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No. 119
Sucot 
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Horario de velas de Shabat en Montevideo, viernes 24/09  18.25    
Demás localidades ver en  www.jabad.org.uy

CELEBRACIÓN TARDÍA

 

Por Naftali Silberberg

Una vez al año, los Judíos alrededor del mundo se reúnen en sus sinagogas y con alegría celebran, bailan y cantan. La ocasión es una celebración de la Torá,  como lo indica el nombre, Simjat Torá.

El momento de esta fiesta es a menudo cuestionado: ¿por qué celebrar nuestra conexión con la Torá mas de cuatro meses después de la fecha en que fue entregada: Shavuot? ¿No sería mas apropiado hacer las hakafot en el día que efectivamente recibimos la Torá?

La respuesta dada es que nuestra celebración en Shavuot esta un poco silenciada porque las Primeras Tablas eventualmente fueron destruidas. Simjat Torá, sin embargo, es una celebración de las Segundas Tablas, que Moisés trajo del Cielo cuando D-os concedió perdón por el pecado del Becerro de Oro en Iom Kipur.

Simjat Torá es la culminación de la temporada de festividades bíblicas que consta de tres partes. Con cada festividad, la alegría va en aumento. Después de Pesaj y Shavuot tenemos Sucot, una festividad llamada “el tiempo de nuestra alegría” - y luego somos tratados con la alegría desenfrenada de Simjat Torá que eclipsa incluso la alegría de Sucot. ¿Y cual es la razón de esta gran alegría? Estamos celebrando nuestra “segunda oportunidad”.

La gran alegría generada por el otorgamiento de las Segundas Tablas tiene una naturaleza doble:

a) Para apreciar plenamente lo que uno tiene, uno primero debe perderlo.

b) Las Primeras Tablas fueron un regalo de Arriba. Aun antes que el mundo fuera creado, el plan maestro Divino estaba centrado en este gran regalo que D-os le otorgaría a Su pueblo. Las Segundas Tablas, sin embargo, las merecimos. Fue nuestro sincero arrepentimiento y la intervención exitosa de Moshé en nuestro favor lo que causó que D-os reconsiderara su duro decreto y diera nuevamente la Torá.

Simjat Torá es el puente entre la temporada de fiestas sagradas de tres semanas y el año mundano que está por comenzar. La alegría de Simjat Torá debe empaparnos para los meses que siguen, dándonos energías hasta la temporada de fiestas del próximo año, cuando nuevamente recargaremos nuestras baterías espirituales. 

La lección de esta festividad es clara: no nos debemos desalentar si nuestras Primeras Tablas personales han sido destrozadas y aplastadas sin posibilidad de reparo. Aun si  nuestra conexión con D-os a través de la sagrada Torá ha sido destruida debido a una gran negligencia de nuestra parte, siempre hay unas Segundas Tablas, una segunda oportunidad. Y las Segundas Tablas son mucho mas preciosas que las primeras. 

En este Simjat Torá, comprometámonos todos a merecer nuestras Segundas Tablas personales. Entonces experimentaremos la alegría real de este día de gran regocijo.

 

LA UNIDAD DE NUESTRO PUEBLO

Un tema recurrente en el pensamento judío es la unidad innata del pueblo judío. Se hace énfasis en particular en esta idea durante el mes de Tishrei, el primer mes del año judío, e imparte este atmósfera a las semanas y meses siguientes.

Todos somos parte de un todo espiritual y es únicamente debido al cuerpo físico que se interpone que estamos conscientes de las “diferencias”. En este momento del año, empezando con Rosh Hashaná y Yom Kipur, cuando todos estamos por igual ante D-os, vemos esa dimensión de la unidad judía de una manera muy poderosa.

El festival de Sukot, que se inicia el viernes en la noche (14 de octubre), también celebra esta unidad. Las características básicas del festival son vivir en una Sucá y tomar las “cuatro especies”: etrog (citrón), lulav (rama de palmera), mirto y sauce.

Cada una de estas leyes de Sucot expresa el tema de unidad y colectividad. La Sucá misma expresa inclusividad. Todo en ella está rodeado por las paredes y el techo de hojas de la morada. No se requieren credenciales para entrar a ella: todo judío tiene un lugar. De hecho, el Talmud dice: “Sería adecuado para todo el pueblo judío morar juntos en una Sukkah” - ¡obviamente un edificio muy vasto!

El etrog (citrón) es una fruta poco usual, ya que permanece en el árbol y continúa creciendo, a diferencia de otras frutas que maduran y no se desarrollan más. El Etrog puede permanecer en el árbol durante varios años, haciéndose cada vez más grandes. Por lo tanto, experimenta todas las estaciones y representa la unidad del tiempo.

Las hojas de la rama de palmera lulav son realmente hechas de dos hojas que se unen y permanecen juntas. Esto expresa unidad, como lo hace el hecho de que todas las hojas abrazan la espina de manera compacta.

El hadas, mirto, está hecho de grupos de hojas, cada uno de los cuales forma un triplete que crece desde un punto en el tallo. Esto también expresa unidad. Finalmente, la aravah, el sauce, también exhibe unidad social y cohesión. Los árboles de sauce tienden a crecer juntos en grupos cerca del agua, y al mirar sus gráciles frondas, uno se siente como si estuviese mirando una muchedumbre de muchos amigos.

Cumplir las leyes de Sucot nos permite lograr nuestro verdadero potencial. Todas las divisiones entre el pueblo judío son únicamente superficiales: en lo profundo, somos todos uno solo. Esta sensación de unidad es descrita como el 'receptáculo' para recibir las bendiciones divinas que nos serán dadas el año que viene.

