Foto-, Ariel Jerozolimski
En términos generales, hay tres escenarios posibles en relación a la guerra contra Irán, y todos tienen relevancia para Israel: que Trump decida atacar, que no ataque y que apruebe luz verde a Israel para atacar solo, sin Estados Unidos. Dentro de cada opción hay evidentemente diversos matices.
Sea como sea, y antes de analizarlos, desde Israel es clave recalcar que la alerta en las Fuerzas de Defensa de Israel , el Comando de Defensa Civil (Frente de Retaguardia) y los servicios de emergencia, es máxima. Según los principales medios de comunicación de Israel, la cúpula de seguridad israelí estima que la guerra está cada vez más cerca y que es altamente probable que Israel se vea involucrado, atacado por misiles balísticos de Irán.
Irán lo anunció explícitamente: atacará “el corazón de Tel Aviv”, reaccionará a un ataque norteamericano lanzando misiles a Israel. Esto, inclusive sin una participación activa de Israel.
Pero ahora, son numerosos los titulares en los medios locales que aseguran que si Estados Unidos ataca Israel se sumará, además de la posibilidad que Israel ataque por su cuenta las instalaciones de misiles de Irán, que constituyen una amenaza estratégica para el Estado judío. Cabe aclarar: titulares en los medios no son comunicados oficiales, pero estas noticias están basadas en comentarios anónimos de fuentes de seguridad, y se trata de medios de fuentes muy fidedignas.
Formalmente, en la segunda ronda de conversaciones diplomáticas con Irán, Estados Unidos dio al régimen de los Ayatollas dos semanas para responder a varios puntos concretos planteados, pero en la práctica la sensación es que la guerra podría estallar antes. Según The Wall Street Journal, a pesar de los comentarios relativamente optimistas del Canciller iraní Abbas Aragchi ,una alta fuente iraní reconoció que las diferencias en las posiciones de las partes son tales que no resulta muy probable al parecer que se llegue a un acuerdo.
Nadie sabe si el Presidente Trump ya tomó una decisión al respecto, ya que la opción diplomática sigue siendo su preferida. Pero tanto sus declaraciones y posteos en su red social, como lo dicho por la portavoz de la Casa Blanca y más que nada el enorme despliegue militar norteamericano en la región, indican claramente que la posibilidad de un ataque militar es altamente probable.
La portavoz oficial dijo que “Estados Unidos tiene numerosos motivos para atacar a Irán”, el propio Presidente volvió a hablar de la dureza con la que se atacaría “si Irán comete el error de no firmar un acuerdo”y el Secretario de Estado Marco Rubio reiteró que “no permitiremos que Irán tenga poderío nuclear”.
Pero probablemente lo más elocuente sea la envergadura del despliegue militar norteamericano en la región. Decenas de aviones de combate y de Inteligencia se sumaron en la última jornada y fluyen cada vez más tropas a la región. Evidentemente todo esto podría ser parte de la presión sicológica sobre Irán pero es tal la dimensión que difícilmente se le pueda concebir como algo que no apunta a preparativos directos para una guerra.
Por todo esto Israel se prepara a dos niveles: defensa y ofensiva. El primer desafío será el de los sistemas de defensa anti aérea y anti misilística, sobre cuyos hombres recae la responsabilidad de proteger a la ciudadanía. Pero también es clave el de la Fuerza Aérea que ineludiblemente será quien cargue con la responsabilidad de concretar los ataques, si eso es lo que se decide.





