En la Casa Blanca tuvo lugar la esperada reunión de urgencia entre el Presidente Donald Trump y el Primer Ministro de Israel Biniamin Netanyahu, quien viajó para explicar personalmente al Presidente de Estados Unidos cuáles son las líneas rojas del Estado judío respecto al régimen iraní y por qué está convencido de lo problemático de la opción negociadora. “Fui a dejar en claro cuáles son los intereses de seguridad de Israel”, dijo Netanyahu, quien presentó ante Trump material de Inteligencia actualizado sobre los tres temas que se considera en Jerusalem son los centrales: la amenaza de los misiles balísticos iraníes, los planes iraníes respecto al programa nuclear y la continuación de la violencia del régimen contra la ciudadanía iraní.
Según lo publicado- y no está claro en absoluto que sea todo, ya que nadie puede descartar que haya aquí una muy bien orquestada puesta en escena para confundir a los Ayatollas- Trump entendió, pero no dio marcha atrás en su apoyo a la opción negociadora. No hay duda de que es consciente de la alta probabilidad de que no funcione, pero no quiere quitarla ahora de la mesa. Mientras tanto, sigue fortaleciéndose el despliegue militar norteamericano en la zona y el Pentágono ordenó inclusive a otro portaaviones que se sume al Abraham Lincoln y se encamine hacia las inmediaciones de Irán.
En realidad, Netanyahu no era imprescindible para presentar ante Trump el significado de los mensajes de Irán.
Además de sus constantes amenazas a Israel, los Ayatolllas se muestran desafiantes también ante Estados Unidos inclusive cuando ya están en medio de un proceso negociador.
Por Teherán marcharon ayer figuras del régimen, como el Presidente Masud Pezeshkian, junto a despliegues de misiles balísticos.En la capital iraní también fue colocado en una esquina central un mapa de Israel con leyendas en hebreo amenazando con lluvias de misiles. Pero más elocuente aún para Trump tiene que haber sido la presentación de ataúdes envueltos con la bandera de Estados Unidos, representando a los Generales norteamericanos que según Irán morirán si Estados Unidos los ataca. Entre ellos, el General Parker, jefe de CENTCOM, el comando central norteamericano, bajo cuya jurisdicción estaría la próxima guerra, si estalla.
El gran desafío de Israel ahora es dejar en claro que no puede aceptar cualquier situación. Los misiles balísticos constituyen una amenaza de gran envergadura y de ellos Irán ni acepta hablar.
El escenario aún es incierto. Pero justamente al celebrar Irán 47 años desde la instauración de su régimen islamista, mientras se programa la próxima negociación, aumenta también la probabilidad de guerra.





