Espiritualidad Simplificada - Ser un Árbol Frutal - El Regreso del Amigo del Conde - El Mes de Elul

No. 370
Parashá Shoftim
Horario de velas: 14 de agosto en Montevideo 17:55

ESPIRITUALIDAD SIMPLIFICADA
Por Yossy Goldman
¿Cuál es la diferencia entre espiritualidad y espiritualismo?
La espiritualidad es una conciencia del espíritu, del alma; es una sensibilidad a las cosas que van más allá de lo inmediato y lo material. Es por eso que algunos describen el estudio de la espiritualidad como metafísica: el estudio de aquello que se encuentra más allá de lo físico. El espiritualismo, por otro lado, es como describimos las prácticas de incursionar en lo oculto, como intentar comunicarse con los muertos.
Para los judíos, se recomienda la espiritualidad, pero no el espiritualismo. De hecho, está explícitamente prohibido en los versículos de la lectura de la Torá de esta semana, Shoftim. La Torá advierte a los israelitas, que estaban a punto de entrar a la Tierra Prometida, que no imiten los abominables ritos paganos de los cananeos. Y después de enumerar estas prácticas prohibidas, agrega: "Serás íntegro con el Señor, tu D-os" (Devarim 18:13).
La palabra hebrea para "íntegro" es tamim. Proviene de la misma raíz que la palabra tam, que podríamos reconocer como uno de los Cuatro Hijos en el Séder de Pésaj. El tam es el hijo simple, que es ignorante y tonto. Entonces, ¿por qué usaría la Torá aquí una palabra que transmite falta de inteligencia? ¡¿Claramente, la Torá no nos está animando a ser tontos?!
La explicación aceptada es que la Torá no quiere decir "simple" en el sentido de poco inteligente, sino "simple" en el sentido de ser directo, no demasiado sofisticado o cínico, sino simple y lleno de fe en D-os, sin necesidad de ir a buscar en los rincones oscuros del universo.
Esta explicación nos ayudaría a entender una inscripción tradicional en muchas lápidas judías: ish tam v’yashar, "[Aquí yace] un hombre simple y recto". ¡¿Acaso algún hijo escribiría un epitafio para un padre llamándolo tonto?! Pero "simple" en este contexto no significa falto de sabiduría; significa simple e íntegro en la fe. El término se usa para elogiar a un individuo recto que vivió su vida con honestidad, sinceridad y pureza.
Esta persona simple acepta que sólo D-os es el Amo del Universo. No intenta ser más astuto que su Creador buscando respuestas en los lugares equivocados, ni intentando burlar el destino consultando a los espíritus o las estrellas. Si D-os decidió llevarse a su ser querido, no siente la necesidad de encontrarlo en algún otro lugar del cosmos y comunicarse con él. Confía en el vasto plan eterno del Todopoderoso y hace su parte para avanzar dentro del marco que D-os estableció para él. Puede ser, de hecho, bastante sabio, pero no es un "sabelotodo". La persona simple y recta es aquella que inclina la cabeza para besar un rollo de la Torá, o el niño que besa cada mezuzá por la que pasa. El fundador del jasidismo, el sagrado Baal Shem Tov, nos enseñó que las personas de fe simple son tan especiales que sus oraciones pueden perforar las puertas del cielo como ninguna otra oración puede hacerlo.
Esta cualidad de simplicidad arroja luz sobre una secuencia enigmática en nuestros libros de oraciones. Una de las oraciones con las que muchas personas están familiarizadas es Ein Keilokeinu. Las palabras significan "No hay nadie como nuestro D-os". Luego, en la siguiente línea decimos ¿Mi Keilokeinu? "¿Quién es como nuestro D-os?". Ahora, seguramente primero deberíamos estar preguntando: "¿Quién es como nuestro D-os?" y luego dar la respuesta obvia: "No hay nadie como nuestro D-os". ¿Por qué damos la respuesta antes que la pregunta?
Una explicación famosa es que primero debemos expresar nuestra fe simple en D-os: Ein Keilokeinu, "No hay nadie como nuestro D-os". D-os es absolutamente único. Una vez que hemos establecido este principio fundamental de fe, entonces se nos permite preguntar, ¿Mi Kelokeinu? ¿Hay alguien más allá afuera? ¿Hay otros candidatos para que los adoremos y les recemos? Pero la respuesta es tan obvia que la decimos sin rodeos y de entrada: ¡Ein Kelokeinu! No hay nadie como nuestro D-os. Ahora, ¿quieres hacer preguntas y discutir filosofía? Por supuesto. Pero primero, el principio de fe debe ser declarado y aceptado.
Las preguntas son kosher. En el mismo Séder de Pésaj donde encontramos al tam como uno de los Cuatro Hijos, también tenemos las Cuatro Preguntas. El Talmud está lleno de preguntas y argumentos, proposiciones y refutaciones. Pero hacemos preguntas, no para desafiar, sino para comprender mejor. Comenzamos con la premisa de la creencia, y luego hacemos preguntas con simple humildad, y con una fe y confianza sincera, íntegra y genuina en D-os.
Seamos simples, no astutos. Seamos personas simples, no políticos intrigantes o manipuladores de opinión. Seamos todos simples, directos, honestos y genuinos, para que algún día también digan de nosotros: "Aquí yace una persona simple y recta".

