Cuando le preguntamos a Ricardo Dalva cómo le gustaría que lo presentemos, aunque su responsabilidad comunitaria como Presidente de la Comunidad Sefaradí la teníamos muy clara, fue directo a lo central: “comprometido con los valores y tradiciones recibidos de nuestros abuelos y padres”. Con ese acervo y convicción de fondo, asumió en diciembre del 2023 al frente de su comunidad y estará en funciones hasta diciembre del 2026.

P: Ricardo, me alegra que volvamos a conversar de cara a Rosh Hashaná. ¿Con qué espíritu esperás la fiesta, luego de un año tan difícil en el mundo judío, a nivel familiar, comunitario, personal.
R: El año ha pasado demasiado rápido y en forma muy vertiginosa. Podría decir que cada día que nos levantamos hay un nuevo tema a considerar. Ya sean los propios de nuestra comunidad, los de socios que debemos tratar con mucha sensibilidad y delicadeza, los aspectos políticos y la vinculación del Gobierno uruguayo con el Comité Central del cual somos socios fundadores al igual que las demás Comunidades, la presión internacional y el aumento del antisemitismo que de paso a paso se está arraigando también en Uruguay.
Pese a todo esto esperamos Rosh Hashaná con las energías en su máxima expresión y con mucho optimismo.Soñamos que los rehenes serán liberados y las mentiras de Hamas saldrán a luz.
P: ¿Qué importancia tienen los Jaguim , las fiestas? Creo que quizás más que otros años precisamos el estar juntos , compartir plegarias y buenos deseos.
R: Los Jaguim son la culminación de un año muy intenso de actividades. Desde que asumimos el liderazgo de la comunidad sefaradí, toda la directiva se puso a trabajar incansablemente, cada uno desde su rol, para incrementar los talleres, los cursos, las clases con nuestro Rab Yehuda Ribco y la conmemoración y celebración de toda fecha que debemos recordar.
P: Eso es muy notorio.
R: Destacamos nuestro Kabalat Shabat donde cada viernes compartimos con muchos amigos, familia y conocidos una celebración muy especial y profunda . Además de recibir al Shabat, que es como decimos la Reina, hacemos un alto en las actividades laborales y nos encontramos con nosotros mismos, en una conjunción perfecta entre nuestro ser y Hashem. Es cuando hablamos a solas con Él, trasmitimos nuestros problemas de la semana y pensamos qué queremos para el inicio de la semana siguiente.
De esta manera damos durante todo el año contención a muchos socios y amigos que asisten en forma casi regular a las actividades.
Este sentimiento de pertenencia y de saber que nuestra Comunidad estuvo, está y estará siempre al lado de su gente refuerza nuestro rol y damos seguridad, calor y amor en su mejor interpretación.
Los Jaguim son el final de este trabajo incansable, que nunca termina, porque al otro dia de Kipur, ya estamos trabajando para las festividades siguientes, Sucot, Simjá Torá y así no paramos en todo el año. La Comunidad no toma vacaciones, está siempre en movimiento.
P: Así es, y tu descripción irradia mucho dinamismo. Parte ya lo has dicho evidentemente pero te preguntaría cómo es tu resumen del año en tu comunidad.
R: Como te decía anteriormente nos sentimos más que satisfechos por lo realizado. Venimos haciendo muchísimas actividades para todos los grupos etáreos y damos apoyo a otros grupos como Manos que Abrigan, donde señoras de todas las edades tejen en forma voluntaria y honoraria prendas de abrigo para luego ser entregadas en escuelas de contexto crítico donde además de calor les brindamos cariño y trasmitimos esperanza.
P: Hemos publicado más de una vez sobre esa hermosa iniciativa.
R: Así es. En resumen te diré que incrementamos la cantidad y calidad de las actividades cada año. El mes de agosto siempre se destaca como Mes de la Cultura Sefaradí, pero estamos todo el tiempo buscando cosas.
No podemos dejar de mencionar la Conmemoración del Edicto de Expulsión de los judíos de España en 1492 donde cada 31 de marzo convocamos a personalidades que tienen mucho para trasmitir y de las cuales mucho aprendemos. Este año 2025 invitamos a Roberto Canessa, médico de reconocida trayectoria, pero lamentablemente también reconocido por ser uno de los sobrevivientes del accidente aéreo en Los Andes. Por eso en esta oportunidad el tema tratado fue el de resiliencia. Y vaya si nosotros hemos debido ser resilientes para salir delante de tantas barbaries y ni que hablar Roberto quien casi desahuciado no bajó los brazos y salió a buscar ayuda en plena Cordillera helada y sin comida.
P: Historia viviente, sin duda. Así que también en las actividades se mezclan las alegrías con los momentos difíciles.
R: Sin duda ninguna. También festejamos y con mucha alegría en cenas en comunidad en Pesaj, en nuestra Mimuna Jamera, en Rosh Hashaná donde a salón lleno nos unimos en la Familia que somos, cantamos, bailamos y cenamos con mucha fraternidad.
