Fotos: Fuerzas de Defensa de Israel
Este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, es una buena fecha para recordar cosas que en realidad deben decirse todos los días. Sobre Israel, sobre el terrorismo genocida, el heroísmo femenino y la guerra contra el régimen de los Ayatolas en Irán.
Lo que queremos destacar, no comienza el 28 de febrero del 2026 con el ataque militar de Israel y Estados Unidos al régimen teocrático de los Ayatolas en Irán, sino el 7 de octubre del 2023, con la masacre perpetrada por la organización terrorista Hamas en el sur de Israel. Lamentablemente, con la participación de civiles palestinos.
Los crímenes fueron múltiples. El asesinato siempre es lo peor. Pero evidentemente, también en la maldad hay grados y formas de agravarla más aún. Los crímenes sexuales usados como arma de guerra, las violaciones violentas terribles que terminaron con el asesinato de las víctimas torturadas, con clavos u otros objetos filosos en la ingle, tal cual nos contó con la voz entrecortada el jefe de operaciones de la organización ZAKA que vio varios casos con sus propios ojos, fueron sólo un ejemplo.
Y nosotros vimos en el museo del Servicio de Inteligencia de Israel una copia del papel que muchos terroristas traían en sus bolsillos, con palabras o mejor dicho órdenes, escritas en árabe, su idioma madre, traducidas al hebreo escrito en letras árabes para que sepan cómo pronunciarlas. Una de ellas era “bájate los pantalones”.
Violaciones programadas en nombre del Islam y de la “causa palestina”.
Y luego, los espeluznantes testimonios de mujeres israelíes que estuvieron secuestradas y fueron violadas y abusadas sexualmente por sus guardias, los terroristas que las tenían en su poder.
Lo mencionamos no porque eso sea lo que hay para recordar de las mujeres del sur aquel sábado horrendo, sino para denunciar. Denunciar a todas las mujeres y organizaciones feministas que se quedaron calladas, que no hicieron lo mínimo que debían hacer, decir a viva voz que eso es inaceptable. Que es terrorismo. Que no puede ser.
Callaron y con ello agregaron un crimen al pecado de los terroristas.
Pecaron todas aquellas activistas de izquierda que se llenan la boca con los derechos humanos, pero los aplican sólo para inventar mentiras sobre Israel. Pecó ONU Mujeres, pecaron todos los que no salieron a gritar.
A todas ellas les ganan en dignidad y valentía, todas las mujeres heroínas del sur de Israel que arriesgaron sus vidas para salvar a sus familias y a las que combatieron en el marco de las FDI, mataron terroristas y salvaron a comunidades enteras.
Y ahora, siguen pecando todos aquellos que no levantan la voz contra la opresión criminal de las mujeres en la teocracia iraní, que no dijeron nada sobre los 32.000 asesinados-por lo menos- en dos días de enero, por las fuerzas del régimen en su intento de sofocar las protestas. Entre ellos, muchas mujeres.
Yo me quedaré siempre con el símbolo de Mahsa Amini, aquella hermosa joven iraní de origen kurdo, detenida por la policía de la “moral” en Teherán, por no llevar bien puesto el hijab que debía cubrirle todo el cabello. Fue golpeada, llevada brutalmente a una estación policial, allí nuevamente la golpearon de modo que le dio un ataque cardíaco. Fue trasladada a un hospital donde falleció el 16 de setiembre del 2022, con claros indicios de tortura. Aún no había cumplido los 23 años.
Y hubo tantas después de ella.
Y las organizaciones feministas siguen calladas. Y hay periodistas, también en América Latina, que en lugar de levantar la voz contra todo esto y decir que quizás la guerra para terminar con el régimen abra una nueva esperanza para el pueblo iraní, además de terminar con la amenaza genocida de Irán contra Israel- y para ello no tienen que salir a elogiar a Trump o a Nentanyahu-, prefieren insistir con si “la guerra es según al Derecho internacional”.
No sé qué da más: rabia por la tendenciosidad o vergüenza ajena por lo patético y corto de vista de la mirada a la situación.
El dos veces ex Presidente de Uruguay, dijo en una entrevista las cosas justas: ¿Qué Derecho Internacional? Si Irán está totalmente fuera del Derecho internacional. Siempre lo estuvo. Un país que llama a exterminar a otro país de la región, no está dentro del Derecho internacional. Y hay que frenarlo para que no pueda concretar sus planes.
El contrapeso a todo este horror son las 30 jóvenes oficiales de la Fuerza Aérea de Israel que como pilotos y co-pilotos están participando en el ataque a Irán.”Hemos estado preparándonos durante meses y sabemos que tenemos a todo el pueblo apoyándonos”, dijo una de ellas. Y es así.


Enorme orgullo. Digan lo que digan todos los que mienten sobre Israel y callan sobre los crímenes de terroristas y déspotas, no conseguirán nunca cambiar la realidad.