SER UN ÁRBOL FRUTAL
[Dijo Moshé al pueblo judío:] “Si sitiáis una ciudad ... no debéis destruir sus árboles [frutales].” (Devarim 20:19)
Nuestras emociones son la medida de nuestra madurez. Son muchas las personas dotadas de inteligencia o talentos superiores; sin embargo, las emociones verdaderamente depuradas se logran dejando atrás el narcisismo infantil y contribuyendo al mundo. De manera análoga, los árboles frutales nos proveen de alimento y disfrute a partir de su propio “esfuerzo” como árboles, mientras que los árboles estériles nada más nos impresionan con su presencia majestuosa; quizás den sombra, pero nada sacrifican de sí al hacerlo.
En consecuencia, cuando nos encontramos en busca de instrucción e inspiración, debemos dirigirnos a personas que no solo sean inteligentes y talentosas, sino que utilicen sus dotes de manera consistente para el bien del mundo. Asimismo, también nosotros, desde luego, debemos emular el ejemplo de los árboles frutales.
Likutei Sijot, vol. 4, págs. 1114-1119; ibid., vol. 24, págs. 115-120.

Deuteronomio (Devarim) 16:18 – 21:9
La quinta sección de Deuteronomio continúa el segundo discurso de despedida de Moshé al pueblo judío. Moshé comienza instruyendo sobre la designación de jueces (shofetim, en hebreo) por toda la Tierra de Israel para juzgar casos en litigio y garantizar el cumplimiento de la ley. Luego provee instrucciones acerca de los demás líderes del pueblo judío: el rey, los sacerdotes y los profetas.

