Mundo Judío

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Solo, Pero No Abandonado - El Poder de la Modestia - Merecer la Ayuda del Rebe - Las Tres Semanas

No. 161
Balak
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Horario de velas en Montevideo, Viernes  15/07  17;34

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SOLO, PERO NO ABANDONADO

Por Yossy Goldman 

¿No es increíble como las antiguas palabras del Rey Salomón “No hay nada nuevo bajo el sol” (Kohelet 1:9) son todavía ciertas? Me parece totalmente fascinante como afirmaciones en la lectura de la Torá de esta semana aún son verdad 3000 años después.

Es la historia de Bilaam, el poderoso profeta no judío que intenta maldecir a nuestros ancestros por pedido del Rey Balak de Moab. Pero por más que intenta fracasa miserablemente. Claramente D-os lo está controlando contra su voluntad y bendice al pueblo en vez de maldecirlo. Balak se exaspera, Bilaam se frustra y vuelve a su casa fracasado.

Quizás no sepa que fue Bilaam quien acuñó la frase “Ma tovu ohaleja Iaakov, mishkenoteja Israel” “¡Cuán buenas son tus tiendas, Iaacov; tus moradas Israel!”, (Bamidbar 24:5) una frase que ha entrado en nuestro Sidur y es una de las plegarias más conocidas.

Pero quiero enfocarme en otras palabras memorables de Bilaam. El profeta describe a Israel como "Am levadad yishkon", “Una nación que mora sola.” (Bamidbar 23:9)  Los comentaristas ofrecen una variedad de interpretaciones sobre esta expresión. Algunos dicen que se refiere a este mundo, otros al Mundo Venidero. Independientemente de esto, todos parecen estar de acuerdo que la intención es ser una bendición, no una maldición.

Así que parece que solo no necesariamente significa solitario. Por lo tanto solo, puede ser entendido como distintivo, excepcional y único. Sin embargo, no nos podemos escapar del significado simple de la palabra. En mi diccionario “solo” evoca las palabras solitario y sin compañía. Ciertamente el pueblo Judío ha estado muy solo a lo largo de la historia y eso no ha cambiado. Lo que era verdad en los días de Bilaam lo sigue siendo hoy. "No hay nada nuevo bajo el sol."

En Marzo de 1972, cuando el ex Primer Ministro Itzjak Rabin era el embajador de Israel en Washington. recibió un pedido del entonces presidente Zalmar Shazar de transmitir las bendiciones del Presidente y el gobierno Israel al Rebe en ocasión de su 70 cumpleaños. Rabin pasó un tiempo considerable con el Rebe y luego relató su conversación.

El Rebe le preguntó a Rabin si no se sentía solo como Embajador de Israel entre 120 países representados en Washington. Rabin le dijo que era un honor para él, aunque a veces se sintiera solo.

“Tenemos que darnos cuenta de la singularidad de la nación Judía”, dijo el Rebe, y citó el versículo anterior de la Torá describiendo a Israel como un pueblo que mora solo. Le preguntó a Rabin si era por nuestra propia elección o por fuerzas externas que Israel está solo entre las naciones del mundo. ¿Es una bendición o una maldición? ¿Es algo que abrazamos con gusto o es el rechazo de las naciones del mundo algo que debemos aceptar contra nuestra voluntad? En resumen, ¿estar solo es algo positivo o negativo?

A medida que progresó la conversación, el Rebe respondió su propia pregunta.

“Estar solos es tanto nuestra propia elección y algo forzado sobre nosotros por las naciones del mundo. Por un lado, elegimos estar solos para aferrarnos a la Torá, nuestra fe y tradiciones. Esto ha preservado nuestra singularidad a lo largo de milenios de persecución y migraciones. A traves de inquisiciones, progroms y sobre todo, el Holocausto.