 

HAKAFOT EN LIOZNA

En los días intermedios de Sucot cayeron las primeras nieves, y la gente debía vestir chaqueta de piel y zapatos abrigados para sentarse en la Sucá. Incluso fue necesario sacar con pala la nieve de la Sucá para poder comer.

La mayoría de los invitados que habían venido a Liozna para Simjat Torá llegaron muy resfriados. Muchos de ellos tenían fiebre alta, y a otros se les habían helado los dedos de los pies.

En Hoshaná Rabá por la mañana los Jasidim que estaban enfermos fueron mencionados ante el Alter Rebe. El Rebe apoyó durante un momento su cabeza en sus manos, inmerso en un dveikut (apego) profundo. Después, abrió sus ojos y dijo con su melodía característica: La Torá es descripta como "una Ley ardiente." Traigan a todos para las Hakafot, pues "un fuego consume otro - el fuego de Simjat Torá consumirá el fuego de la fiebre."

En Shemini Atzeret después de la Plegaria de la tarde, un grupo de hombres jóvenes recorrió las posadas locales para invitar -y traer si era necesario- a todos los invitados a la sinagoga para las Hakafot. La nieve se había convertido en un gran lodazal en las calles por la caída de las lluvias; sin embargo esto no les impidió a los Jasidim enfermos asistir al Shul. Muchos podían caminar con un poco de ayuda, y otros necesitaban ser llevados.

La sinagoga estaba repleta. Entre todos se hallaban también los enfermos. Algunos estaban con sus cabezas apoyadas en sus manos, otros acostados, y otros no podían detener la tos. Otros gemían y rasgaban con su llanto los corazones. El Alter Rebe acostumbraba en Shemini Atzeret después de la Tefilá de la tarde, a hacer Hakafot con algunos de sus estudiantes. Después hacía Kidush en la Sucá, iba a la sinagoga grande para hacer las Hakafot con toda la comunidad.

Ese año, cuando el Rebe entró en la Sucá para hacer Kidush, indicó que llamasen a tres Jasidim, uno era un Kohen, uno un Leví, y un Israel, para formar una corte Rabínica. Cuando entraron en la Sucá, el Rebe les dijo:

"Necesito una corte Rabínica, y los he escogido para este propósito. Escuchen el Kidush, respondan 'amén' después de cada bendición, y tengan la intención de afirmar mi propósito."

Después del Kidush, el Rebe vertió lo que quedó en su vaso en una botella de vino, y dijo a los miembros de la corte que mezclaran este vino con otro, y lo dieran a cada enfermo, y tendrían una curación completa. También instruyó que se anunciara en la sección de las mujeres que cualquier mujer que fuera estéril o que había abortado debía tomar del vino.

Cuando los miembros de la corte entraron en la sinagoga, se hizo un silencio absoluto. Todos ya sabían que el Rebe los había escogido para ser mensajeros de curar, y todos los miraban con temor.

Los miembros de la corte subieron a la bimá. Uno de ellos repitió las palabras del Rebe con voz fuerte, palabra por palabra, y agregó: "Es una tradición que para que una bendición se pueda cumplir, quien la recibe, debe creer en la bendición con fe simple y proponerse servir a Hashem con todas las fuerzas."

Cuando concluyó, se distribuyó el vino.

Al otro día, todos hablaban del gran milagro que había ocurrido, y el doctor dijo que para algunos de los pacientes ancianos había sido una verdadera Tejiat Hametim- resurrección de los muertos.

SHEMINÍ ATZERET Y SIMJAT TORÁ

Inmediatamente después de la festividad de siete días de Sucot viene la festividad de dos días de Shemini Atzeret y Simjat Torá. (En Israel la festividad se compacta a un día).

Esto es análogo a un rey que invitó a sus hijos a una fiesta de varios días. Cuando llegó la hora de que se fueran, él dijo: "¡Hijos míos! Por favor quédense un día más; ¡es difícil para mi la separación!" (Midrash)

Se encienden las velas de la festividad en ambas noches, y se hace kidush se disfrutan comidas suntuosas ambas noches y días de esta festividad. No vamos a trabajar, tampoco manejamos, escribimos o usamos artefactos eléctricos. Tenemos permitido cocinar lo que sea necesario para ese día y así como cargar fuera de casa.

Shemini Atzeret

En Shemini Atzeret aún comemos en la sucá (de acuerdo a la costumbre de muchas comunidades), pero sin recitar la bendición de la sucá. Las Cuatro Especies no se sacan este día.

El servicio de la mañana de Shemini Atzeret incluye Izkor, como también una plegaria especial por la lluvia, comenzando oficialmente la temporada de lluvias del Mediterraneo.

Simjat Torá

El segundo día de Shemini Atzeret es llamado Simjat Torá (“La Alegría de la Torá”). Ya no comemos en la sucá. En este día concluimos, y comenzamos de nuevo, el ciclo anual de lectura de la Torá, un evento que produce una alegría sin comparación.

El punto central de Simjat Torá es la procesión de hakafot, en la cual marchamos, cantamos y bailamos con los rollos de la Torá alrededor de la mesa de lectura en la sinagoga. Las hakafot se hacen dos veces, en la noche y día de Simjat Torá, y en algunas comunidades también la noche de Shemini Atzeret. Todos reciben una alia en Simjat Torá, incluso los niños.

Las hakafot son un evento que uno no puede perderse.

 

MiSinaí es una publicación de Jabad Uruguay. Pereira de la luz 1130, Montevideo.
Artículos extraídos de www.Jabad.org.uy y www.Chabad.org, publicados con permiso.
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