La verdad analizada por Bruno Bimbi
La presentación del autor que escribió el texto que reproducimos, va al final de la nota.
En primera persona
Aunque ya le hemos solicitado una entrevista que esperamos concretar y publicar pronto, no podíamos dejar de preguntar ya ahora a Bruno, de cara a esta publicación, por qué. Por qué defiende a Israel, por qué se arriesga inclusive en la locura del mundo de hoy, a publicar su clara visión de la verdad.
“Yo vengo de una familia de izquierda y mis padres se formaron como militantes en la época en la que la izquierda combatía el antisemitismo. No soy judío, pero tuve amigos judíos en la infancia lo cual me permitió conocer muchas cosas”, dice en términos muy generales y personales. Pero más allá de ese trasfondo personal, ha leído mucho, ha estado en Israel y también en los territorios del lado palestino y por eso recalca que ambas partes tienen derechos, pero que la falla de la izquierda es que no reconoce el derecho de Israel y existir.
Pero esto es sólo un adelanto, el comienzo de la explicación.
EL TEXTO, PUBLICADO EN LA RED SOCIAL X
Bruno Bimbi y sus revelaciones sobre el “informe” de la ONU acusando a Israel de genocidio en Gaza
(Ana Jerozolimski)
A continuación, el texto que publicó Bruno Bimbi en su cuenta personal en la red social X. Cabe señalar que se define como una persona de profundas convicciones de izquierda.
"Ustedes me perdonarán (o me insultarán, o dejarán de seguirme, ya lo sé), pero yo sigo creyendo que los periodistas no deberíamos transcribir gacetillas de prensa en los medios, sino investigar y publicar la información que esconden los prenseros.
Si algún burócrata de la ONU saca una gacetilla diciendo que “una comisión independiente de la ONU concluye que Israel está cometiendo genocidio”, un periodista debería averiguar por ejemplo quiénes integran esa comisión, quiénes los contrataron y qué tan independentes son. Y si, por ejemplo, descubre que una de las tres integrantes de la comisión es Navi Pillay, que apoya el movimento antisemita BDS y estuvo en el centro del escándalo de las conferencias racistas de Durban de 2001 y 2009 (en esta última participó como estrella invitada el expresidente de Irán, Mahmoud Almadineyad), esa información no debería omitirse. ¿No les parece?
La conferencia de 2009, organizada por Pilley, fue uno de los mayores escándalos de la historia de la ONU y tuvo como únicos objetivos legitimar el antisemitismo y ocultar bajo la alfombra los crímenes de odio contra la población LGBT. Eso llevó a que varios países occidentales la boicotearan y Pilley terminara quedámdose sola con Almadineyad y Gaddafi, el caricaturesco dictador libio, que le armó el comité preparatorio.
¿Y qué decir si descubrimos que Pillay defendió el levantamiento de las sanciones internacionales contra Robert Mugabe, dictador de Zimbabwe y violador serial de los derechos humanos? Pero la cosa no termina ahí. Otro de los tres integrantes de la “comisión independiente” es el conocido antisemita Miloon Kothari, defendido en 2022 por Pillay cuando dijo que Israel no debería continuar siendo miembro de la ONU y afirmó que las redes sociales “están controladas por el lobby judío”. ¿Les suena el argumento? ¿Y quiénes eligieron a esa comisión “independiente”?
El Consejo de Derechos Humanos de la ONU, un reconocido club de violadores seriales de los derechos humanos. En mi libro “El fin del armario” cuento cómo, a lo largo de los años, ese organismo ha sido colonizado por dictaduras y regímenes teocráticos y/o totalitarios y usado sistematicamente para ocultar las violaciones a los derechos humanos de la población LGBT y atacar a Israel con cientos de informes como el de esta comisión, que siempre son encargados a supuestos “expertos independientes” que, cuando rascás un poco, son como Pillay y Kothari.
O como Richard Falk, que trabajó con Pillay en la ONU y ocupó el mismo cargo que hoy ocupa la fanática Francesca Albanese. Falk justificó atentados terroristas en Boston alegando que eran actos de "resistencia", afirmó que existía una conspiración entre el gobierno estadounidense y la "comunidad judía organizada" para robar tierras palestinas, defendió a Gaddafi y publicó en su blog una caricatura en la que aparecía la "Dama de la Justicia" guiada por un perro rabioso con una kipá en la cabeza y las iniciales "EE.UU." en su ropa. El perro judío rabioso devoraba un esqueleto humano, salivando sangre. Fue tan escandaloso que hasta Pillay reconoció que su “relator especial” era un antisemita. Pero, hasta que ese escándalo lo desacreditó, Falk escribía informes sobre Israel para la ONU y era citado en los diarios del mundo como experto independiente.
Uno de esos informes, en 2017, tuvo mucha repercusión porque “la ONU” decía por su boca que Israel estaba cometiendo “apartheid”. Falk lo escribió junto a Virginia Tilley, una profesora que militaba en el BDS y escribía para el sitio web The Electronic Intifada. Pagos por la ONU. António Guterres, avergonzado, criticó el informe y pidió su eliminación del sitio web oficial de Naciones Unidad. ¿Y quién les había contratado el “informe de la ONU”, que tantos medios publicaron sin vestigar, a Falk y Tilley? Otra comisión, la Economic and Social Comission for Western Asia, entonces presidida por un diplomático iraquí. Podría seguir, pero, en fin, dice la ONU que…"
Y ahora sí, la presentación.
Bruno Bimbi, periodista, escritor y doctor en Estudios del Lenguaje por la Pontifícia Universidade Católica do Rio de Janeiro. Fue secretario de Prensa y Relaciones institucionales de la Federación Argentina LGBT y uno de los responsables por las campañas por el matrimonio igualitario en Argentina y Brasil. Trabajó como corresponsal en Río de Janeiro para los noticieros de Canal 13 y Todo Noticias y escribió para diferentes medios gráficos como Crítica de la Argentina, Página/12, The New York Times en español, El País, El Mundo, CTXT, Le Monde Diplomatique, O Globo e Folha de São Paulo. Es autor de los libros “Matrimonio igualitario” y “El fin del armario”, este último publicado por editoriales de seis países. Fue miembro de la ejecutiva estadual del PSOL-RJ (Partido Socialismo y Libertad-Rio de Janeiro) por tres mandatos, pero renunció como forma de protesta por posicionamientos antisemitas de dirigentes del partido. Vivió en Buenos Aires, Río de Janeiro, Barcelona y Madrid, y actualmente vive en São Paulo, donde trabaja como gerente senior de Estrategia y Política de StandWithUs.