“Por otro lado, las presiones externas han fortalecido el núcleo de la fe Judía y nuestra lealtad a nuestras tradiciones. En ocasiones en las que el judío se puede haber sentido avergonzado de su Judaismo y he intentado ocultarlo, fueron los elementos externos los que forzaron el Judaismo sobre el, y esto también, evitó la asimilación. Así que es una combinación de ambos, elección y fuerza, lo que nos ha mantenido solos entre las naciones, una combinación de positivo y negativo.”

Si, incluso hoy Israel está bastante solo. En el Medio Oriente, en las Naciones Unidas, e incluso a veces nuestros amigos no apoyan tanto como deberían. Sabemos que Israel está por sí solo. Y especialmente en las Naciones Unidas puede ser muy desolador. 

Si, podemos estar solos. Pero somos especiales en nuestro orgullo Judío, e incluso cuando desafiamos si es necesario.

No tenemos nada de qué avergonzarnos. No tenemos nada de lo que ser más orgullosos que de nuestros valores y forma de vida Judía distintivos. Podemos estar solos entre las naciones, pero no estamos totalmente solos, porque D-s está con nosotros, protegiéndonos y guiando nuestro destino.

Que todos nos demos cuenta que “un pueblo que mora solo” no es una maldición, sino la bendición más hermosa.

EL PODER DE LA MODESTIA

[Dijo Bilaam:] “Cuán buenas son tus tiendas, Iaacov, y tus campamentos, Israel.” (Bamidbar 24:5)

Aquí, la lección para nosotros es que nunca debemos pensar que es importante preocuparse por los “grandes” temas de la modestia y la intimidad y que a la vez podemos ser laxos en detalles “pequeños” e “inocentes”. Todos los detalles, hasta los más pequeños, son importantes, al punto tal de transformar una maldición en bendición (o una situación maldecida en otra bendecida).

Para que no pensemos que la atención por los detalles relativos a la modestia es un requisito en nuestro comportamiento cotidiano pero no en situaciones temporarias (como cuando estamos de vacaciones), vemos aquí que el enorme poder de los pequeños detalles de la conducta modesta quedó demostrado precisamente cuando nuestros antepasados vivían en tiendas, sus hogares temporarios en el desierto.

Likutei Sijot, vol.13, pág.84

Números (Bamidbar) 22:3 – 25:9

La séptima sección del libro Números describe el plan de Balak —rey de Moab— y su brujo Bilaam para invocar la desgracia del pueblo judío y evitar así un eventual ataque de los judíos a Moab. D-os frustra el plan y fuerza a Balaam a bendecir al pueblo judío.

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MERECER LA AYUDA DEL REBE

Por Yehudah Chitrik

Un jasid llegó una vez a visitar al Rebe. Durante Iejidut habló de sus anhelos espirituales y los constantes desafíos que se presentaban. También llegó a mencionar que sus negocios no estaban andando bien. El Rebe lo escuchó y le dio consejos y bendiciones.

Poco tiempo después, el negocio dio un giro y comenzó a mejorar. Su vecino notó el cambio y su mujer comenzó a insistir que fuera a ver al Rebe para recibir bendiciones ellos también. Aunque él no era un jasid y nunca había consultado al Rebe, cedió a la presión y fue a verlo.

- "No tengo realmente consejo para ti, buen hombre", le dijo el Rebe suavemente.

- "Pero usted dio consejo y bendiciones a mi amigo, el jasid", se quejó el hombre.

- "Te lo explicaré con una parábola", dijo el Rebe pacientemente.

"Un comerciante llegó a Leipzig en día de feria. Pasó todo el día vendiendo mercadería y comprando nueva para llevar a su pueblo. Cuando se aprestaba a volver, su cochero le informó que las ruedas del carro necesitaban ser aceitadas para el viaje. Esto creaba un problema dado que a esa hora todos los negocios que vendían aceite ya habían cerrado. Mientras buscaba ansioso alguno todavía abierto, se encontró con un colega comerciante.

- "¿Por qué estás tan preocupado?", le preguntó el colega.

El hombre relató el problema:

- "Puedo ayudarte", le dijo el otro. "Tengo suficiente aceite en mi depósito. Ve allí y mis obreros te darán lo que necesites."