Son también esos momentos en los que logramos que muchos socios puedan tener una cena con la tradición que heredamos de nuestros antecesores. Por diferentes circunstancias muchos no pueden tenerla en su casa.
Y no puedo dejar de mencionar nuestro clásico Kabalat Shabat bajo las estrellas en el mes de diciembre de cada año en la Rambla de Trouville, con los nuestros y con la sociedad toda, demostrando que la celebración no es potestad de unos pocos, sino que todos pueden disfrutar la música, las bendiciones y los salmos.

Yo diría que en particular a partir del 7 de octubre, los socios han entendido la importancia que tiene una Comunidad donde se sienten contenidos, entendidos y apoyados. Todo nuestro crecimiento y convocatoria se logra solamente con mucho trabajo en equipo por lo que tenemos que valorar a la Comisión Directiva en su conjunto, a las Comisiones de Eventos, de Ayuda Social, de Cultura, Sinagogal, Centro Cultural Sefaradí y la fuerza que parte también de la Administración.
P: ¿Algún plan especial para el nuevo año que comienza?
R: Vamos a seguir el impulso que tenemos, siempre sumando nuevos voluntarios y amigos que apoyan cada evento.
Hace muy pocos meses se incorporó a nuestro equipo Jessica Svahjman, para la organización de amplias actividades para diferentes grupos etáreos. De esta manera ampliamos la oferta y seguimos dando mayores opciones.
Dos temas nos ocupan en este nuevo año 5786. El primero proyecto es culminar de colocar los nuevos vestidos a las Sifréi Torá, los Rolllos de la Torá. O sea, hermosos “meilím”, tal como se llaman esas coberturas, totalmente bordados. Además de engalanar los libros de la Torá, lo consideramos una forma de honrar la luz que nos guía en nuestras vidas y así unir alma y Comunidad.
El segundo proyecto tiene que ver con el Cementerio. Dado que tenemos un cementerio jardín, las lluvias, o la sequía, el viento, el agua son agentes que obligan a un mantenimiento de áreas verdes y la correspondiente limpieza. Además el paso del tiempo ha ido degradando varias matzeivot (lápidas) y vamos a mejorar el estado de las mismas, con el apoyo de los familiares directos y todos los que quieran sumarse a hacer del lugar de reposo de nuestros antecesores, un lugar digno y de paz.
Antisemitismo creciente
P: ¿Cómo estás viviendo el aumento del antisemitismo en Uruguay?
R: El antisemitismo lo hemos vivido siempre. Estos últimos años se ha agudizado dada la rapidez con que las agencias internacionales difunden sus noticias, mayormente distorsionadas y que han generado alrededor de todo el mundo grandes movilizaciones de fracciones antisionistas y antisemitas que además son financiadas por organizaciones con fines netamente políticos.
En ese contexto vivimos en Uruguay, donde muy poco de esto llegaba y se difundía y menos desde los diferente partidos políticos y organizaciones afiliadas.
Es por eso que nuestro mensaje es que la Comunidad tiene que ser fuerte y unida para resistir el día a día de noticias, pintadas, banderas y marchas en contra. Ahí está la clave de una colectividad. Sabiendo que juntos somos más fuertes. Y la Comunidad Sefaradí está preparada para contener y apoyar y canalizar por los medios correspondientes, alguna inquietud o problemática de los socios.
Entre el acervo sefaradí y la amplitud comunitaria
P: Hace mucho que terminaron los tiempos de los orígenes estrictos de cada comunidad en el sentido de mantener las divisiones, sin mezclas, entre los distintos grupos comunitarios determinados por las raíces de sus antepasados. Hay mucha mezcla. ¿Cómo se maniobra en la Comunidad sefaradí entre la preservación del acervo cultural y por otro lado el hecho que hay seguramente hay muchas parejas de sefaradíes y ashkenazís, en las que también la parte no sefaradí es activa en la comunidad?
R: La Comunidad tiene muy marcada su identidad Sefaradí. La traemos desde la España que nos acogió allá por siglo II , consolidándose por el año 711 hasta que el Decreto de Granada nos obligó a emigrar. Y luego de tanto peregrinar nuestros antepasados llegaron mayoritariamente a Turquía donde conservaron las costumbres y tradiciones y por supuesto el Ladino, el judeo-sefaradí.
Nuestro deber como sucesores de esa Comunidad establecida mayormente en Esmirna y Estambul, es seguir recordando ese pasado que, pese a ser duro y sufrido estaba lleno de historias, aventuras y desafíos, pero con una visión de la vida asombrosa que por nada queremos que quede en el olvido.
Por eso, si bien somos una colectividad que se ha ido uniendo por otros lazos que los de los países de origen, nuestra Comunidad, también con socios Ashkenazim, sabe reconocer nuestros valores y los disfruta tanto en la música, los refranes que son una escuela de vida en si mismos, las canciones en ladino como en los aromas y las comidas que trajeron desde Turquía y aún perduran.