EL REGRESO DEL AMIGO DEL CONDE
Por Hillel Baron
R. Nisan era el querido maestro de Torá de los niños en Charki, Bielorrusia.
Como devoto discípulo del Baal Shem Tov, estaba acostumbrado a cumplir misiones para su Rebe. En una visita, el Baal Shem Tov le entregó un sobre sellado y le dio las siguientes instrucciones: "Cuando el conde Radziwill venga a Charki para su viaje anual de caza, debes abrir este sobre y seguir las instrucciones que contiene. Él suele estar acompañado por su amigo de toda la vida, Pierre Louis, quien nació judío.
Al día siguiente, después de que hayas hecho lo que dice la carta, debes decirle a Pierre Louis que es judío y que su piadosa madre se encargó de que tuviera un brit milá y recibiera el nombre de su abuelo, Pésaj Tzví. Fue su padre, por otro lado, quien quiso que creciera sin siquiera saber que era judío y lo envió al internado francés donde conoció al conde Radziwill. Debes decirle que es hora de regresar a su pueblo".
R. Nisan regresó a casa y, a su debido tiempo, el conde llegó para su viaje de caza, el cual era el tema de conversación en el pueblo. El primer día, él y su séquito salieron, pero cuando regresaron ocurrió una terrible calamidad.
El conde se había detenido a tomar unos tragos después del largo día de caza, y al entrar a su alojamiento, tropezó y cayó sobre el umbral. El arma que llevaba se disparó y la bala le perforó el hombro. Todos los médicos de la zona fueron llamados para atenderlo, pero fue en vano. Su condición continuó empeorando.
Al día siguiente, como le había prometido, R. Nisan abrió el sobre del Baal Shem Tov. Para su gran sorpresa, contenía instrucciones para tratar una herida de bala, después de lo cual debía decirle al conde que la cura provenía del Baal Shem Tov y que debía ser amable y justo con los judíos de la región.
Rápidamente preparó la medicina según las instrucciones y se dirigió al alojamiento del conde, informándoles que podía curar al noble visitante. Pierre Louis se negó a dejarlo entrar, cuestionando sus credenciales. El médico, sin embargo, dijo que cualquier cosa que intentara no podía hacer daño, ya que no había nada más que los doctores pudieran hacer para salvar al conde.
R. Nisan procedió a administrar el medicamento recetado por el Baal Shem Tov, y para la tarde el conde mostraba signos significativos de mejoría. El conde y todo su séquito estaban llenos de gratitud. R. Nisan les informó que la cura provenía del sagrado Baal Shem Tov y que él le había indicado al conde que fuera bueno con los judíos de su jurisdicción. Luego le dio a Pierre Louis el mensaje del Rebe: Naciste judío, tu nombre es Pésaj Tzví y es hora de regresar a tu herencia judía.
Cuando el conde se recuperó por completo, abandonaron Charki.
Varias semanas después, R. Nisan escuchó un golpe en su puerta. Allí estaba parado Pierre Louis, quien se presentó como Pésaj Tzví.
Le dijo a R. Nisan que no había tenido paz mental desde que escuchó el mensaje del Baal Shem Tov. Compartió esto con su querido amigo el conde y ambos acordaron que debía regresar a la comunidad judía en Charki. R. Nisan organizó un tutor personal, y en poco tiempo Pésaj Tzví había aprendido a rezar como judío e incluso podía estudiar algo de Torá.
El conde, por su parte, le otorgó una concesión de tierras a su amigo e incluso le regaló las tierras sobre las cuales estaban construidas las casas de todos los judíos de Charki, en cumplimiento de la petición del Baal Shem Tov. Después de este incidente, todo el pueblo de Charki se convirtió en ferviente partidario del Baal Shem Tov.

EL MES DE ELUL
Elul, el último mes del año judío, es un momento para rever el pasado y mirar a donde hemos llegado en la vida. Es una preparación para los próximos “Días Temibles”, Rosh Hashaná y Iom Kipur, cuando decidimos hacer las cosas mejor este año que el anterior.
El tema de Elul es regresar a tu ser esencial, llamado teshuvá, ayudado con plegaria y tzedaká. “El Rey esta en el campo”, dicen, queriendo decir que la chispa Divina dentro de ti está mucho más accesible, en la medida que la busques.
Algunas costumbres del mes de Elul:
• Todos los días (excepto Shabat) se toca un cuerno de carnero (Shofar) en los servicios matutinos. Es un llamado de atención para prepararnos espiritualmente para Rosh Hashaná.
• Cuando escribimos un correo, firmamos “Que seas inscripto y sellado para un buen año.”
• Agregamos el capítulo 27 de los Salmos en las plegarias de la mañana y la tarde.
• El Baal Shem Tov inició una costumbre de decir tres capítulos adicionales de Salmos, secuencialmente, cada día, desde el primero de Elul hasta Iom Kipur, cuando se completan el resto del libro de Salmos.
• Es una buena época para hacer revisar los tefilin y mezuzot por un escriba que asegure que están en buenas condiciones.
Selijot
Las Selijot son plegarias a D-os que piden perdón. Los judíos sefaradim recitan selijot especiales temprano todas las mañanas de Elul (excepto Shabat). Los ashkenazim comienzan estás selijot poco después de la medianoche del domingo anterior a Rosh Hashaná, a menos que esto no permita un mínimo de cuatro días de selijot, en cuyo caso comienzan el domingo anterior a ese. Las selijot se recitan diariamente antes de los rezos de la mañana (excepto en Shabat) hasta Rosh Hashaná. Muchos continúan recitándolas hasta Iom Kipur.
Intente ir a una sinagoga para selijot, dado que muchas de las plegarias solo se pueden decir con minian.
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