Un cochero que pasaba por ahí escuchó la conversación. El también necesitaba aceite y se acercó al comerciante para pedirle que le vendiera también a él.

El hombre se encogió de hombros.

 

- "No vendo aceite", le dijo. "Trabajo con piedras preciosas y joyas, ese es mi negocio, no aceites lubricantes."

- "Pero a ese otro hombre le dio aceite",  protestó el cochero.

- "¡Vamos! ¿Cómo puede compararse con ese comerciante? Hemos hecho negocios juntos muchos años, por lo tanto, cuando necesitó un poco de aceite lubricante, se lo ofrecí con gusto. Esa cortesía proviene de nuestra previa relación. No estoy en el negocio de aceites y no los vendo tampoco."

El Rebe, entonces, continuó explicando la parábola:

- "Su vecino, el jasid, siempre me ha solicitado consejo de índole espiritual para mejorar su servicio a D-os, y sus necesidades materiales sólo se mencionaron en forma subalterna en el curso de su conversación. Pero yo percibí sus dificultades y traté de ayudarlo. Usted, por el contrario, se aproximó a mí con un solo objetivo: pedirme consejo y bendiciones para su bienestar material. Este no es mi negocio, mi relación con la gente no se basa en otorgar ganancias materiales."

LAS TRES SEMANAS

El periodo de veintiún días entre el 17 de Tamuz y el 9 de Av es denominado bein hametzarim, “entre los estrechos", basado en el versículo (Eijah 1:3) que señala: "todos sus perseguidores la alcanzaron entre los estrechos". Los Sabios (Eijah Rabbah 1) explicaron que entre los estrechos  se refiere a los días de aflicción que ocurrieron en el período entre el 17 de Tamuz y el 9 de Av. En este período, muchas calamidades le sucedieron al Pueblo Judío a través de las generaciones. Fue durante este período que tanto el Primero como el Segundo Templo fueron destruidos. Este período fue por consiguiente, establecido como un tiempo de luto por la destrucción de los Santuarios.

Durante éste período, disminuimos la extensión de nuestro regocijo. Durante éste período no se llevan a cabo matrimonios. Nos abstenemos de escuchar música, bailar, realizar viajes de placer, de cortarnos el pelo o afeitarse. De acuerdo a la costumbre Sefaradí, que se basa en la opinión de Beit Yosef, los cortes de pelo son permitidos hasta la semana en la cual Tishá beAv acontece.

 

Es una costumbre no recitar la bendición Shehejeianu durante éste período. Por ende, no estrenamos ropa ni comemos frutas que no hayamos comido en la estación, para que no se requiera recitar Shejeianu. No obstante, si se da la oportunidad de cumplir una Mitzvá que tendrá lugar, como por ejemplo una circuncisión o un pidyon haben, entonces la bendición es recitada. Del mismo modo, si una nueva fruta está disponible durante éste período de las tres semanas y quizás no vaya a estar disponible posteriormente, entonces se recita Shehejeianu. Como es una costumbre permitir recitar la bendición en Shabat, es preferible preservar la fruta hasta Shabat. Igualmente, una mujer embarazada que tiene el deseo de una nueva fruta, o una persona enferma que la necesita para su salud, puede decir Shejeianu durante las tres semanas.

Es una costumbre ser aún más cuidadoso de lo que uno es habitualmente en lo que respecta a evitar situaciones peligrosas. Las personas piadosas se alejan por un período de tiempo, para reflexionar y estar de duelo por la destrucción de ambos Templos. En algunas comunidades se acostumbra recitar Tikun Jatzot incluso al mediodía.

El Rebe de Lubavitch también impulsó que las Tres Semanas deben ser un tiempo de incrementar la caridad y el estudio de Torá en relación con el versículo (Isaías 1:27), “Sión será redimido mediante la ley, y sus retornantes por medio de la caridad”, particularmente el estudio de aquellas porciones de la Torá que tratan acerca de las leyes y el profundo significado del Sagrado Templo.

 

 

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