Pero eso no quita en absoluto lo bueno de la unión con otros orígenes. A tal punto valoramos la integración de otras corrientes migratorias que ya no somos solamente “Familia Sefaradí” sino que ampliamos a FAMILIA. Y ese es el lema de nuestra Comunidad, somos todos parte de la vida en sociedad y estando juntos nos sentimos unidos por muchos valores y en especial por el concepto de unión incondicional y convivencia cada vez más activa.
P: Conocemos el fenómeno de muchos judíos que van al Templo solo en los jaguim, en las fiestas que sienten algo especial cuando suena el shofar, cuando escuchan Kol Nidréi en Iom Kipur, sin ser habitués de las plegarias. Pero en las fiestas precisan esa conexión. ¿Cómo vivís tú este tema?
R: A nosotros nos importa que vengan cuando así lo sientan. Tratamos de trasmitir, en cada evento, en cada Kabalat Shabat, que al Templo se viene a sentirse bien, a conectar con uno mismo y a hablar con nuestro Creador.
Y hay muchos que nos dicen que no creen en nada, y para ellos también tenemos el espacio donde pueden hacer su propia introspección, hablar consigo mismo y evaluar desde el silencio sus actos, qué hicieron mal y qué pueden mejorar para adelante. Lo mismo proponemos para los Iamin Noraim ,hasta el Día del Perdón.
Nuestros rezos ya no son para unos pocos que leen hebreo o están habituados a la lectura de la Torá. Cada uno puede seguir los textos en hebreo, fonética o traducidos al español así pueden entender el verdadero significado de las escrituras.
En cuanto a mí, en lo personal, soy observante, estoy interesado en la Torá y sus interpretaciones y soy muy afín a encontrar mi momento de meditación personal que me da fuerzas semana a semana. No creo ser diferente a todos los que se conmueven con el sonido del Shofar y desde que activo comunitariamente concurro asiduamente a las actividades sinagogales incluidos Shajarit, la plegaria matinal y la lectura de la Torá, asi como cada una de las demás a lo largo del año culminando con Kol Nidré en Kipur.
Cada una de ellas se vive en “familia”, me llevo algo nuevo para pensar y reflexionar, y siempre se comparte al finalizar una reunión social muy fraterna.
Por suerte nuestro Rabino Yehuda Ribco tiene la capacidad de ir llevándonos por el camino del análisis y estudio y te agrego que esa introspección y charla con uno mismo es fruto de sus energía y entendimiento para aquellos que quizás les alcanza con sentirse judíos sin incursionar más profundamente en por qué lo somos y qué nos diferencia de otras religiones.
La Diáspora e Israel
P: Desde el 7 de octubre es como obvio, pero igual te pregunto cómo ves el tema de la relación con Israel y la centralidad de Israel en la vida judía.
R: Israel necesita también de gente en la diáspora. La decisión de quedarse en el país en el que uno nació o hacer Aliá es muy personal y no depende solamente del sentimiento sionista que la mayoría tenemos. Puede ser el arraigo, la familia, el trabajo, la estabilidad, la reticencia al cambio, entre otros motivos.
Por supuesto que aquí estamos muy comprometidos con Israel y vivimos día a día los acontecimientos diarios a través de las llamadas a nuestros familiares, por las noticias, y en especial por tus permanentes informes de la guerra, la política interna e internacional y tus comentarios siempre acertados. Solo intercalo aquí algo que ya te he dicho varias veces: gracias por la fuerza que has tenido para tenernos al tanto mañana y noche desde el 7 de octubre.
P: Muchas gracias por tus palabras Ricardo.
R: A vos. Te digo además que Uruguay cuenta con la mayor parte de las organizaciones que trabajan en forma directa con Israel y que en la medida de cada uno, apoyamos y valoramos el compromiso.
Es a través de nuestro accionar comunitario, intercomunitario, de educación en las escuelas y Tnuot , los movimientos juveniles, que tratamos de ligar nuestro diario vivir al de Israel y su gente.
De cara al nuevo año
P: Y para terminar… a nivel personal, familiar comunitario y nacional, ¿Cuáles son tus deseos para Rosh Hashaná?
R: Te diré algo muy común y recurrente en los saludos, pero que trato de hacerlo con corazón y sentimiento. Cada fin de año nos permite medir, de alguna manera, el tiempo transcurrido, y meditar sobre los logros y fracasos.Que los fracasos no sean más que oportunidades para reflexionar, tomar impulso para salir adelante.
Que tengamos la posibilidad de llegar a una paz permanente y que los rehenes sean entregados a Israel. Toda familia tiene el derecho a ello. Que tengamos presente la importancia de las Comunidades y lo bueno que es compartir entre familia, amigos y conocidos.
Y a nivel comunitario que tengamos un año bueno, que todo se nos haga un camino de leche i miel. Anyada buena i klara i alegre.
P: Hermoso.
R: Y por qué no el saludo de Rosh Hashaná que me daba mi abuela y mi madre cuando llegábamos a la cena en su casa: “A guit iur, a leibidik iur".
P: Ahí vamos a las mezclas de orígenes pues…
R: Que tengamos PAZ y FELICIDAD y que podamos seguir construyendo COMUNIDAD. Shaná Tová U Metuká
P: Amen. Que así sea.
R: Así será.





