Mientras el mundo en general, y los cristianos católicos en particular, esperan el humo blanco en el Vaticano y la proclamación “Habemus Papa” indicando que el Cónclave tomó una decisión sobre el sucesor del recién fallecido Papa Francisco, al escribir estas líneas desde Israel es ineludible pensar en especial en uno de los candidatos: el Cardenal Pierbattista Pizzaballa , hoy Patriarca Latino de Jerusalem. Si resulta electo, sería al parecer el primer Papa que habla hebreo.
Este italiano de 60 años, ordenado sacerdote en 1990 e instalado desde entonces en Jerusalem, es una figura muy conocida por todo aquel abocado a la temática de los cristianos en Tierra Santa y la relación entre la Iglesia, el Estado de Israel y el mundo judío.
Fue ascendiendo en la jerarquía de la Iglesia católica, se desempeñó como Custodio de Tierra Santa y desde octubre del 2020 es el Patriarca Latino de Jerusalem.
En setiembre del 2023 fue proclamado Cardenal. La gran pregunta es si a su trayectoria habrá que agregarle el cargo de Sumo Pontífice.
Si eso llega a concretarse-aunque hay quienes opinan que al haber estado tantos años en Oriente Medio y no en la interna del Vaticano eso no le ayuda- sería el primer Sumo Pontífice que habla hebreo. Y un muy buen hebreo, además por cierto de su dominio del italiano y el inglés. Estudió Sagradas Escrituras en hebreo durante siete años en la Universidad Hebrea de Jerusalem.
Árabe sabe mucho menos, aunque tiene muchos vínculos con las comunidades cristianas locales, muchas de ellas árabes, tanto dentro de Israel como el nexo singular con la pequeña comunidad cristiana de Gaza. Pero su vínculo más asiduo ha sido con comunidades cristianas de Israel que hablan hebreo.
Lo seguro es que si llega a ser el próximo Papa, vendría con un profundo conocimiento de Tierra Santa y de la forma en que conviven las tres grandes religiones monoteístas. Vive en Jerusalem, capital de Israel, desde hace ya 35 años, más de la mitad de su vida, y conoce a fondo la realidad de la región así como la verdad detrás de los titulares siempre problemáticos para Israel.
Por un lado, ha criticado los bombardeos sobre Gaza, expresando preocupación por la población civil. Por otro, se ofreció de rehén ya en octubre del 2023, a cambio de niños israelíes secuestrados por Hamas.
Recordamos dos encuentros que tuvimos con Pizzaballa. Uno en el 2009, cuando estaba por iniciarse la visita oficial del Papa Benedicto XVI a Israel. El segundo tres años después, en el 2012, antes de Navidad.
Nos parece interesante compartir varias de sus declaraciones.
Primero, una pequeña parte de la entrevista realizada en el 2009.
P: Ya antes de partir hacia la región , el Papa Benedicto XVI dijo que viene con la intención de alentar y fortalecer a las comunidades cristianas, especialmente católicas, en Medio Oriente, por cuya constante reducción está preocupado. Y sabemos que cuando surgen discrepancias o hay problemas puntuales, la Iglesia sabe que puede ir con quejas a Israel porque no teme a su reacción, mientras que ante el mundo árabe o islámico la situación es otra.
R: Es más compleja...es un tema delicado. Recordemos que la Iglesia tiene relaciones desde hace cientos de años con el mundo musulmán en Oriente Medio y se ha acostumbrado ya, a pesar de los problemas y malentendidos. Con Israel, todo es nuevo. Esta es una de las perspectivas a tomar en cuenta. En el mundo árabe, un tema delicado es, entre otras cosas, el hecho que muchos cristianos que allí viven, son árabes. Por lo tanto el tema es más complejo.
P: Pienso en un tema muy puntual, un ejemplo concreto, de lo que pasó en diferentes partes a raíz de las caricaturas del profeta Mahoma publicadas en Europa. ¿Ante Israel no hay problema en protestar porque se sabe, se supone, que la población judía no saldrá con reacciones de ese tipo a la calle?
