las oficinas en Nueva York. Iban al terreno. Mi padre anduvo en medio de la selva. Iban a los lugares mismos. Decía que hay que entender muy bien las diferentes etnias y tribus para trazar bien las fronteras a fin de que no se generen guerras como hemos visto en años posteriores. Recuerdo que contaba que había un uruguayo que era jefe de cartógrafos de las Naciones Unidas y él iba con ellos . Me decía que sabían que el proceso de independencia en Africa iba a ser un poco caótico, pero que no había otra manera. Hasta ahora vemos que los procesos no fueron perfectos, pero por lo menos  se marcó el camino hacia la independencia. 

Mi padre participó también en la comisión que investigó la masacre soviética en Hungría en 1956. El informe que hicieron fue muy completo y fue reconocido -mi papá no fue el único autor- e hizo historia en las Naciones Unidas. Mi papá tenía pues principios muy claros, no sólo en el caso de Israel.

P: Y esos principios lo llevaron al exilio durante la dictadura de Gabriel Terra..

R: Exacto. Estuvo en el Brasil de Getulio Vargas. Pasó allí muchas privaciones. Se ganaba allí la vida escribiendo algunos artículos para "La Nación" y haciendo traducciones, pero vivía una gran estrechez. Le allanaban el apartamento, decían que recibía dinero de los centros de poder comunista, lo cual no era así. Eran tiempos difíciles

 

 

ALGUNOS DATOS

Rodríguez Fabregat empezó su camino político en el partido  Colorado. Fue diputado en la década de los 20.Fue ministro de Instrucción Pública (lo que es ahora Educación).”Estaba un poco desencantado con algunas cosas del partido, aunque había estado identificado toda una vida y era muy amigo de Luis Batlle Berres, y se contó luego entre los fundadores del Frente Amplio”- cuenta hoy su hijo. 

Cuando fue el golpe de estado  él estaba en el exterior. Y ya no volvió porque estaba en la lista de proscripción, ya que había estado en la lista de elecciones con Michelini, con quien eran muy buenos amigos. 

Falleció a los 83 años, en 1977, cuando aún estaba la dictadura, que él tomó como un segundo período de exilio.

 

UN APOYO NACIONAL, NO SOLO PERSONAL

P: Tu padre estaba convencido de lo justo de apoyar la creación de un estado judío y otro árabe, pero no era sólo cuestión personal suya por supuesto...

R: Claro que no. Siempre decía que todo partía de la base de la actitud del entonces Presidente Luis Batlle Berres, que era además un entrañable amigo personal suyo y lo confirmó como Embajador ante las Naciones Unidas. Luis Batlle estaba muy compenetrado del tema judío por los contactos que había hecho la colectividad en Uruguay, la Agencia judía.. El presidente Batlle Berres buscó que Uruguay participara desde el comienzo de la comisión para palestina con una delegación formada por mi padre,  el profesor Secco Ellauri y el Ing. Sisto. Uruguay ya tenía una posición definida que se manifestó en la década de los ’20 en el apoyo del embajador Alfredo Guani a la Declaración Balfour y cuando en 1945, en la conferencia de San Francisco, Uruguay planteó el drama del Holocausto y que el pueblo judío tuviera un país. 

Evidentemente mi padre  actuó por instrucciones del gobierno ya que si no hubiera habido ese apoyo, él no podría haber actuado.

P: Evidentemente, tu papá no actuaba en el plano personal, sino que había una política de gobierno.

R: Claro. Creo que este punto a veces no se menciona mucho. Y tiene que haber un reconocimiento a Don Luis Batlle, que fue una figura fundamental en ésto.Sin el apoyo del gobierno, evidentemente papá no habría podido más que sugerir. Mi padre conocía mucho de historia aunque era profesor de Literatura. Y sabía pues de la historia del sufrimiento y persecuciones que había sufrido el pueblo judío y cuando se le planteó el tema, se sintió compenetrado.

Ana Jerozolimski
(19 Noviembre 2021 , 12:38)

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