El Teniente General Eyal Zamir, Comandante en Jefe de las Fuerzas de Defensa de Israel, se dirigió este domingo a la nación en un discurso emotivo, horas antes de concretarse la liberación de los secuestrados que vuelven a Israel. Cabe señalar que es precisamente el ejército el encargado de este momento histórico. Los secuestrados serán entregados por Hamas a la Cruz Roja Internacional, sin cobertura mediática, y de la Cruz Roja pasarán a manos de soldados y oficiales israelíes. Ese será el primer momento en que los secuestrados liberados podrán sentirse seguros, en casa, aunque el primer encuentro con las FDI será en territorio de la Franja de Gaza.
Estas fueron las palabras del Comandante en Jefe Zamir, el oficial número uno:
Familias de duelo, miembros de las Fuerzas de Defensa de Israel heridos física o emocionalmente, soldados y comandantes en servicio obligatorio, de carrera y en la reserva, y sus familias, ciudadanos de Israel:
Las FDI inician ahora el operativo “Regresando a casa” para devolver a nuestros secuestrados del cautiverio de Hamas. En pocas horas todos nos reuniremos-un pueblo, abrazado y unido. Estaremos felices con las escenas de nuestros secuestrados vivos retornando a sus familias, y estaremos de duelo por el retorno de los asesinados, entre ellos soldados heroicos que cayeron en combate.
En la Franja de Gaza, las FDI han completado su repliegue, y están listas absolutamente para cualquier situación. Estamos listos para golpear a cualquier enemigo que ose levantar cabeza. Salimos a defender (a Israel) el 7 de octubre, partiendo de un fracaso estremecedor que quedará grabado en la memoria de todo soldado y comandante israelí. Nunca dejaremos de implementar las lecciones de aquel día, de modo que las FDI estén prontas para cumplir su misión y proteger a los civiles israelíes de cualquier amenaza.
De aquella fractura, se erigió la generación de la victoria, que convirtió un día de infierno en un momento de cambio decisivo.
Entramos en una guerra existencial para garantizar que Israel se mantenga de pie y derrotamos al enemigo. La presión militar que ejercimos en los dos últimos años, junto con medidas diplomáticas complementarias, constituyen una victoria sobre Hamas. Continuaremos actuando a fin de dar forma a una realidad de seguridad que asegure que la Franja de Gaza ya no constituya una amenaza para el Estado de Israel y su población civil.
Con el retorno de los secuestrados, habremos logrado uno de los objetivos importantes por los cuales fuimos a la guerra, un objetivo nacional, moral, un compromiso judío.
El Estado de Israel se halla en medio de una guerra en múltiples frentes. Con nuestros operativos, estamos dando una nueva forma al Medio Oriente y a nuestra estrategia de seguridad para los próximos años. Nos aguardan más desafíos. Nos mantendremos vigilantes en la campaña por nuestra existencia y seguridad. La seguridad de nuestras tropas en combate y de los secuestrados en cautiverio eran consideraciones centrales durante toda la guerra. También lo eran mis encuentros con ustedes, las familias de los secuestrados, que me emocionaron.
Actuamos con precisión y profesionalismo, sistemáticamente y con responsabilidad. Tomamos decisiones complejas a fin de no poner en peligro la seguridad de los secuestrados y para reducir significativamente las bajas en nuestras tropas.
Comandantes y soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel, me he encontrado con ustedes una y otra vez durante los días de combate. He visto vuestra determinación para traer los secuestrados de vuelta a casa. Vi ojos brillando a través del velo del extremo cansancio. He visto la incesante fe en lo justo de nuestra causa. El profundo deseo de defender a nuestro hogar, de derrotar al enemigo y recuperar a los secuestrados.
Ustedes lo lograron, lo lograron, ustedes hicieron posible que llegue este día. A lo largo de toda la guerra, el valor de la camaradería entre todos se destacó. Una y otra vez nos unió y nos fortaleció en momentos de discrepancias.
El día en que vuelven los secuestrados, nos convocaremos a un día de unidad nacional. Es un momento para fortalecer y renovar el valor de la amistad, en el ejército y en la sociedad israelí, unida.
Ciudadanos de Israel, en el centro de mis pensamientos están los 915 efectivos que cayeron en la guerra. El sentimiento de pérdida que dejaron en los corazones de sus seres queridos, también se ha abierto en mi. Se ha abierto en todos nosotros. No olvidaremos, ni siquiera por un momento, el precio de la pérdida , el sacrificio, de los individuos heridos física o emocionalmente , que continúan librando una batalla que aún no ha terminado. Continuaremos apoyándolos a ellos y a sus familias a lo largo del camino.
Comandantes, colegas, los saludo. Ustedes son la generación heroica de la guerra. Saludos a vuestras queridas familias, quienes con devoción sin límites dieron a este país todo lo que podían.
Es un honor para mí liderar las Fuerzas de Defensa de Israel, en las que estos son nuestros soldados y comandantes, en servicio obligatorio, de carrera y en la reserva.
De una fractura trágica a la victoria en la campaña, continuaremos operando “con rapidez y seguridad”-y nuestras acciones hablarán por sí mismas.