R: Es otra cultura, está claro. El enfoque es totalmente diferente. El mundo musulmán es muy grande. Y hay que tomar en cuenta los resultados que pueda tener cada cosa sobre los propios cristianos que allí viven.
P: ¿Quiere decir que en el mundo musulmán, por el hecho que hay elementos radicales, pueden temer por la vida de los cristianos?
R: Por supuesto. En Israel, no tememos por la vida de los cristianos. Eso está claro.
Unos años más tarde, de cara a la Navidad del 2012, nos recibió en la Custodia de Tierra Santa. Fue un extenso diálogo sobre su misión, las comunidades cristianas y las autoridades israelíes por un lado y palestinas por otro. Sobre los problemas y también las grandes virtudes que veía en Israel.

Vale la pena leer varias de sus declaraciones.
Sobre la vida de los cristianos en Israel:
“Es indudable que en Israel la situación de los cristianos es muchísimo mejor que en otros países del Medio Oriente.Basta con ver lo que pasa en Egipto, en otros lados.Eso es obvio.Es un hecho”.
Sobre las diferencias entre las iglesias en Jerusalem:
“Si se toma como referencia el ideal, mirar la realidad siempre será frustrante, pero hay que mirar la realidad y aprender de la misma. En Jerusalem se puede aprender muchas lecciones. Que ninguno de nosotros tiene el monopolio de la Fe cristiana, que la Fe somos todos nosotros. Es difícil vivir todos juntos y es el desafío de todos los días. Hay que tratar de no juzgar la situación de acuerdo a los prejuicios que uno tiene, que son mayormente occidentales. Las iglesias orientales no tienen tantos como nosotros”.
Sobre su vida en Israel y su visión de la situación de los cristianos:
“Yo soy italiano y llegué a Israel en 1990. Ahora estoy en la Custodia y es otra cosa, como un mundo aparte. Estudié 7 años en la Universidad Hebrea de Jerusalem, las Escrituras. Tuve fuertes relaciones con el mundo israelí en el pasado y ahora son mucho menos por razones de mi vida actual. Me gusta mucho la cultura israelí, el enfoque israelí, el mundo israelí, tengo muchos preguntas sobre el enfoque político israelí de la situación pero debo decir que por lo que soy hoy desde mi punto de vista cultural y espiritual, estoy agradecido a Israel .En este aspecto me siento muy positivo.
Viviendo aquí y viendo la situación de la población cristiana, también tengo muchas exigencias a las instituciones israelíes sobre cómo ver a los cristianos en su calidad de minoría y también respecto a los cristianos ante instituciones israelíes. Hay quejas que son justificadas. Así que tengo una mezcla de sentimientos: gratitud por lo que he recibido, admiración por las actividades culturales, universidades y la curiosidad de los israelíes ante todo, algo que me parece hermoso y muy positivo, y también preocupaciones por ciertos prejuicios ideológicos.
Uno los ve más que nada entre comunidades religiosas que hay que mejorar relaciones con las instituciones cristianas. Va todo junto”.
Sobre los prejuicios entre judíos y cristianos:
“Hay prejuicios entre las dos partes. Creo que la clave es la educación en las escuelas. Hay que trabajar allí. Llevará mucho tiempo sobreponernos a prejuicios de generaciones. Lo descubrí cuando empecé a ir a la Universidad Hebrea. Yo no sabía cuántos prejuicios yo mismo tenía, y lo vi cuando empecé a tratar con gente totalmente diferente de mí, judíos. Son buenas lecciones. Hay que tratarlo en las escuuelas.No hay alternativa”.
Sobre la Iglesia y el conflicto israelo palestino:
“No creo que tengamos ningún papel en la situación de conflicto…no es que no tengamos lo que decir pero creo que debemos mantener el enfoque religioso y no herir sensibilidades de nadie. No sé cómo, pero creo que en la solución habrá que incluir el elemento del perdón y la reconciliación, es imprescindible”.
Conceptos que vale la pena recordar hoy.





